Fatwas anti-fútbol

En 2005, el diario saudita Al-Watan informó que extremistas islámicos estaban incitando a futbolistas saudís a renunciar a sus equipos y emprender el jihad en Irak.

Según estos informes, los jóvenes atletas fueron influenciados por fatwas (pronunciamento legal en el Islam) que prohiben el juego del fútbol excepto mientras se juegue bajo ciertas condiciones y con la intención expresa de usar el juego como entrenamiento físico para el jihad. Los jeques e intelectuales saudíes han criticado a los fatwas y a las autoridades religiosas que los emitieron.

El 22 de agosto del 2005, Al-Watan informó que los futbolistas involucrados en este asunto eran de la región de Al-Taif, y que algunos de ellos pertenecían a la región mejor conocida como el equipo Al-Rashid. [1] En otro artículo, el capitán de Al-Rashid Ja’far ‘Attas dijo que tres de sus jugadores habían salido del equipo. [2] Unos días después, los miembros del equipo confirmaron que los tres se habían convertido en devotos y, bajo la influencia de varios fatwas, habían comenzado a creer que el fútbol estaba prohibido por la ley religiosa. [3]

Uno de los tres, Majid Al-Sawat, fue arrestado mientras planeaba llevar a cabo un ataque suicida en Irak. Él apareció en Al-Iraqiya TV hace cuatro meses, clamando que había caído víctima de uno de los desacreditados grupos quienes toman a aquellos que vienen a Irak y los retienen en contra de su voluntad para hacerlos cometer actos de terrorismo. [4]

Fatwa del 2003: El fútbol está prohibido excepto cuando es jugado como entrenamiento para el Yihad.

Uno de los fatwas anti-fútbol fue publicado en su totalidad en Al-Watan el 25 de agosto del 2005. Según otras fuentes este había sido emitido por el Jeque ‘Abdallah Al-Najdi. [5]

El fatwa declaró que sólo es permisible jugar al fútbol cuando sus reglas son diferentes a las reglas internacionales aceptadas. Esto está basado en un hadith (tradición profética) que le prohibe a los musulmanes que imiten a cristianos y judíos. [6]

El fatwa leyó:
1. No jueguen al fútbol con las cuatro líneas que rodean el campo, ya que ésta es la manera de los no creyentes, y las reglas internacionales del fútbol requieren dibujar (estas líneas) antes del juego.

2. Uno no debería usar la terminología establecida por los no creyentes y los politeístas, tales como: falta, pénalti, córner, gol y fuera de juego. Cualquiera que pronuncie estas palabras debería ser castigado, reprimido, expulsado del partido, e incluso debería decírsele en público: “Ustedes han venido a parecerse a los no creyentes y politeístas, y esto ha sido prohibido”.

3. Si uno de ustedes se cae durante el juego y se rompe la mano o el pie, o si la pelota golpea su mano, no dirá “falta” y no dejará de jugar debido a su lesión. El que le causó la lesión no recibirá una tarjeta amarilla o una tarjeta roja, sino más bien el caso será juzgado según la ley musulmana en lo que respecta a un hueso roto o a una lesión. El jugador herido ejercerá sus derechos según el shari’a, como se declara en el Corán, y ustedes deberán testificar junto con él que fulano lo tropezó intencionalmente.

4. No coloquen el número de jugadores según el número de jugadores usados por los no creyentes, los judíos, los cristianos, y especialmente la vil América. En otras palabras, 11 jugadores no deberían jugar juntos. Háganlo en un número mayor o menor.

5. Jueguen en su ropa normal, o en pijamas, pero no en pantalones de colores y camisetas numeradas. Los pantalones y camisetas no son ropa apropiada para los musulmanes. Ésta es la ropa de los no creyentes y de Occidente, y por consiguiente, ustedes deben tener el cuidado de no llevarlas puestas.

6. Una vez que ustedes hayan cumplido las condiciones y reglas, deben jugar todo el partido con la intención de mejorar su salud física con el propósito de combatir el jihad por la causa de Alá y prepararse para el momento en que sea necesario. Uno no debe perder tiempo en celebrar una victoria falsa.

7. No jueguen durante 45 minutos, tal como es la práctica entre los judíos, los cristianos, y en todos los países no creyentes y ateistas. Éste es también el limite de tiempo que es aceptado en los clubes del fútbol de aquellos que se han desviado del camino virtuoso. Ustedes deben ser diferentes de los no creyentes, salirse de su camino y no imitarlos en nada.

8. No jueguen en dos mitades, sino más bien en un solo tiempo o en tres tiempos, como para ser diferentes de los pecadores y rebeldes, los no creyentes y los politeístas.

9. Si ningún lado ha derrotado al otro y ningún lado ha insertado la pelota entre los postes, no pierdan más tiempo (en una extensión) o en pénaltis hasta que alguien haya ganado, sino más bien salgan (del campo) inmediatamente, ya que este tipo de victoria es precisamente una imitación de los no creyentes y (la adopción) de las reglas internacionales del fútbol.

10. No fijen a alguien que siga a los jugadores alrededor del campo y se llame árbitro, ya que, después de cancelar las reglas internacionales tales como falta, pénalti, córner y así sucesivamente, no hay necesidad de su presencia. Es más, su presencia es una imitación de los no creyentes, judíos y cristianos, y constituye la adopción de las reglas internacionales del fútbol.

11. En el curso del juego se le prohibe a los grupos de jóvenes reunirse y observar, ya que si ustedes se están reuniendo para la causa de la actividad deportiva y del entrenamiento físico, tal como ustedes claman, ¿por qué deberían ellos estar mirándoles? Ustedes deben hacer que participen para mejorar su salud y prepararles para el jihad, o decirles “vayan a propagar el Islam y busquen la corrupción moral en los mercados y en la prensa (para corregirlos), y déjenos mejorar nuestra salud física”.

12. Cuando terminen de jugar, tengan cuidado de no hablar acerca del juego, y no decir “jugamos mejor que el oponente”, o “fulano es un buen jugador”. Es más, ustedes deberían hablar sobre su cuerpo, su fuerza y sus músculos, y sobre el hecho de que están jugando como (un medio de) entrenamiento para correr, atacar, y en retirada en preparación para (emprender) el jihad por la causa de Alá.

13. Si alguno de ustedes inserta la pelota entre los postes y luego comienza a correr para que sus compañeros corran tras de él y lo abracen, al igual que los jugadores en América y Francia, ustedes deberían escupirle en su cara, castigarle, y darle una reprimenda, ¿qué tiene que ver la alegría, el abrazar y el besar con los deportes?

14. Ustedes deben tomar los tres postes o varas de hierro que usan para construir la portería, y en el cual la pelota es pateada, y reemplazarla con sólo dos en lugar de tres. En otras palabras, sacar el poste en forma de cruz o vara para que la portería no sea similar a lo que es costumbre entre los no creyentes, y para violar las despóticas reglas internacionales del fútbol.

15. No hagan lo que se conoce como substitución – colocar a un jugador en lugar de otro jugador que ha sido inhabilitado – ya que ésta es la costumbre de los no creyentes en América y en otras partes. [7]

Respuesta de los ulama saudí: El fútbol está permitido por el shari’a; los autores del fatwa deben ser procesados.

Antiguos ulamas saudís rechazaron el fatwa y clamaron que la ley religiosa musulmana permita jugar al fútbol según las reglas internacionales. Inclusive exigieron perseguir judicialmente a aquellos que emitieron el fatwa que llevó a los futbolistas a renunciar a su equipo y unirse al jihad en Irak.

El Mufti de Arabia Saudita, Jeque ‘Abd Al-‘Aziz Ibn ‘Abdallah Aal-Sheikh, llamó a las autoridades apropiadas a “perseguir a aquellos involucrados en la publicación de estos fatwas en una corte del shari’a por el crimen que han cometido”. Él también llamó en la policía religiosa saudita en varias áreas a “rastrear a aquellos involucrados y perseguirlos para enjuiciarlos, en vista de los peligros y el veneno con el que están intentando influenciar en la sociedad”. Aal-Sheikh advirtió a los musulmanes alrededor del mundo a “no actuar según ningún fatwa hasta que hayan verificado su autenticidad y fuente, y verificar que está siendo emitido por gente que está calificada para hacerlo, para que nadie que no es experto en estas áreas venga y emita un fatwa que llevará a él y a otros por el camino equivocado”. [8]

El Jeque ‘Abd Al-Muhsin Al-‘Abikan, consejero en el Departamento de Justicia saudi, dijo que el fútbol está permitido mientras no se violen varias prohibiciones del shari’a. Según él, la interpretación acerca de las “reglas del juego y la prohibición en contra de usar palabras como falta, fuera, pénalti, está mal encaminada, ya que incluso el Profeta Muhammad usó expresiones no árabes en el hadith, e incluso Alá usó algunas palabras no árabes en el Corán. Por consiguiente no hay nada malo en usar un idioma ocasionalmente que no sea el de los árabes, y esto no es considerado imitación.

“No hay nada malo con las líneas que al campo, el árbitro, y las reglas del fútbol. Todas las cosas que vienen de Occidente pero que no son únicas a éste están permitidas. El fútbol se ha convertido en un deporte mundial y no sólo pertenece a los no creyentes. Las condiciones que algunas personas han establecido para distinguir a los musulmanes de los no creyentes son extremas y se derivan de una falta de entendimiento del shari’a y la literatura de la ley religiosa”. Al-‘Abikan también advirtió a la juventud de no considerar fatwas de este tipo y recomendó a que se acercaran a las autoridades religiosas mayores y le pidan que emitan fatwas sobre asuntos importantes como estos. [9]

Redactores sauditas: Necesitamos reexaminar nuestro discurso religioso

La crítica del fatwa también se escuchó de entre las líneas de redactores sauditas, que exigieron que estos llevan a la juventud a perder su identidad religiosa y nacional, y les causa a que abracen el extremismo. El redactor Hamud Abu Taleb escribió en Al-Watan: “De lo que estamos hablando es de jóvenes que juegan el fútbol en el agradable ambiente de Al-Ta’if. Ellos no son dementes o tienen problemas, y no vienen de hogares que alientan una ideología particular. De repente, se enfrentan con este fatwa que fue publicado en Al-Watan, sin rima o razón. Éste es un fatwa que ni siquiera alguien viviendo en siglos pasados hubiera podido implementar. No obstante, alguien estaba deseoso de diseminarlo para convertir a la juventud en máquinas que simplemente lleven a cabo órdenes, aun cuando fuesen llevados a una muerte cruel entre balas y bombas”.

“El diario estaba en lo correcto en publicar este fatwa el cual se le atribuye a algunos jeques. Sin embargo, esperábamos que sus nombres fuesen publicados, ya que no hay ninguna lógica en esconderlos. La gente necesita saber quién está detrás de esta devastación. Existe una necesidad de una posición determinada y firme que no sea indulgente hacia aquellos que son responsables por esto, ya que jóvenes están siendo quemados a muerte y los patrocinantes de la muerte quieren incendiar la patria y a sus ciudadanos. ¿Cuánto tiempo continuaremos retardando las soluciones?” [10]

Otro redactor, Youssef Al-Dini, escribió en el diario en idioma árabe de Londres Al-Sharq Al-Awsat: “La llave para resolver casos como estos es analizar su razonamiento ideológico. La ideología extremista y estos fatwas mal encaminados convierten al fútbol en un crimen y un pecado clamando de que es una imitación de los no creyentes. También apuntan a jóvenes musulmanes a través del predicar, para que los jóvenes intercambien el Islam de una identidad social y una fe natural por una ideología extremista.

