Robinho, la contradicción culé

A dos meses del inicio de la liga española, el mercado de fichajes parece moverse y tambalearse. Rumores de alto impacto rondan el Camp Nou y comienzan a desestabilizar la tranquilidad de la cotidianidad liguera.

A pesar del buen paso del equipo blaugrana, del año copado de éxitos y buenos augurios para el que viene, las portadas de diversos diarios catalanes llaman la atención por tener a Robinho en primera plana. La prensa pasa por un momento donde la nota se vuelve débil ante el será, podría ser, o a lo mejor, en lugar de poner atención a lo que ocurre en eliminatorias mundialistas (la cosa está que arde para los seleccionados culés).

Sí, es interesante saber el futuro próximo del equipo que mejor juega al fútbol en este momento, del conjunto que está haciendo historia y se lleva la liga de corrido. Sin embargo, lo increíble del asunto también transita en que Barcelona tiene en sus filas a verdaderos cracks como Ibrahimović, Messi, Xavi o Henry. ¿Haría falta alguien como Robinho en el club catalán?

Sin lugar a dudas sería un golpe bajo para el Real Madrid, peor enemigo del Barça y anterior club del brasileiro apodado O’Rei das Pedaladas. Es un jugador que tiene una capacidad inmensa, que posee un toque excepcional y un desequilibrio desorbitante. Pero, su presencia es más importante y necesaria para el Manchester City que para el Barcelona.

Además de todo, al llegar Robinho, el teatro montado por la misma prensa que hoy lo idolatra (en Catalunya), caería en una terrible contradicción. Cuando pasó por el Madrid, era minimizado y comparado absurdamente con Ronaldinho; hasta le llegaron a decir el Triatlón, porque corría, hacía la bicicleta y nada.

Mi intención no es criticar el juego del brasileiro, sino las incongruencias por las que se deja llevar la prensa, queriendo a toda costa que hoy Robinho se vista de blaugrana. Si llega, en determinado momento, sería sin duda una pieza más (y muy cara) en el once astronómico de Guardiola. Y, ¿dónde se colocaría?Lastimosamente el Barcelona, al estar jugando como lo hace, deberá ajustarlo a un asiento de la banca, o mandar a uno de sus titulares al mismo lugar.

Y me salta otra idea: ¿qué no se moría la prensa catalana por el fichaje de Cesc Fábregas? Si llegan los dos, sería espectacular, mas no necesario y el Barcelona siempre trabaja de acuerdo a sus necesidades y no sus presunciones. Lo de Cesc podría justificarse con la historia romántica detrás y con la clara inconsistencia de los titulares Keita o Touré, que sufren lesiones o bajas de juego continuamente.

Pero, les vuelvo a repetir (a lo La Volpe), ¿es necesario y justificado lo de Robinho? Algunos podrán soñarlo vestido a rayas granas y azules. No hay que pasar por alto el curso del mundo que se tropieza económicamente, no hay que olvidar las palabras críticas de Joan Laporta (que parece recurrir a la amnesia a la hora de fichar) en contra del gasto injustificado e “imperialista” del Madrid.

De lo que podemos estar seguros, es que de aquí a diciembre, la plana principal en Catalunya y España se moverá en torno a Robinho y su vínculo con la ciudad Condal, mientras el Barça seguirá destrozando la liga, y España al mundo entero.

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