Libertad del ocho infinito

De entre las piernas de Cleofas Salazar, asomaba un pequeño ser que clamaba libertad. Era el 8 de agosto de 1879, en el pueblo de San Miguel Anenecuilco, Morelos; Emiliano Zapata nacía para comenzar con su lucha eterna de autonomía.

Noventa y cinco años más tarde, fue justamente la libertad la que detenía a Richard Nixon y lo obligaba a declinar su cargo como Presidente de Estados Unidos, el 8 de agosto de 1974, tras el escándalo del Watergate.

El 8 de agosto de 1981, Roger Federer nacía en Suiza y con él, el mundo se volvería testigo de una época en el tenis, donde las barreras no existirían, y la imaginación se volvería parte de la realidad.

Realidad que se volvió imaginación en el campo de juego del Estadio Olímpico de Montjuic, cuando España se coronaba campeona del fútbol olímpico ante Polonia, el 8 de agosto de 1992; con Guardiola como cerebro, como capitán, como base. Era la España fundada por el Dream Team blaugrana de Cruyff, que no conocía murallas.

Las mismas barreras que se derrumbaban el 8 de agosto de 2008, con las luces, pasión, entrega y perfección que mostraba Beijing, al momento de encender la llama olímpica y con ello las emociones, los anhelos y esperanzas que serían los vigésimo-novenos Juegos Olímpicos de la era moderna.

Esa libertad que se transformó en tinta, periodismo y fútbol, para llegar a construir ELBUENFÚTBOL*. Hace un año ya del memorable 8-8-8, donde las ideas se tradujeron en un proyecto que hoy es una realidad.

El desfile de pensamientos que se han visto reflejados en este espacio, se ha guiado con la intención de que la autonomía trascienda fronteras y abra los ojos de quienes no conocen otras realidades.

Desde los recuerdos, hasta lo ficticio. Desde la polémica, hasta la descripción. Desde lo poético, hasta la noticia. Las letras que se han mezclado con los balones para contar historias.  Los protagonistas que reviven dentro de una narración. La afición que se ha convertido en motivación y recuerdos y relatos y testimonios.

Desde la libertad que se ha entrelazado en la historia, con el tiempo y el ahora. Libertad que con el ocho cabalístico se vuelve infinita. Esa libertad, que hoy ve hacia delante y se sostiene de una base sólida: ELBUENFÚTBOL*.

FacebookTwitterWhatsAppEmail

2 comentarios

  1. Isaura domingo 9, agosto 2009 at 2:26

    La danza del ocho infinito, una finta de la maravilla. Felicidades.

  2. Emiliano Castro Sáenz domingo 9, agosto 2009 at 21:11

    Gracias Isaura. Siempre es un placer leer tus comentarios, tus reflexiones. Vamos por más, juntos y entre todos. Sigamos construyendo y desarrolando ELBUENFÚTBOL*. Saludos.

Your email address will not be published. Required fields are marked *