Siempre Brasil

La final de la Copa Confederaciones está lista. La sorpresiva Selección de Estados Unidos enfrentará a Brasil, que esta noche superó por la mínima diferencia a Sudáfrica con un agónico gol de Daniel Alves a los 87 minutos de juego mediante un tiro libre directo. Una maravilloso gol de esos que los brasileños suelen sacar de la chistera cuando las cosas se les complican.

El Brasil de esta noche no fue justamente el mejor que hayamos visto en el torneo, pues fue cuidadoso y hasta pasivo en ciertos pasajes del encuentro. Sudáfrica, por su parte, sorprendió con su postura de equipo local que salió a atacar a los brasileños y que muy cerca estuvieron de abrir el marcador, pero la suerte no estuvo de su lado.

Me parece que la escuadra amazónica pasó algunos apuros reales, más allá de que el juego no fue lo abierto que se pensaba ni Brasil fue el equipo brillante que suele encimar y dominar a sus rivales. Realmente los brasileños respetaron a los locales y jugaron exclusivamente para pasar a la final dejando de lado el fútbol llamativo y espectacular que suelen practicar.

Fue Sudáfrica, en cambio, un equipo que sorprendió y que salió a ganar, sabiendo que no había nada que perder y la impresión que hoy dejó el equipo africano es la que se esperó de ellos durante todo el torneo, lástima que sólo en esta ocasión y ante un rival de prestigio mundial se animaron a dar el todo por el todo.

Brasil es una selección madura y no lo digo por el triunfo de hoy y en las condiciones que se dio, pues si bien era el favorito para ganar el juego, lo hizo de manera agónica y a nada de ir a los tiempos extra ante un rival que corría y corría por todo el campo. La solución llegó de la banca y fue una genialidad de Dani Alves, jugador del Barcelona, pues a los 87 minutos puso un tiro libre en la escuadra superior de la izquierda y la historia se terminó.

Sudáfrica se despidió de su torneo y la final no es justamente lo que esperábamos, al menos la mayoría de los que seguimos el torneo, pero hoy más que nunca el equipo de las barras y las estrellas acapara la atención y seguramente será un rival complicado para los amazónicos, que salen como favoritos sin duda alguna.

Los antecedentes no juegan, ni los tres goles que Brasil le propinó a los gringos en la fase de grupos del torneo. Ahora más que nunca se espera una final interesante, quizás no espectacular, pero hoy por hoy podemos asegurar que más de uno está pensando en otra posible sorpresa.

¿Será? El domingo platicamos.

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