Mauricio Morales, clásico protagonista

Un partido que prometía mucho más por la historia que por lo que ambos clubes traían, terminó siendo una masacre moral para el visitante. El clásico de clásicos del fútbol mexicano fue de principio a fin para América y con ello se esfumaron dos años de poderío jalisciense.

A pesar de que el espectáculo logró despertar al público por momentos, se podría catalogar al partido de ayer como opaco, sin mucha gloria (las Águilas no concretaron la obra maestra) y con un personaje en el ojo del huracán: el deslumbrante Mauricio Morales.

Sí. Deslumbró al estadio, la radio y el televisor de principio a fin. Su accionar se llevó la noche con inconsistencias marcadas en sus decisiones timoratas y fuera de control, de contexto y de claridad.

Mauricio Morales suele arbitrar mal, parco. Además de ser gris y de todos los años que lleva como profesional (desde 1991), en el 1-0 del domingo Morales se hizo presente. Dejó de marcar un penal más claro que el agua, una falta flagrante de Reyna en medio campo, un golpe (otro más) de Mosquera a Bravo en el área azulcrema, y una polémica caída de Rosinei dentro del área Chiva.

No es del todo achacable (aunque hubiera sido mejor si no se equivocaba tanto) el pobre desempeño de los equipos en el terreno de juego, sobre todo de Chivas, a la gestión de Morales en el partido. Pero sí es posible reclamar y denunciar la falta de preparación de silbantes en el fútbol mexicano. Mauricio es uno más de los que acuden a la mala organización del arbitraje nacional.

El verdadero culpable de la participación, desarrollo y deprimente actuación de M&M, es a todas luces la cabeza de la Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Fútbol, además de la complicidad de quienes instauraron a Aarón Padilla al frente de los árbitros. A eso, le podemos aumentar el uso de un ordenador para definir al hombre de negro en cuestión.

Cierto es que Morales ha pitado finales, que ha tratado de ser ecuánime en cada partido, pero no lo ha logrado. La deprimente carrera de M&M tuvo en el América-Guadalajara otro detonante más que lo catapulta con los demás sepultados de la liga mexicana.

Casos similares que disfrutan de las mieles de pitar, cobrar y arruinar partidos son: Hugo León Guajardo, Germán Arredondo, Jorge Eduardo Gasso, Paul Delgadillo, entre otros, en lo que la actualidad refiere. Si bien Delgadillo ha sido más constante en los últimos torneos su pasado bien lo hubiera podido retirar en cualquier momento.

Al fin de cuentas, estandartes que no son para nada un motivo de orgullo, como Armando Archundia o Marco Antonio Rodríguez, son los que de alguna manera sacan el pecho por los demás, aunque no son garantía de nada.

Por el momento, tras el golpe anímico que resultó el trabajo de Morales en el clásico, se seguirá pitando igual, ignorando penales, avalando manotazos, actuando apariencias que no corresponden. Si bien la participación de Mauricio no trascendió más allá del trago amargo, fue tristemente, un clásico protagonista en un partido que pudo llegar a más y que se vio atado a un pito tembloroso.

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