Querétaro, por una nueva historia

Tras un par de encuentros cerrados, disputados ante Venados de Mérida, los Gallos Blancos lograron quedarse con la victoria y así ascender al máximo circuito del balompié azteca. Primero pegó el Querétaro, ganó 2-1 el miércoles y se llevó para la vuelta una ventaja, corta, pero ventaja al fin.

El encuentro definitivo se jugó en Mérida y con ello toda la ilusión de ambas escuadras, directivas y aficionados. Más allá del partido, que fue muy disputado, ríspido y poco espectacular, estaban los jugadores. Algunos trotamundos, otros novatos y algunos más en su última oportunidad.

Luego de haber marcado el gol de la igualada, se fueron a tiempos extra y después a la última instancia. Acalambrados, llegaron a la tanda de penales, el último chance. Once pasos para diez jugadores, cinco por equipo y la tensión reinante. Ahí estaban Parejita López, Pirata Castro.

Y al fin, se enfilaron hacia el manchón penal. Primero el local, primero Mérida. Y gol. Así empezó el camino de Mérida, que parecía controlar sus emociones. Igualmente Querétaro se puso cara a cara con el empate y continuaron con la igualdad reflejada en toda la final.

Hasta que Guadalupe Martínez, ex-arquero del Puebla del Chelís, detuvo el tercer impacto de los locales. Los Gallos Blancos concretaron acertadamente todos los penales y se llevaron la copa.

No sólo asciende un nuevo equipo, sino que se salva una franquicia al llegar a Primera División. Una institución futbolera como lo es Querétaro, con toda su historia, con la Corregidora detrás. Pero… ¿llegando al máximo circuito se terminan todos los males?

No sólo está el hecho de que deberán luchar a muerte y palmo a palmo con escuadras mucho mejor estructuradas, con más ingresos y mejores porcentajes. Además, intentarán permanecer en Primera, con poco presupuesto, carentes de refuerzos sobresalientes, pero eso sí, con mucho corazón y “fútbol de hazaña”.

La historia dejó a Mérida sin fútbol de Primera. El Carlos Iturralde Rivero, estadio de Venados, se quedó mirando al Gallo cantar. Y la gente esperanzada y con las lágrimas, pero los agradecimientos de por medio, tendrá que esperar otro año más, en una División de ascenso reestructurada y con grandes equipos con hambre de llegar a donde realmente pertenecen. 

Comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *