Relatos anecdóticos

Esta ocasión quiero compartir con ustedes anécdotas cien por ciento reales que he vivido o presenciado como aficionado al fútbol en diferentes escenarios, que por alguna u otra manera evidencian la pasión que genera el fútbol en diversas circunstancias. Ahí les van.

El fútbol manda

Hace cinco años falleció un tío y un amigo me acompañó a su velación. Ese día jugaba América contra The Strongest en el Estadio Azteca dentro del marco de la Copa Libertadores y por obvias razones ya no fuimos al estadio. A unos metros del velatorio hay un bar y como buenos aficionados preferimos la devoción futbolera a rezar rosarios (aunado a la no compatibilidad de creencias). Rápido nos hicimos amigos de un extraño -americanista recién peleado con su esposa- y juntó sus dos motivos personales para beber. Bebimos y vimos. Ganó América 4-0 y el amigo extraño pagó la cuenta, se puso a llorar y nos contó su triste historia. Ya del difunto ni hablamos… pasó a mejor vida (con todo respeto).

Lecciones para no volver al estadio

Otra en el Estadio Azteca. Jugaban América y Pumas el partido de ida de unas semifinales. Iba en compañía de unos amigos y a nuestro lado estaba un señor enseñándole a su hijo cómo se debe parar un equipo en la cancha. El señor no se cansó de hacerle entender al niño la importancia de la táctica y la posesión del balón. De repente, el señor montó en cólera y furia  porque su equipo, América, no tomaba el balón en la media cancha. No cesó de decirle a su hijo que Pável Pardo era un imbécil y Lapuente un idiota por alinearlo. Cada vez que América perdía el balón, el señor se enojaba y se desquitaba con el chamaco “aprende, aprende fútbol. Lo que hace Pável es mierda, es mierda”. Así fueron los 90 minutos. Acabó el partido 0-0 y el niño feliz de que terminara la cátedra paterna. Un buen samaritano se acercó al señor para decirle que Pável Pardo ni siquiera jugó porque estaba lesionado. ¡Hubieran visto la cara que el niño le puso al padre!

Zurra en CU

En el Estadio Olímpico de CU. En compañía de la que en ese entonces era mi pareja fuimos a ver un Pumas-Toros Neza. Casi vacío estaba el inmueble y una fila debajo de nosotros estaba otra pareja. El hombre comenzó a pedir cerveza, una tras otra, ella trataba de limitarle la bebida, pues ya estaba harta de que siempre se pusiera borracho. Discutieron todo el partido por el alcoholismo que padecía el hombre. Terminó el encuentro 1-0 a favor de los astados y seguían discutiendo. Total, los pocos asistentes comenzaron a salir y el hombre no quería hacerlo, no porque la borrachera que traía se lo impidiera, sino porque ¡se había cagado! Literalmente se hizo popó. Ahí comenzó otra discusión.

Éstas son algunas y seguro hay más. Amigos pamboleros y lectores de ELBUENFÚTBOL*, compartan sus experiencias propias o conocidas vividas por la pasión al fútbol.

4 comentarios

  1. michell martes 15, septiembre 2009 at 12:19

    popo????? jajaja no mames!!!! éstos textos reales me gustan más que las ondas ficcionescas…bie hecho pon mas!

  2. Izrael Intolerante martes 15, septiembre 2009 at 12:31

    Mi buen Amigo, yo les quiero compartir que tengo mas de 100 boletos de cada 15 dias que iba al estadio en compañia del amigos águilas y uno que otro colado (que segun le iban a los Pumas pero como coreaban los goles del Aguila) y cada partido habia una anecdota como el famoso “Due birria”, “Chaquetitas dame dos”, la final contra Necaxa (asi se escribe como ya ni juegan ya hasta se me olvido su nombre) que corrimos por todos los pasillos llorando por la felicidad de ser campeones despues de tantos años (abriendome a ustedes lectores fue mi primer final que vivi)… como olvidar en el estadio de CU cuando sale la porra de pumas por la cancha y uno de ellos pasa por la porra aguila y se levanta la playera de pumas y por debajo tenia la del america jejejeje uuuffff necesitaria horas y horas para redactar cada vivencia que gracias al America son hermosas…. como hermoso es ser Americanista.

    • Elías Leonardo martes 15, septiembre 2009 at 12:39

      Michell, que bueno que te gusten estas anécdotas. Y fue verdad, el don alcoholizado se hizo popo. Procuraremos entrar al baúl de los recuerdos y sacar más anécdotas. Un saludo y sigue visitándonos.

      Izrael, gracias por compartir tus experiencias aguilescas. En vista de que tienes más de 100 boletos, seguro tienes más anécdotas que compartir para el Buen Fútbol. Échelas y gracias por visitarnos

  3. Queta jueves 24, septiembre 2009 at 0:38

    Elías!!!! Que se me hace que relatas en tercera persona lo de la popó… te cagaste?!?!

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