Otra vez la Juve…

Minuto dos. Ni siquiera se han terminado de fajar las camisetas, ni de acostumbrar al ritmo frenético de la Vecchia Signora. Torpe, sin experiencia y con un poco de miedo, Miguel Torres atropella al prodigioso Giovinco. El joven cae y suena la ocarina. Falta a diez metros del área.

Dos mil tres. La cadera de Fernando Hierro sigue adolorida, separada de su cuerpo. Está viendo como Pinturicchio celebra junto a Nedved, Trezeguet, Emerson y compañía. Está reuniéndose con lo que queda del capitán Hierro, el cuatro eterno del Bernabéu. Está dolida y sigue observando a la Juve acabar con el Madrid, con su Real Madrid.

Minuto tres. Alex Del Piero toma vuelo y el balón ya sobrepasa la barrera, ya toca la cabeza de Cannavaro, ya está en el fondo, acariciando las redes. Dudek se lamenta, Cristiano no puede creerlo y Pellegrini se hunde en el asiento.

Dos mil ocho. Ahí está el mejor portero del mundo acomodando a su barrera. Unos meses atrás levantaba el orgullo de europa, unos meses más tarde competiría por el balón de oro que se terminaría llevando CR… 7.   Del Piero se encarrera, golpea la pelota y… su gol deja a Casillas parado. Deja al Madrid parado. Deja al Bernabéu sentado.

Minuto cuarenta. A Ronaldo no se le ha visto mucho fútbol en su corta carrera como merengue. Pero ha demostrado ganas y mucha, mucha habilidad ante las cámaras. Pide la pelota y la coloca en el círculo de cal. Los once pasos lo separan del empate, lo enfrentan a Buffon y lo colocan de nuevo en la mira. Anota. CR… ¿9?, empata el encuentro y empareja un poco un partido desnivelado, que poco a poco se inclina más hacia Torino.

Dos mil ocho. Alessandro Del Piero avanza con el balón pegado al pie. Se lleva a la defensa del Real en el bolsillo y le da una patada al balón de las estrellas. El esférico no tiene piedad del alicaído Iker y lo rebasa. La insipiente e inservible estirada no es suficiente y de nuevo el equipo bianconero, se reúne, grita, festeja y le pinta en la pizarra un tanto más al partido. Una vez más Pinturicchio saca la lengua y Delle Alpi se vuelve uno solo.

Segundo tiempo, minuto cuarenta y nueve. Después del taconazo, el giro de Giovinco, el cabezazo de Amauri y la mueca de Ferrara, la pelota está asentada en la franja del córner. Alessandro Del Piero levanta la cabeza, piensa el toque, se concentra. Empuja el balón con el empeine y le desea suerte, lo anima, lo coloca en la testa de Salihamidzic. Éste está en el aire, sobre los defensas. Su cabeza manda al cuero plastificado a ser atrapado por los hilos blancos de la victoria. Y cierra el candado inquebrantable que le ha asestado la Juventus de Turín al Real Madrid y conduce al equipo más ganador de Italia a la final de la Copa de la Paz.

4 comentarios

  1. Xunik martes 4, agosto 2009 at 22:09

    Trés bien, aussi…

  2. yan lunes 21, septiembre 2009 at 16:41

    muy bueno, sería interesante que mostraras un poco mas de esos duelos modernos juventus – real, y la superioridad infinita de del piero sobre raul…

  3. Mauricio lunes 21, septiembre 2009 at 20:02

    De acuerdo. Del Piero es de los pocos jugadores q son capaces de inventar en un campo. Raul, aunq goleador no tiene ni una decima parte de su talento.

    Por cierto la juve se ve fuerte este anio, y ya le gano al madrid en la pretemporada….

  4. yan martes 22, septiembre 2009 at 10:10

    no odio a raúl…pero creo que compararlos esta demás jejeje…..y yo veo a una juve fuerte pero se cae con las lesiones….y NO me gusta para nada que buffon tenga tantas paradas salvadoras….eso habla muy mal de la defensa así se gane…

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