El gol eterno de Lucien Laurent

Es 12 de julio de 1998. Francia derrota 3-0 a Brasil y reclama la Copa del Mundo en un Stade de France pletórico con 80,000 asistentes. Entre la multitud se encuentra alguien especial, un hombre de 90 años de edad, el único sobreviviente del equipo francés que viajó miles de kilómetros a Uruguay, en 1930, para jugar la primera Copa del Mundo. Él es Lucien Laurent.

Su nombre está destinado a permanecer como algo más que una simple nota a pie de página dentro de algún libro lleno de polvo. Lucien es protagonista de la historia. El 13 de julio de 1930 anotó el primer gol en la ilustre vida de la Copa del Mundo. ¡Vaya honor!

Tal vez al destino le pareció oportuno permitirle estar presente en aquella memorable tarde parisina, y ser el único jugador de la Selección del ’30 que pudo ver a sus sucesores levantar la Copa del Mundo.

¿Qué habrá pasado por la cabeza de Laurent? ¿habrá recordado las tardes mundialistas en el Atlántico sur? ¿o el buque en el que llegó a las orillas del mundo 68 años atrás?

Muchos países europeos se apuntaron para organizar el nuevo torneo de la FIFA, sin embargo, la boyante economía uruguaya, sumada al prestigio ganado por su Selección en los recientes Juegos Olímpicos, le daba ventaja. Cuando el gobierno uruguayo garantizó pagar los gastos de todos los países participantes, además de la construcción de un nuevo estadio, el asunto quedó resuelto.

Sólo cuatro equipos europeos estaban dispuestos a soportar las tres semanas de viaje a Montevideo. Yugoslavia, Rumania y los belgas se sumaron a los franceses para armar un bloque en busca de conquistar nuevos territorios. Por supuesto sin paga alguna. Laurent recibió licencia sin sueldo en su trabajo en la fábrica local de Peugot y recibió un mínimo de gastos para la duración del viaje. A pesar de todo, Lucien recuerda alegremente el largo traslado: “Era como un campamento de vacaciones”.

No tuvieron la mejor preparación a bordo de la embarcación, pero tampoco había gran preocupación, quizá por el desconocimiento sobre el fútbol de América del Sur, el cual por cierto, ya estaba a la vanguardia en cuanto a preparación física y campos de entrenamiento. Esto después se confirmó en los resultados.

Después de una ruidosa bienvenida, por fin Lucien y compañía podrían inaugurar el evento. Debido a que el estadio Centenario estaba en la parte final en cuanto a su construcción, el primer partido se jugó en Parque Pocitos, enfrentando a franceses y mexicanos en lo que seguramente fue la única Copa del Mundo jugada casi bajo la nieve. En ese momento Francia y Laurent comenzaron a crear historia sin darse cuenta.

El momento cúspide de la carrera de Laurent se produjo en el minuto 19. “Nuestro portero sacó hacia el defensa central, quien habilitó a nuestro extremo derecho (Liberati), éste recortó al defensa lateral y envió un centro cruzado que rematé de volea al ángulo desde unas 12 yardas”, comentó al diario The Independent. “Por supuesto, yo jamás imaginé la trascendencia del hecho. Recuerdo que cuando llegué a casa, sólo apareció una pequeña mención en alguno de los periódicos”.

Laurent se perdió el tercer y último juego contra Chile luego de una lesión en el tobillo sufrida en el partido previo contra Argentina. En total jugó 10 partidos con la Selección francesa y sólo marcó un gol después de aquel en Montevideo.

Lucien Laurent falleció el 11 de abril de 2005 a los 97 años de edad. Su legado es ser el hombre que inició la historia interminable de goles en Copas de Mundo.

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1 comentario

  1. luistua viernes 26, noviembre 2010 at 21:56

    con todo y vacaciones de 3 semanas nos golearon 4-1
    buena nota.

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