Si de crisis hablamos…

Si de crisis hablamos tenemos que hablar sin duda alguna del Club Atlético River Plate, un equipo que pasa quizá por unos de sus peores momentos de la historia. Este equipo, el de la franja roja que cruza la casaca blanca tan tradicional en el fútbol mundial, está sumido hoy en una crisis deportiva grande que es ya alarmante para sus hinchas y en general para los argentinos que tanta pasión tienen por este deporte.

José María Aguilar, Presidente de River, es el hombre encargado de enderezar el barco, pero al parecer no se ha dado cuenta que este equipo está hecho y diseñado para ganar todo lo que juegue, así sean partidos amistosos.

River es una institución que tradicionalmente forma jugadores, los exporta a los mejores clubes del mundo, idea magnífica y además necesaria en el fútbol argentino, pero no hay que perder de vista que River es grande y que tienen la obligación de ganar también y sus hinchas vaya que lo demandan cada año.

Desde 1997 River no gana nada importante a nivel continental y en general en el ámbito internacional.

Con 34 ligas ganadas, el club millonario es el más ganador en torneos locales de su país, algo importante y sin duda es el que manda en este aspecto, pero no se pueden olvidar de la internacionalización del equipo y ese es un tema que a José María Aguilar le ha quedado grande o simplemente no lo ve con la importancia que se le debe tratar.

Jugadores de la categoría de un Aimar, Saviola, D’Alessandro, Juan Pablo Ángel, Mascherano y Gonzalo Higuaín quien ahora triunfa en el Real Madrid, son una muestra de esto que hablamos. Apenas unas temporadas y se marchan al fútbol europeo, pero realmente en River no han ganado nada a nivel internacional.

Jugadores como Crespo, Francescoli, Marcelo Matador Salas, Marcelo Gallardo, quien era un juvenil en esos años, son los últimos ganadores en el ámbito internacional de este Club. Tenemos que remontarnos a 1996 y 1997 que River ganó la Libertadores y la Supercopa Sudamericana, a América de Cali y São Paulo respectivamente. Eran momentos de gloria sin duda alguna.

El nombre de Ramón Ángel Díaz suena a últimas fechas de manera reiterada para ocupar el banquillo de la escuadra, pues es justamente el famoso Pelado, un símbolo de River, quien ganó cosas importantes, también como jugador en 1986 ganó la Copa Libertadores de América, curiosamente ante el América de Cali también.

José María Aguilar deberá terminar con ese distanciamiento que tiene con Ramón y limar asperezas con el polémico entrenador, pues parece ser el hombre adecuado para regresar a River a los primeros planos en el ámbito internacional. Ramón es un personaje identificado con el club y conocedor de lo que este equipo está obligado a ganar.

River no sólo está en crisis internacional, sino que a nivel nacional lleva tres torneos lamentables. El pasado quedó en último lugar general y este que justamente terminó este sábado 4 de julio para los Millonarios, perdieron en su propio estadio ante un Estudiantes de la Plata plagado de suplentes pues a mitad de semana juegan el primer partido de final por la Copa Libertadores.

José María Aguilar no puede decir que River es por mucho el más grande de su fútbol cuando Boca Juniors se ha cansado de proyectarse internacionalmente ganando Libertadores, Sudamericanas e Intercontinentales en esta década. River requiere volver a los primeros planos mundiales y regresarle a sus hinchas esos momentos de gloria que hoy están muy lejos de imaginarse.

En diciembre próximo tendrán lugar elecciones para presidente en River Plate y podríamos estar hablando del fin de una era para José María Aguilar, quien no ha logrado ganar nada significativo en los últimos años y que, por el contrario, en su periodo, la imagen del club ha caído de manera importante.

La crisis de River la sufren sus hinchas, es hora de regresarles un poco de lo que ellos entregan cada domingo que asisten al Monumental.

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