Periodismo deportivo: Una triste, triste realidad

El periodismo deportivo mexicano atraviesa una crisis seria. La carencia de valores en los medios de comunicación, valores que el mismo deporte promueve, de filosofías de criterios y de simples puntos de vista, los cuales son merecedores de respeto cuando su intención es construir y no destruir, la carencia de un todo estructurado que se debería proyectar en forma de opinión pública por los diferentes referentes del micrófono, que ahora ni periodistas son, sino simples aficionados al protagonismo oportuno que el mismo medio promueve, es hoy la causa y el motivo de esta triste realidad.

El periodista tiene una función social, hablamos que más que informar u opinar, es la de orientar a una sociedad sedienta de información veraz y convincente, no sólo en nuestro país, sino a nivel mundial, pues la comunicación y los medios son globales hoy más que nunca.

En México pasa algo muy curioso, resulta que los encargados de esta titánica labor son ahora en su mayoría improvisados. Gente que no tiene ni la preparación ni los estudios para estar ahí y por lo cual su labor social es pobre y por el contrario trabajan para sí mismos. El protagonismo que les da un medio masivo es una situación tan atractiva que olvidan el por qué y para qué están ahí.

Como improvisados no tienen disculpa pues igual son sujetos sociales que tienen las mismas necesidades de ser informados y orientados que los demás, pero en sentido estricto de la palabra podrían ser entendidos por su ignorancia más no disculpados, reitero.

Lo peor de este tema es que los que tienen formación periodística y tengan algo de estudios en la materia, se presten a lo mismo y sean ellos quienes promuevan temas y conceptos dignos de un bufón o, peor aún, de un vago, de un patán. Eso no tiene disculpa.

Hoy por hoy, podemos darnos cuenta que en Televisa, TV Azteca, Fox Sports México, se viven momentos dramáticos en cuanto al contenido de programas deportivos. La causa: improvisados, gente sin preparación y hasta ex futbolistas olvidados que han tenido pasajes lamentables en sus vidas y que han sido del saber público. Esa es la gente que está dentro de los medios. Comentaristas que promueven el amiguismo y compadrazgo, sin pensar en el objetivo real de su trabajo.

Talento joven desperdiciado y que tristemente para desarrollarse dentro de esos medios tienen que bailar al son que les pongan o si no se van. Sería más digno quizás irse y hacer lo que realmente saben, pero no, el poco o mucho dinero que ganen, y la fama, son muy fuertes para decirles que no, aunque esa misma fama en ocasiones les resulte contraproducente.

Desde mujeres que salen a encuerarse, y perdón por el término, pero esa es la verdad, o que de deportes no saben absolutamente nada y por ser hijas de ex jugadores y de famosos entran a la tele, y a deportes, pues ahí sí pueden equivocarse; hasta comunicólogos que participan en programas de televisión haciendo el ridículo de su vida. Comentaristas que degradan el lenguaje y que no se cansan de decirle a la gente que todo lo que hacen es pensando ellos.

¿Será cierto eso? ¿tendrá la sociedad mexicana el periodismo que merece? Y hablo del periodismo a nivel general, pero en deportes, ¿acaso estas personas que vemos los domingos en la televisión y entre semana por las noches en sus noticiarios son realmente referentes para nuestro intelecto? Creo que no.

La verdad es que si no los vemos, no pasa nada, al contrario. La sociedad en nuestro país exige mucho más de lo que nos dan, que la pobreza que nos transmiten, de ahí que la gente se ríe y se burla de toda la cantidad de comentarios absurdos que escucha en la televisión deportiva mexicana. De ahí que la gente ahora recurra al internet y a la tv de paga y compruebe la pobreza que nuestros comentaristas deportivos nos transmiten y que según ellos son los que saben.

Estamos llenos de comentaristas que saben más de comida que del deporte que les da de comer, que no saben ni pronunciar los nombres de futbolistas internacionales porque simplemente no ven fútbol internacional y sus hazañas, cuando llegan de un viaje es darnos a conocer todo lo que se comieron y los restaurantes que visitaron. Comentaristas que piensan que el periodismo es atacar a la competencia y ridiculizarlos dejando la materia prima, el deporte mismo, hasta en tercer o cuarto lugar.

