No se olvida…

Hace cuatro años estaba en la sala de mi antigua casa.  Bajamos la televisión y nos sentamos los dos solos.  Los demás, no tan interesados, haciendo cualquier cosa, menos ver el partido.  Nuestras expectativas eran altas, esta vez creíamos en que sí podríamos, éramos parte de un todo, nos sentíamos ellos.

¿Te acuerdas?  Yo no puedo olvidarlo.  Todavía siento el momento, todavía veo a Vela embarrado en el piso, rematando con coraje y clavando el primer gol de México.  Ahí está rebotando el balón en la espalda de Giovani, llegando al área de Brasil y Esparza impactando con el alma el segundo tanto de la noche.  Allá va Ever, descolgando un ataque frontal, con orgullo y pasión, recortando a Brasil, jogando bom y enfundando el tercero, para hacerse campeones.

Yo simplemente no puedo olvidarlo.  Fue un 2 de octubre, que significa todo para los mexicanos, para el mundo.  Perú recibió a jóvenes inexpertos que querían comerse al planeta futbolero.  Ahí se desarrolló la historia de los ganadores, aunque venían de un trabajo redoblado.

La nación inca despidió a un grupo de valientes, de héroes.  No, no se olvida en absoluto.  El dos de octubre significa, a partir de entonces, una fecha que también convive con el deporte, con nuestro amado y poco retribuido fútbol.

Estábamos los dos en la sala aquel 2 de octubre del 2005.  Cuando el árbitro pitó el final, no pude bajar los brazos.  Un calor interno me dominó, al igual que a ti.  Conmovido me fui de ahí, incrédulo. ¡Por fin!… ¿Por fin?

Después de eso, los medios nos bombardearon con ideas confusas, de superioridad.  Yo sí me creí varias cosas.  Tú también.  Celebramos todas las apariciones de Gio, festejamos la partida de Carlitos a Europa.  Y seguimos el ritmo de una selección que era el parteaguas de nuestro fútbol.

Sí, me acuerdo.  También sé qué ocurrió después.  El trabajo fue yéndose a pique, estancándose, olvidándose de aquél miércoles, del cual yo no puedo despegarme.  Se perdió un proceso, así, fríamente dicho.  Y para el dinero, la inmediatez, el fútbol profesional y las necesidades del mercado futbolero, quedó borrosa la imagen de Araujo levantando el trofeo.

Hagamos espacio para la reflexión, para que tú te acuerdes también del 2 de octubre.  Tú que también fuiste relegando a los jóvenes inexpertos, que los fuiste tachando de falsos, incompetentes, alzados.  Si bien muchos se volaron, se escaparon de la realidad, también hicieron un trabajo fuerte para llegar a donde están, también se enfrentaron a las oscuridades de nuestro balompié, que no deja crecer muchas veces.

El 2 de octubre, fecha clave, no se olvida.  El mundo, en 1968, se movilizó desde la juventud para la sociedad y la cambió.  La lucha dejó una herencia de la que, desgraciadamente, nos hemos ido distanciando como comunidad.  En 2005, en un tema más ameno, espectáculo deportivo, la lucha de los chavos los llevó a generar un cambio sustancial y del que, extrañamente, el público ha dejado de creer.

Muchos mencionan la fecha, hablan de los campeones y nada más.  El centro del asunto transita en recordar de verdad, no olvidar el 2 de octubre de 2005; tomarlo como referencia y revivir el sentimiento, como cuando me viste levantar los brazos, en la cima del mundo.

2 comentarios

  1. Alberto lunes 5, octubre 2009 at 9:08

    Buena nota, recuerdo aquel campeonato en el que se veía unos grandísimos futbolistas y un Giovani con un futuro de crack por delante, de momento no se ha cumplido, pero tengo todavía esperanzas puestas en este chico (Buenísimo su hermano también).

    PD: Hay una errata en la fecha, fue el 2 de octubre de 2005 y no de 2004.

  2. Emiliano Castro Sáenz lunes 5, octubre 2009 at 12:54

    Gracias Alberto, bienvenido a ELBUENFÚTBOL*.
    Sobre todo es de resaltar el grupo que se formó, que conjuntó de manera excelente Jesús Ramírez. Más que nada, les dio confianza, amor por el juego y por su país.
    Verlos jugar, siempre fue emocionante. Ahora las esperanzas siguen abrazadas al sueño de el gran fútbol que prometieron algún día. Son muy chicos todavía, pero ya han mostrado, algunos, de lo que pueden ser capaces.
    Fe de erratas… corregido. Gracias de nuevo.
    Aquí seguiremos, esperemos verte otra ocasión, visitando, comentando.
    Hasta pronto!

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