¡Al fin se fue!

¡Al fin se fue! Y no, no lo digo por gusto, sino porque parece que este hubiera sido el desenlace deseado tomando en cuenta lo que han hecho con este equipo.

Si existiera un plan infalible para llevar un club al descenso, tendrían que seguir paso a paso la administración aplicada a Necaxa en los últimos cinco o seis años.

Este equipo dominó la liga mexicana en la década pasada, consiguió tres títulos, ganó el desaparecido torneo de Copa, una Copa de Campeones de Concacaf, y todavía le alcanzó para en 2001 terminar en el tercer puesto del Mundial de Clubes realizado en Brasil y lograr un subcampeonato en el Verano 2002. De eso hoy no queda absolutamente nada.

Tengo la impresión que aquellos días gloriosos ni siquiera podían explicarse del todo en Chapultepec 18, que repartían jugadores entre América y Necaxa de manera desigual. Aún así, el menor de los hermanos siempre dio la cara por la familia Televisa. Fue justamente desde que las altas esferas de la televisora planearon un proyecto serio que el equipo se fue a pique, que terminó esta noche con el inevitable destierro a 1ra. A.

Mudanza a Aguascalientes. Ciudad y estado que jamás vieron fútbol de Primera División, por lo que todos suponían que encontrarían el respaldo popular del que carecieron mientras jugaron en el estadio Azteca, y que fue una de las razones por las cuales arrebataron el equipo de las manos de sus viejos seguidores originales y sus jóvenes seguidores recién atrapados por los títulos obtenidos.

Se construyó un estadio cómodo, agradable y divertido. Por supuesto acompañado de una moderna casa club con todos los servicios. Infinidad de negocios y tratos con diferentes marcas comerciales, todas ellas, se supone, bien vigiladas y administradas por los gobiernos estatales y locales. Parecía que nada le faltaba a los ridículamente llamados Hidrorayos.

Pero faltaba todo. El equipo no se reforzaba, los presidentes cambiaban, la administración se turnaba entre el gobierno y Televisa, y Raúl Arias apenas y lograba mantener flotando un barco que acusaba varios boquetes por donde el agua comenzaba a inundarlo. Se quiso imitar el modelo pachuqueño en la forma de trabajar en fuerzas básicas y sólo basta hacernos una pregunta, ¿cuántos jóvenes debutó Necaxa surgidos de su nueva versión de Aguascalientes? Alguno habrá, pero nadie que se recuerde de forma importante. Más fácil, basta revisar el plantel actual para darse cuenta que ninguno de sus hombres importantes es producto de su trabajo, y ya son varios años los que supuestamente debieron estar trabajando en surtirse de jugadores desarrollados en casa.

Arias, Trejo, Hugo Sánchez, Salvador Reyes, Pérez Teuffer y muchos más son responsables de que este equipo descienda por primera vez desde su fundación. Lo han conseguido, no les faltó nada. La obra está culminada, por fin Necaxa está fuera de la Primera División.

¡Al fin se fueron!

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