Cuestión de educación

A lo largo de los años se ha hablado mucho del trato que la directiva americanista tiene para con sus jugadores y ex jugadores. Hoy una nueva historia se empieza a escribir y realmente es una pena, una vergüenza que una directiva trate a los jugadores como animales y nos les dé un lugar, que por el simple hecho de ser personas, se merecen.

El deporte promueve valores y creo que en el América no saben nada de eso. Ahora es Federico Pocho Insúa, a quien ni siquiera le dieron ropa para entrenarse, es más, ni le han dado la oportunidad de entrenar mientras resuelve su situación contractual. Lleva viviendo 22 días en un hotel y comenta el jugador que se le deben dos meses de sueldo, vaya usted a saber si eso sea cierto, no nos consta, pero que no le permitan el paso a las instalaciones, si aún sigue siendo jugador del América, es una pena, es lamentable, es de gente sin educación y con cero valores.

Ya anteriormente se supo que a jugadores como Ruggeri, al mismo Antonio Carlos Santos, una de sus máximas figuras en la historia y que le dio títulos al equipo, también le negaron la entrada pues a Hugo Sánchez no le parecía que Santos estuviese en el club.

Señores, si El Pocho rindió o no, eso es exclusivamente tema deportivo y la evaluación del club decidirá si el jugador es rentable o no para el siguiente año, pero por favor, lo están bloqueando, quieren sacar provecho de un jugador sin importar lo que éste sienta o piense, eso es una infamia.

Una vez más América está pagando con este tipo de demostraciones todos los errores que ha venido cometiendo. Malas contrataciones, manoseo de jugadores y una falta total de respeto a los valores humanos. Con razón nadie quiere ir al América, ya no es llamativo, al contrario, las recomendaciones ya no son las de antes, ahora son tantos y tantos jugadores que podrían dar testimonios de cómo se les trata que entiendo por qué a últimas fechas el América no se ha reforzado. Nadie quiere estar ahí.

Que un jugador como Germán Villa, que aunque en lo personal no lo considero un ídolo del equipo, pero si es un jugador emblemático por todos los años que jugó ahí y que además nació siendo americanista, ahora tenga que estar mendigando que lo volteen a ver y que un técnico sin experiencia le diga que no le sirve y no entra en planes, quizás es válido, pero hay maneras de tratar a la gente. Si Villa no entra en planes, pues habrá otras opciones y que el club te permita mientras entrenar o seguir en forma, pues sería lo mínimo que puede hacer por alguien que ha dado su carrera y sus mejores tiempos a una institución; quizás no lo entiendo y estoy siendo muy dramático, no lo sé, pero si sé que en el América esto es una tradición, triste y lamentable por cierto.

Estoy de acuerdo en que un jugador no debe ser más que la institución, jamás, pero por favor señores del América, tengan educación, tengan clase, no se comporten como patanes, al contrario, demuestren que dirigen a un club grande e importante en todo el continente, ¡por mercadotecnia misma por Dios!, que bastante falta les hace por cierto.

Muestren categoría, muestren oficio para hacer su trabajo, no nos dejen ver que son unos improvisados totales en la materia y, sobre todo, no repitan los mismos errores de antaño y menos cuando el equipo está tan mal en todos los sentidos. Antes de menos eran campeones y bueno, por ahí se daban su taco y se ponían arrogantes, pero hoy día, por Dios, no sean absurdos.

Insúa aún sigue siendo moneda de cambio para el América pues quieren que Boca Juniors, quien ya confirmó el interés por tener a Insúa de regreso en sus filas, cambie a este jugador por alguna de sus estrellas, dígase Palacio, Palermo, Cáceres, Morel, a lo que Boca ha dicho no, es más, los jugadores han dicho no. Así o más claro el mensaje América.

En fin, Insúa va a recurrir a la FIFA y qué vergüenza que tenga que intervenir el máximo organismo del fútbol en el mundo en un asunto que no debe tener estas implicaciones, un asunto que es cuestión de educación y principios por la parte humana y de contrato y acuerdos por la parte profesional. Una vez más la directiva americanista está en el ojo del huracán con o sin razón y los afectados como siempre son los jugadores que al irse seguramente desean no volver nunca más. Dígase Kléber, Aarón Padilla, quienes le dieron títulos al América.

Insúa es un jugador de fútbol, es un empleado si así gusta usted llamarlo, puede triunfar o fracasar pero antes que otra cosa es un ser humano y merece respeto como todos los jugadores que prestan sus servicios a una institución. Al momento, el famoso Pocho ha mostrado serenidad, educación y clase al tratar el tema con bastante prudencia. No ha hablado mal de la directiva ni sus quejas son infundadas, al contrario, me perece que Insúa es consciente de que no fue un jugador rentable al equipo y él lo acepta al decir que se va con una deuda muy grande con la afición del América.

Ojalá la directiva del equipo aclare todo lo que está pasando y este pasaje sea un malentendido y llegue a feliz final, de lo contrario la debacle deportiva y administrativa de este equipo se agudizará cada vez más.

Señores, es cuestión de educación.

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