“Esto nos exige reexaminar nuestro discurso religioso y corregirlo, para proteger a nuestra juventud de las garras del extremismo ideológico y religioso. Esto (puede lograrse) encontrando las fuentes (religiosas) que alentarán la moderación y en encontrar actividades alternativas eficaces, centros, y movimientos juveniles que alojarán a estos jóvenes, fortalecer su afiliación religiosa y su identidad nacional, y corregir sus concepciones religiosas básicas que durante mucho tiempo han sido deformadas y distorsionadas”. [11]

[1] Al-Watan (Arabia Saudita), 22 de agosto, 2005.

[2] Al-Watan (Arabia Saudita), 23 de agosto, 2005. Los jugadores referidos son Tamer Al-Thamali, quién desapareció hace dos años y medio, Majid Al-Sawat, y Dayf Alla Al-Harithi. Seis otros también fueron convencidos a renunciar: D. Al-Harithi, M. Al-Salmi, T. Al-Thamali, S. Al-Madkhali, Z. ‘Ali, y K. Al-Harithi. Al-Watan (Arabia Saudita), 22 de agosto, 2005.

[3] Al-Watan (Arabia Saudita), 25-26 de agosto, 2005

[4] Al-Sawat padre le dijo a Al-Watan que su hijo “y varios otros jóvenes saudís fueron retenidos por grupos desacreditados durante cinco meses, y se les dijo que cometieran operaciones suicidas”. Cuando Majid se negó, el líder del grupo, Abu Sa’ad, le dijo a los prisioneros que tenían “dos opciones: (llevar a cabo) las operaciones suicidas, o volar a grupos de chiítas”. Cuando Majid persistió en su negativa, Abu Sa’ad lo colocó en un vehículo poco familiar, prometíendole regresarlo a su país, pero en cambio, lo llevó a un punto de control policial iraquí y le dejó solo en el automóvil. Cuando la policía llegó para inspeccionar el vehículo, Majid supo que estaba lleno de explosivos que al parecer no explotaron debido a un desperfecto en la sincronización del tiempo.

El padre también dijo que su hijo “apareció en Al-Iraqiya y contó la historia de cómo llegó a Irak, clamando que el jihad es un deber personal en toda la gente joven y basando sus declaraciones en algunas decisiones religiosas… (Él dijo que) los jeques a quienes conoció, pero no los mencionó por sus nombres, le convencieron en Al-Ta’if de que no está obligado a decirle a su padre sobre [su ida al] jihad”. Al-Watan (Arabia Saudita), 22 de agosto, 2005

[5] El fatwa fue anunciado hace dos años en el portal de Internet: http://www.hajr.biz/forum.

[6] La prohibición en contra de imitar a los no creyentes está basada en los dichos del Profeta (hadith) que “cualquiera que imite a un grupo de gente se convierte en uno de ellos” (Musnad de Ahmad Ibn Hanbal, 50/3; Sunan de Abu Daud, 5021), y en el hadith: “No te parezcas a los judíos y a los cristianos” el cual está incluido en el Sunan de Al-Tirmidhi.

[7] Al-Watan (Arabia Saudita), 25 de agosto, 2005.

[8] Al-Watan (Arabia Saudita), 26 de agosto, 2005.

[9] Al-Watan (Arabia Saudita), 25 de agosto, 2005.

[10] Al-Watan (Arabia Saudita), 28 de agosto, 2005.

[11] Al-Sharq Al-Awsat (Londres), 26 de agosto, 2005.

1 comentario

  1. Isaura martes 2, junio 2009 at 13:46

    Vaya, qué les puedo decir… me asombra y no me asombra, el extremismo es así de peligroso y más. Y para no caer en critiquería y descalificación, mejor digo: ¡por el sentido lúdico de la vida!

Your email address will not be published. Required fields are marked *