No se vale que comentaristas que carecen de educación superior ahora se cuelguen un título y nos quieran enseñar algo que ni ellos saben, pero que por el tiempo y experiencia dentro del medio, así hayan iniciado limpiando zapatos en la empresa, ahora se sientan los maestros de la comunicación… eso es absurdo.

Sólo nos queda reír y lamentarnos. Pero el periodismo es tan noble que siempre da la oportunidad de expresarnos, sabiendo o no, y es esa condición la que hoy exhibe más la ignorancia y la estupidez de muchos de ellos que aún siguen sin entender que socialmente tienen una función, esa función que sólo el periodista de verdad conoce y cumple al pie de la letra.

Como en todos lados hay gente que vale la pena y gente que no, esta columna no tienen la intención de ofender, pero sí de lanzar un mensaje de S.O.S., para los jóvenes periodistas que estén incursionando en los medios: “Dignifiquen la profesión en todos los sentidos”.

A final de cuentas en gustos se rompen géneros. Esta es sólo una columna de opinión y como siempre es usted, el lector, quien tiene el mejor punto de vista.

Gracias.

4 comentarios

  1. Daniel viernes 29, mayo 2009 at 10:37

    BRAVO!!!!!!!!!!!!!

  2. MOLLETUCA jueves 30, julio 2009 at 21:48

    Comparto su opinión.
    Aunque yo defendería, por supuesto, al padre del periodismo deportivo moderno, José Ramón Fernández, quien, incluso sin ser periodista, ni siquiera comunicólogo, ha mostrado una postura crítica hacia el deporte mexicano; obvio, como todos, tiene sus intereses, pero aun así es, para mí, alguien de respeto.
    Además, esa crisis evidente en los medios electrónicos está llegando a los medios impresos, lo digo con conocimiento de causa: hay gente sin talento escribiendo ahora mismo sobre el deporte mexicano en los medios nacionales.
    Le prometo que, desde mi trinchera, lucho día a día por dignificar el periodismo mexicano hecho en México.
    Un saludo.

  3. Sergio Sánchez viernes 31, julio 2009 at 20:12

    Molletuca tiene usted mucha razón, sin duda alguna José Ramón Fernández es una figura histórica dentro del periodismo deportivo en México. Habrá a quien le guste o no su estilo pero no se pone en tela de juicio todo lo que este comunicador ha aportado a los medios desde hace varias décadas. Será muy complicado, estoy seguro, que surja una figura en los medios en esta época, que después de treinta años o más, pueda seguir vigente en los medios. Gracias por dignificar la profesión y muchas gracias por tu comentario.

  4. Marco Malvido jueves 31, marzo 2011 at 23:31

    En mi pubertad (13 años) e infancia de mi hermano (8 años) nos gustaba desvelarnos para reírnos hasta el hartazgo de los HORRORES que un canal local tenía en cada uno de sus programas, comerciales, etc. Todo estaba hecho con los pies, faltas de ortografía, escenografías que daban pena, conductores analfabetas, bla bla bla. En aquel entonces me parecía algo inofensivo, incluso muy divertido. Los años pasaron y fui notando errores de este tipo también en los otros canales, en los grandes, en los “shidos”. Claro, no eran errores tan evidentes ni ridículos como los de aquel canal local, pero cada vez me resultaba más común encontrar programas carentes de algún contenido provechoso. Dicha fijación de calificar el contenido de prácticamente todo lo que veía, escuchaba o leía la traslade al ámbito deportivo sin saber que años después sería mi rubro laboral. Entonces estimado Sergio, desde hace aproximadamente 12 años he venido reprochando lo mismo que usted denuncia en esta magistral columna. ¿Periodismo deportivo? Baaaah. patrañas, si todo está pactado, firmado, comprometido, obligado, sin preparación, sin sentido, sin pies, sin cabeza, sin pasión, sin provecho, sin ganancia para nadie! Hoy particularmente me siento feliz de que esta corriente crítica es fuerte para que algún día se extienda al grado de que un día todos podamos estar seguros como televidentes, como lectores, como escuchas, de que la persona que tiene el microfono o la pluma por delante, es un profesional que sabe lo que está haciendo. FELICIDADES!

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