Y sí, nos vamos al Mundial

México se clasificó al Mundial de Sudáfrica y lo hizo goleando a la Selección salvadoreña por 4–1 en el estadio Azteca. De entrada más complicado de lo que el marcador muestra, pero al final el objetivo se logró.

Como de costumbre, Cuauhtémoc Blanco fue el artífice de la victoria, el jugador más valioso y todos los adjetivos que usted guste ponerle al 10 mexicano, que lesionado y jugando a un 60 por ciento de su capacidad, hoy volvió a ser el mejor de la cancha, el que pensó y el que aclaró el panorama cuando más denso se veía.

Cabe mencionar que la Selección salvadoreña hizo un juego inteligente para sus capacidades y posibilidades, pues su obligación era ganar si querían seguir con vida en el hexagonal, pero tampoco salieron a comerse la pelota, eso era imposible, y terminaron siendo un equipo mezquino que sólo pudo forzar el juego en la mitad del campo, mucha marca, mucha fuerza física, pero pocos argumentos futbolísticos. El Salvador está eliminado pero esa generación de jugadores es una esperanza para el futuro de ese país que ha dejado, al fin parece, la generación antigua y ve de cara a un futuro mejor siempre y cuando trabajen seriamente.

México por su lado termina calificando en una zona que no por haber sido complicada deja de ser débil. Sigo creyendo que es una de las peores zonas en cuanto al nivel futbolístico y lo del Tri es sólo una obligación. Es meritorio, sí. Es reconfortante, también, pero México es mucho más de lo que mostró estas eliminatorias.

El trabajo de Néstor de la Torre, Director de selecciones nacionales, ha sido extraordinario. Un hombre serio, decidido y fiel creyente de que México puede ser una selección importante en el mundo, que parece trabajar aislado de Decio de María y de Justino Compeán, quienes han sido un cero a la izquierda y que le han dejado trabajar a quien sabe de esto, pues lo ha demostrado.

El equipo mexicano hoy muestra en la cancha avances, idea y mejor fútbol, pero puede dar mucho más y eso Aguirre lo debe de saber. Jugadores con clase los tiene, y si no, basta ver el segundo gol mexicano lleno de detalles futbolísticos y adornos sensacionales, y la definición ni se diga, estupenda por parte de Cuauhtémoc quien a sus 36 años es increíble verlo jugar, emociona, transmite esa seguridad y ese temple para terminar con rivales que hablan mucho y juegan poco.

Para resaltar sin duda alguna, Juan Francisco Palencia. Su corazón, su garra, su gol y su festejo. Esos son los jugadores que requiere México, con seguridad, con pasión. Puedo asegurar que los goles que más gritó la afición fueron esos dos, el de Cuauhtémoc y el de Palencia, y es que ellos son referente de cosas buenas y alegrías para nuestro fútbol. Artífices de momentos gloriosos en determinados tiempos, y ver a Palencia jugar como lo hizo hoy, diez minutos aunque sea, fue satisfactorio.

México se ha clasificado, se festeja, se grita, se goza, pero viene lo mejor y más importante. Y no empecemos con las mediocridades del quinto partido por favor, no empecemos como Ricardo Peláez hoy en la transmisión de Televisa diciendo que la obligación era ganar, no golear y que si el uno a cero nos daba para pasar pues que no arriesgaran, y eso lo dijo porque este señor sintió miedo en algún momento del juego, se puso muy nervioso con dos centros a nadie que enviaron los visitantes. Una pena, cuando el fútbol del equipo mexicano a estas alturas es muy superior al salvadoreño. Destruir siempre será más sencillo que construir y el juego se complicó porque eso hizo el equipo visitante, pero nunca se puso en duda el resultado, al menos no en mi percepción.

Cuauhtémoc dijo que era para 5–0 y lo criticaron, pero él sabe lo que dice y sabe de sus capacidades, ojalá la Selección Mexicana tome esa actitud de seguridad y confianza. No quiere decir que golearán siempre, pero la mentalidad debe ser esa, la de ganar, la de ir por todo, la de decirle a la gente que el quinto partido es un reto mediocre basado en actuaciones mediocres de antaño.

Ojalá el Tri se mentalice, trabaje bien y gane además el hexagonal. Que gane en Trinidad y que demuestre que sigue siendo el gigante de la zona pese a todas las adversidades que se han presentado.

Hay mucho por mejorar pero igual hay tiempo para hacerlo.

Felicidades a México como país porque esto se logró de la mano de la afición que siempre estuvo ahí, en las buenas y en las malas.

2 comentarios

  1. yeraldo lunes 12, octubre 2009 at 1:15

    concuerdo contigo

    viva México!

  2. Carlos lunes 12, octubre 2009 at 10:19

    Coincido, Mexico es mas de lo que ha mostrado en esta eliminatoria. Tambien pienso que el principal cambio para que el equipo mejorara fue la actitud y la mentalidad, hay que seguir por ese camino ya que en el mundial debe ser aun mejor. Sin embargo, tampoco hay que desbordarse, hay que ser equilibrados, me parece que el problema del latino y del mexicano en particular es la falta de inteligencia emocional. Buscar el quinto partido puede verse mediocre, pensar que se puede ser campeon del mundo es irreal, entonces… ¿cual debe ser la postura correcta?, creo que este sera el principal reto de Aguirre. Al menos yo estoy convencido de que la calidad “bruta” del equipo alcanza para llegar a los cuartos de final, pero una inadecuada conjuncion puede reducirla, o bien, una buena sinergia puede maximizarla. En pocas palabras, creo que la formula para hacer un mundial que valga la pena es: Calidad + Sinergia +Inteligencia Emocional, y creo que Javier Aguirre cuenta con los elementos para lograrlo.

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