¿Misión Imposible IV?

La institucionalización de las selecciones nacionales menores y mayor es hoy el tema de moda, al menos para Néstor de la Torre, director de las mismas. Hablar de la obtención de un campeonato mundial de fútbol para el año de 2018 es hoy una mera utopía, y queda sólo en la conciencia de unos y otros, que esa idea se tome como algo serio o una broma muy mala.

Néstor de la Torre argumentó que la institucionalización de todas las selecciones es el argumento más importante para lograr esos resultados. Esto quiere decir que las instituciones están por encima de cualquier persona o grupo y eso, en nuestro fútbol, no es justamente el pan de cada día. En este caso, habrá que modificar toda una estructura directiva, modificar todo una manera de pensar por parte de los altos mandos directivos en general, que por el contrario, están más interesados en sus negocios y proyectos que hacen del fútbol que en el juego mismo.

Es difícil dar ejemplos claros, tengo que ser honesto, pues asegurar que determinado directivo está más preocupado por sus negocios que por el momento del fútbol en México puede ser notable pero no comprobable. Como dicen por ahí, no tenemos los pelos de la burra en la mano, pero si recurrimos al mal momento futbolístico en nuestro país, el cual es ya alarmante, y a eso aunamos dos bandos que quieren los derechos de la Selección y dos televisoras que se pelean los intereses que deja el Tricolor, el panorama se complica.

La institucionalización de selecciones no es un tema imposible, al contrario, debería ser así. Néstor habla de modelos como el francés y el holandés, y sus resultados notables. Habría que recordarle a Néstor que Holanda, por ejemplo, tiene trabajando más de 40 años un modelo que va mucho más allá del fútbol cancha. En efecto, se respetan las instituciones y Holanda es hoy por hoy una Selección importante, protagonista, pero que no ha sido campeona del mundo. Ciertamente estuvo en dos finales mundiales consecutivas y es la precursora del fútbol total, pero no tiene títulos mundiales y los grandes equipos holandeses, Ajax, PSV, Feyenoord, en este momento, no pasan de cuartos de final en torneos como la Champions League.

Esto no quiere decir que sean equipos no competitivos, por el contrario, son históricos y en décadas pasadas lograron obtener títulos continentales, pero siempre de la mano de una figura importante a nivel mundial, Johan Cruyff, Gullit, Van Basten, por citar a algunos. ¿En México tenemos una figura de esos niveles? Con este modelo de respeto a las instituciones, ¿será que de acá al 2018 México pueda formar una figura de nivel mundial?

Néstor también habló de Francia y su manera de trabajo. Recordamos a Zidane y su peso específico con la Selección y fuera de ella. Francia se hizo dependiente de Zidane para lograr un título mundial y cuando ya no estuvo, Francia fracasó en el Mundial del 2002 de manera rotunda. Al siguiente Mundial nuevamente Zidane, ya veterano de las canchas, llevó a Francia a otra final. Anotó un gol de fantasía, lo expulsaron, y Francia perdió con Italia la final del Mundial.

Néstor habla de nacionalizar las selecciones nacionales, por increíble que esto parezca. Preparadores físicos mexicanos, entrenadores mexicanos y todos mexicanos. ¿Y con eso será suficiente?

¿No les parece, amigos lectores, que todo esto que planteó Néstor podría dar resultado si desde nuestro torneo local las cosas se empiezan a hacer bien?

Y volvemos a los temas de siempre. Jugar torneos largos, o sea menos liguillas al año, igual a menos negocio, igual a desinterés de los federativos y directivos de equipos. Hablamos de tener menos extranjeros en nuestra liga y que los que vengan sean de buena calidad. Esto implica que los promotores se les termine su minita de oro. Terminar con el draft y dignificar al jugador sea de la nacionalidad que sea, pues en esos temas todos son tratados igual.

Que nuestra Selección juegue en México y deje de ir a ganar dólares a Estadios Unidos, jugando en canchas marcadas para fútbol americano y béisbol. Eso por respeto al juego y a los aficionados. Que jueguen contra Selecciones importantes que dejen aprendizaje significativo.

En fin, la institucionalización del fútbol no es nadamás palabras bonitas y buenas intenciones. Hablar de un título mundial para México en un plazo de 9 años suena hoy más lejano que nunca y máxime trabajando como se está trabajando.

Primero habría que hablar de la profesionalización de las instituciones en el deporte a nivel general. Habría que hablar de una mentalidad completamente diferente y de entender que el fútbol es un deporte antes que otra cosa y que el negocio se hace alrededor de éste, no dentro del mismo.

Néstor al menos ya lanzó la primera idea, un tanto populista y sin muchos fundamentos ciertamente, pero al fin y al cabo es una idea y un objetivo. Ojalá que Néstor trabaje fielmente y respetando sus convicciones, y con el tiempo vaya construyendo y edificando un proyecto realista que entregue buenas cuentas. También, que lo dejen trabajar y no lo corran en un año por falta de resultados. Los procesos no se logran en dos días, que quede claro. Quizás el título del mundo suena lejano o fantasioso, sobre todo en estos momentos, pero si ni siquiera se hace lo posible por mejorar, entonces sí será imposible.

México campeón del mundo. ¿Misión Imposible?

¿Misión Imposible IV?

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