…¡Y sigue la mata dando!

Estimados lectores, me complace informarles que se ha confirmado lo que hace algunos meses se había venido gestando. Lo que fue un bache agobiante, tóxico e hipnotizante, fue relevado por la calidad, nivel y practicidad en la Selección Mexicana de fútbol.

Desde la motivadora Copa Oro, Javier Aguirre y sus muchachos se creyeron lo que alguna vez fueron. El toque preciso, las ganas y el amor a la camiseta se reencontraron alegremente el sábado 5 en el Ricardo Saprissa de Costa Rica.

México aprovechó momentos, repartió el juego y se llevó la victoria. Costa Rica decepcionó, su gente lo abandonó y nunca entendió el partido en sí. Los dirigidos por Rodrigo Kenton desaparecieron, fueron borrados. Por momentos trataron de llegar al arco de Guillermo Ochoa, pero nunca con peligro real.

Para los mexicanos, las figuras de Giovani Dos Santos, Cuauhtémoc Blanco y Efraín Juárez fueron determinantes. Comiéndose el campo, a pasos agigantados, los tres se entendieron y complementaron, llevaron su fútbol a la colectividad y la colectividad aceptó la disposición para conformar la victoria.

Ni ratoneros, ni de cristal, los seleccionados verdes lograron quitarse fantasmas que se habían infiltrado hace algunos años. Ni siquiera los balbuceos y parloteos de los “expertos” del micrófono opacaron el 3-0.

Roberto Gómez Junco bendecía a Eriksson por haberle dado minutos a Gio, cuando en la etapa del sueco prácticamente lo crucificaba. El mismo regiomontano, crítico férreo de Nery Castillo, justificaba su llamado.

Parece ser que el camino hacia Sudáfrica está más claro ahora. No olvidemos que, en primera, no se ha calificado; en segunda, no hay que separar los pies de la tierra y; en tercera, que en el Mundial se reafirme lo que por momentos parece el desarrollo del buen fútbol.

Hay que darle su crédito al antes criticado (y me incluyo, oh sí que me incluyo) Mario Carrillo. Su estudio meticuloso (a veces exagerado) del fútbol le ha dado otro giro al esquema de Aguirre. Ahora sí, el carácter es punta de lanza de México.

Estimados lectores, pueden dormir tranquilos (si son mexicanos y no ticos). La resaca del partido ante Costa Rica le sabe a México mejor que nunca. Ahora es tercer lugar y avanza rápidamente. El miércoles deberá enfrentar el partido más difícil de los tres que restan, ante un Honduras animado y líder del Hexagonal Final de la Concacaf.

Costa Rica se acostó siendo primer lugar, y despertó en cuarto, con un posible repechaje ante Argentina.

Querido público: es cierto que debemos analizar, reflexionar sobre las acciones, buenas y malas, de la Selección (mexicana y tica). Pero dado los momentos, los tiempos de sequía y la esperanza que revive, les puedo asegurar que es hora de celebrar, por fin. Hay que brincar, abrazarse, llorar de alegría y cantar… ¡que sigue la mata dando!

FacebookTwitterWhatsAppEmail

6 comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *