Yo Elías: No soy jaguar

Justo ayer se me preguntó acerca de mi apellido. Ustedes bien leen que mi nombre es Elías y mi apellido es Leonardo. Sé que es poco común, pero no por eso de la misma parentela. Lo que quiero decir es que a éste, su humilde y sencillo servidor, se le cuestionó si tenía alguna relación con los Leonardo, dueños de los Jaguares de Chiapas y Farmacias del Ahorro. Lamento informarles que no es así. ¡Qué más daría yo para no estar padeciendo esta crisis y estarles escribiendo en ELBUENFÚTBOL*!

Por un momento la pregunta me inquietó y me cuestioné sobre qué sucedería si en verdad perteneciera a esa familia y tuviera algún cargo al frente del equipo. De inmediato comencé a formar en mi cabeza una alineación conformada de puras estrellas dirigidas por un entrenador de primerísimo nivel. Sabiendo que no hay dinero para tanto, pues remonto a lo que me brinda el fútbol mexicano o cercano a las latitudes (económicas).

Expondría mi inconformidad por la contratación de Luis Fernando Tena y Óscar el Conejo Pérez. Mi argumento consistiría en que siempre es lo mismo con Luis Fernando: lo corremos y regresa, lo corremos y regresa. ¡Pues de qué se trata familia! Respecto al Conejo alegaría que si se va a contratar a un jugador de experiencia o muy cotizado como él, mejor me hubiera traído a un defensa central o un delantero de peso, dando oportunidad a un joven portero. ¡Hay familias con las que no se puede hablar!

Ahora bien, si se trata de hacer una temporada más o menos buena, como queriendo probar elementos, cambiar la fórmula repetitiva y hacer menos aburrido el asunto les propondría traernos a Rivaldo como estrella del equipo, a René Higuita como entrenador de porteros y a Néstor Gorosito como director técnico. En una de esas hasta les sugiero traer a Roger Milla, para que aporte en la cuota goleadora con el Bofo Bautista… y Rivaldo, claro. ¡Qué tal, familia!

Por otro lado -si me llegasen a preguntar qué opino de estos últimos años- les reprocharía haber dejado ir a Salvador Cabañas, traer a Lucio Filomeno y darle la dirección técnica a Eduardo de la Torre. También les diría que me parece poco estético, incluso depresivo, el uniforme blanco enmarcado con tela alusiva a la piel de jaguar y delineada con tiras verdes. ¡El chiste es que la raza mejore, familia!

En fin. Les reitero que no tengo vínculo familiar (hasta donde sé) con los dueños de Jaguares, con los señores Antonio Leonardo. Si así fuera no estaría aquí escribiéndoles y mejor andaría dando rienda suelta a contrataciones, corriendo técnicos y armando alegatos con Carlos Albert. Eso sí, qué bonito hubiera sido que me entrevistarn Jairo Martínez, Sergio Sánchez, Emiliano Castro o alguno de ustedes lectores para cuestionarme por mi mal accionar y responderles con un categórico “YO SOY EL DUEÑO, ES MI EQUIPO Y HAGO LO QUE QUIERO”. (Esto último teniendo como marco una conferencia de prensa donde esté rodeado de toda la familia, jugadores, técnico, empleados del club, incluso el cura del pueblo, apoyando mi postura).

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4 comentarios

  1. George (chocho) jueves 24, septiembre 2009 at 18:01

    Que bonita familia!!!! pero desde que ascendió jaguares, así ha sido, una temporada buena y 2 malas. Vean al Atlas por ejemplo, sus aficionados, no sé que harían cuando al Atlas sea campeón, no sabrían ni que hacer.

    La tirada de Jaguares, es permanecer en Primera Division, sin importar el estilo y forma de juego.

  2. Isaura jueves 24, septiembre 2009 at 20:47

    Dejaron ir a Salvador Cabañas… ya, lo que siguió sólo fue lo que debía seguir después de esa decisión, y al América.

    Gracias por decirnos que no es usted de esos Leonardo, mejor… nadie le perdonaría ser miembro de una familia “exitosa”, pero qué bueno que usa su apellido con todo y que no tiene prosapia alguna y no es por demeritar a Max Leonardo y descendencia, nomás por señalar como se corre el apellidismo en este país.

    Saludos a todos

  3. Isaura jueves 24, septiembre 2009 at 20:51

    Olvidé poner “demeritar” entre comillas… claro.

  4. Miguel Sánchez viernes 2, octubre 2009 at 0:53

    Yo te prefiero como escritor que como pariente de esos Leonardo adinerados. Busca tu fortuna y la encontrarás, pero siempre con la frente alta. Ánimo y a escribir, que para eso eres bueno. El dinero ya llegará. Un abrazo.

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