¿El fin del monoteísmo argentino?

Y Dios hizo el milagro: Argentina calificó al Mundial. Curiosamente no fueron los millonarios botines de River o la grandeza de Boca Juniors, mucho menos la elegancia europea, el elemento divino encargado de poner punto final al viacrucis albiceleste. La gloria quedó en la humildad de Huracán. El mesías maradoniano no cesó en reclutar apóstoles, pero en el camino se le acabaron las parábolas y terminó por ahuyentar a los devotos. Tratando de conjuntar a todos sus santos (San Lionel, San Jonás, San Juan Sebastián) se olvidó de las ovejas descarriadas, aquellas que se refugian en los suburbios o en los barrios. Dejando de lado su estima por seres casi papales, decidió compartir sus espinas con la modestia de un chico sin nombre, una oveja a la que hoy Argentina bautiza como Bollati.

El camino de la resurrección comienza a vislumbrarse, aunque no tan claramente. Entre los argentinos y aficionados al fútbol se discute la permanencia de Maradona como técnico de la selección o si debe optarse por cambiar de fe. Para algunos, el Antiguo Testamento maradoniano, que abarca hasta el 2000, debe resguardarse como un testimonio sacramental de lo que fue el Diego. El Nuevo Testamento simplemente debe ser destruido y borrado de la historia del fútbol argentino: el Diego como técnico es un usurpador del Diego jugador, el Dios del Antiguo Testamento.

El monoteísmo hacia el Diego decae: se ha dejado de creer en él. ¡Miren que tener que interpretar como un milagro lo que es una obligación!, da para entender que Maradona ha generado una fe forzada, casi inventada en esos momentos de desamparo. No había otra figura santificada a cual encomendarse, no había escapatoria. A pesar de la conciencia bilardiana el mesías sigue siendo uno: el padre y el hijo son lo mismo. El receptor de las pedradas y las crucifixiones es Diego, el alma de Bilardo.

Mientras se festeja esta nueva etapa del mesianismo maradoniano, el Dios Cronos empuja las manecillas y junto a la antítesis del Diego, es decir el destino, maquilan la pronta respuesta de los argentinos para determinar si se debe dar un giro al politeísmo en La albiceleste. Los dejo con las palabras de uno de los antecesores del Diego, un sabio que se codea en el Olimpo con otros dioses, deidades que pueden darle un giro politeísta al fútbol argentino.

¡Es terrible! Dicen que está por si Diego quiere consultarle. ¡Déjenle que consulte a quien quiera! Eso sí, lo que Maradona vive lo vivieron otros antes, y era gente con más experiencia”.

*Palabras de César Luis Menotti respecto a la figura de Carlos Bilardo como asesor de la Selección argentina. Diario As, 13 de octubre de 2009.

“Ahora está Maradona y la excusa es si entrenó más o menos. La discusión hubo que plantearla antes. Pero, apostaron por él por encima de Carlos Bianchi, que era el preferido de mucha gente… pero incómodo para el poder”.

*Palabras de César Luis Menotti respecto a la elección de Maradona como entrenador de la Selección argentina. Diario As, 13 de octubre de 2009.

4 comentarios

  1. michell viernes 16, octubre 2009 at 12:15

    Diego no es entrenador…no más comentarios.

  2. Isaura viernes 16, octubre 2009 at 13:57

    Ay… no te sé decir, pero me gustó esta nota, el estilo me gustó, sí. Sobre el Diego, bueno… que se quede en Dios y no quiera ser héroe, es un contrasentido…

    • Elías Leonardo viernes 16, octubre 2009 at 19:19

      Isaura, que bueno que te haya gustado. Ojalá sus apóstoles lo hagan recapacitar y le indiquen que aun puede salvar su rol mesiánico. Ahora bien, si quiere ser el héroe al rato que aguante las pedradas al estilo María Magdalena, nadie lo defenderá, pues el mismo salvador es el lapidado.

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