Moscú, tomada por Alemania

La Batalla de Moscú fue para los alemanes. Temperatura que terminó con el termómetro en cero grados fue testigo de la victoria teutona en territorio ruso y así, con cierta frialdad en todos los sentidos, Alemania ya está en Sudáfrica 2010. Gol de Klose a los 35 minutos del primer tiempo y no hubo mucho más. Partido disputado en Moscú con temperatura gélida y una cancha de pasto artificial que al final terminó afectando más a los locales que a los alemanes, que muy a su estilo aguantaron la presión, y con frialdad pasaron airosos los momentos críticos cuando Rusia más presionaba.

Sudáfrica tendrá a otro de los históricos luchando por la Copa del Mundo y es que imaginarse un Mundial sin Alemania es un tanto irreal. Con la ausencia en Brasil 1950, sólo Alemania atrás de los cariocas es el equipo que más Copas del Mundo ha disputado, Italia quizás por ahí y Brasil que nunca ha faltado, son las selecciones que más presencia han tenido en las citas mundialistas.

Esta Alemania me queda claro que no es lo espectacular que a lo largo de la historia ha sido. Sin embargo, sigue siendo una selección con un carácter tremendo y con personalidad arrolladora. Michael Ballack, Bastian Schweinsteiger, Lukas Podolski y Miroslav Klose simplemente son sensacionales en todos los sentidos. Sin perder la esencia del juego alemán tienen la habilidad para retener el balón, darle tiempo y hasta hacer jugadas pícaras.

En lo global, Alemania ha perdido a mi entender, espectacularidad. Es una situación peculiar pero así es. Quizás las condiciones actuales del fútbol en el mundo son las responsables de esto. La marca férrea y la presión en todo el campo ahora determinan mucho lo vistoso de un juego. Alemania sigue siendo potencia, me queda claro, pero no tiene nada que ver con lo dominante que era este equipo en Mundiales pasados y hablamos quizás de 1990 que fue la última Alemania que me gustó y que demostró hegemonía total en la Copa del Mundo.

El estilo alemán nunca cambiará. Su esencia, su fuerza y su mentalidad, pero a pesar de esto y la importancia de algunos de sus jugadores, de repente se ve un tanto deslucida, apostando más por la generalidad del juego actual, con sistemas totales que ubican a delanteros marcando atrás de media cancha, tal es el caso de Klose que anotó el gol y después podemos decir que intentó marcar a Andrey Arshavin cuando los rusos atacaban.

Así el fútbol alemán de clasificó al Mundial, jugando inteligente, logrando el objetivo pero careciendo de espectacularidad. Cabe mencionar que el segundo tiempo del equipo ruso fue intenso, presionó y le robó el balón, hizo jugadas bellas y sorprendieron con uno o dos tacos que dejaban posibilidades amplias de cara al gol. Igual el momento del juego le obligaba a Rusia a esto, pero se agradecen esos detalles técnicos que cuando se combinan con rapidez y exactitud, hacen espectacular el fútbol.

Dos penales que no se marcaron sobre el final del juego a favor de los rusos pudieron condicionar la eliminatoria pero esas sí son cosas de siempre en este deporte y al final ganó justamente Alemania porque metió el gol y nadamás.

Igual la presencia teutona en el Mundial es importante, es deseada y es agradecida esperando que ya en la justa mundialista vuelva la dinámica y fuerza conjunta del equipo alemán que desde hoy y a pesar de que a algunos les guste o no su juego actual, es favorito por historia y por esencia a llevarse la Copa del Mundo.

Alemania, con boleto directo.

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