Aquel 1968 y el balón inglés

Una cosa es celebrar y otra muy distinta es conmemorar. Por ello, este 2 de octubre se conmemora un aniversario más en memoria de los estudiantes y civiles fallecidos durante la matanza de Tlatelolco. Han pasado 41 años de aquél trágico suceso y aún nos duele, más que por el recuerdo, por el anhelo de una realidad distinta en México, que hoy es devastadora. Sería injusto dejar en el olvido el dolor de familias enteras que jamás volvieron a ver su puma, burro blanco o simplemente un corazón latiendo. Desde esta trinchera: 2 de octubre NO SE OLVIDA.

Siguiendo con los asuntos del balón y de aquel 1968, vale la pena mencionar los vientos de cambio que se vivieron en Europa durante aquella época, específicamente en Francia. Movimientos estudiantiles, obreros, culturales y artísticos dieron vida a una nueva concepción del mundo. El mayo de Saint Dennis con Sartre en la filosofía y la literatura. El mayo de la nueva ola francesa con estandartes cinematográficos como Godard y Truffaut. El mayo londinense de Bobby Charlton en Londres.

Justo en aquellos años algunos padres de familia criticaban la vestimenta, apariencia y gustos musicales de sus hijos. Con reprimendas les querían hacer ver que la cabellera larga en un varón y los pantalones acampanados en una dama eran una actitud denigrante. Pobre del chavo que se dejara crecer la mata porque el padre lo calificaría como marica y lo correría de la casa. Situación similar se reflejaba con la música: los Beatles eran el diablo mismo.

Hablando del diablo, o séase de Los Beatles, en Inglaterra surgió el vértigo musical más importante del siglo XX. John, George, Paul y Ringo se escuchaban en todo el mundo, a pesar de las prohibiciones y restricciones que orillaban a la clandestinidad. Lamentablemente para ellos el Liverpool no era el equipo inglés que jugaría la final de la Copa de Europa ese año.

El 29 de mayo de 1968 en el Estadio de Wembley se disputaba la gran final de la Copa de Campeones. Los protagonistas eran el Manchester United y Benfica, resaltando la presencia de sus emblemas y figuras: Charlton vs Eusebio. Ante 100 mil espectadores el árbitro italiano Lo Bello fue el elegido para llevar las riendas del encuentro. Un primer tiempo reñido que terminó sin goles. Para la segunda mitad la magia de Charlton se hizo presente en la cancha y abrió el marcador a los 54 minutos. Confiados los ingleses no contaban con la descolgada del equipo lusitano y Jaime Graca les empató al 75. Los 90 minutos terminaron 1-1.

Se fueron a tiempos extras. No había más: Charlton o Eusebio; uno de los dos sería el encargado de darle el giro a la historia. Y nadie contaba con la figura del legendario George Best, que a los 92 minutos pondría el marcador 2-1. Pero tres minutos después Charlton alzaría la mano y anotaría el tercero. Todo estaba escrito: Eusebio no podía más. Consumados y resignados, los portugueses sólo vieron caer el cuarto gol al minuto 98 por cuenta de Kidd. Manchester United, el equipo de Charlton, era campeón de Europa. De ahí, tuvieron que pasar 30 años para que se coronara de nuevo en la Champions y curiosamente les pitó un árbitro italiano llamado Pierluigi Collina.

Aquí les dejo las alineaciones de aquél partido:

Manchester United: Stepney-Brennan-Stiles-Foulkes-Dunne-Crerand-Charlton-Sadler-Best-Kidd y Aston.

Benfica: Henrique-Adolfo-Humberto-Jacinto-Cruz-Jaime Graca-Coluna-José Augusto- Eusebio- Torres y Simoes.

En tanto, Liverpool se aferraría a Wembley y se coronaría campeón de Europa en ese estadio 10 años después de aquel 1968, ante el Brujas de Bélgica. Nótese que los equipos con inicial B le resultan talismanes a los equipos ingleses. Manchester United le ganó a Benfica (68) y Bayer Munich (99). Liverpool le ganó al Borussia Moenglebadach (77) y Brujas (78). Aston Villa contra Bayer Munich (82).

Comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *