Y pudo haber sido peor

Hace mucho tiempo que el América no imponía condiciones tan marcadas sobre el Guadalajara, y el de este domingo fue un partido marcado por el dominio azulcrema que aprovechó bien la poca combatividad de un equipo tapatío que decepcionó a propios y extraños por el pésimo juego de fútbol que brindaron en el Azteca.

El marcador fue de 1-0 para los americanistas pero las fallas garrafales y un cambio absurdo que Jesús Ramírez envió en el segundo tiempo, terminaron por dejar las cosas en una victoria apretada pero que no reflejó lo que sucedió en la cancha.

América fue práctico y tuvo destellos de fútbol asociado y elegante, pues más allá del gol tempranero, en el primer tiempo hay que reconocer que las Águilas dieron una exhibición agradable jugando en la cancha contraria y mostrando personalidad sobre su acérrimo rival, el cual por cierto, fue muy poquito en términos generales.

Hay aspectos que evitaron que el de este domingo fuese un clásico para la historia, pues de haber sido certeros, el marcador hubiese sido de escándalo a favor del América, y es que esa primera mitad se perdieron tres goles, no se les marcó un claro penal a favor y Luis Ernesto Míchel, portero rojiblanco, simplemente sacó un gol de esos que ya se había cantado. El panorama general del clásico fue amarillo de inicio a fin.

Enrique Esqueda ha dado este domingo el mejor partido que le recuerdo en toda su historia. No exagero, fue el mejor jugador de la cancha por mucho y de manera absurda el señor Jesús Ramírez decidió sacarlo para poner el típico candado y terminar así con el concierto americanista que sin ser perfecto, sí estaba siendo el goce de todos los asistentes al estadio. América bailaba al Guadalajara en el Azteca ante una mayoría amarilla en las tribunas por mucho también.

Cuando trato de entender lo que hizo Ramírez resalto un solo concepto llamado miedo. Por eso creo que Chucho no llena el banquillo americanista y además me parece que se equivoca nuevamente,  pues por poco revive a un equipo que estaba muerto desde el inicio del juego. En fin,  tampoco pienso criticar sin demasiados fundamentos al señor Ramírez, hoy le salieron las cosas y no fue culpable de los goles que fallaron Reyna y compañía, pero el cambio que realizó sacando a Esqueda y metiendo a Beausejour quien estaba al 50 por ciento físicamente hablando, mató el clásico en su recta final, así de fácil, así de sencillo.

Raúl Arias y el Guadalajara me parece que no son el uno para el otro. Las Chivas de este domingo dieron pena, fueron un rival sencillo y aunque los últimos minutos con el ya mencionado cambio americanista tuvieron la pelota, no fueron claros para llegar al marco de Ochoa y cuando estuvieron en cierta posición para hacer daño nunca hubo entendimiento entre sus delanteros que ya para ese entonces eran un montón, todos desorganizados por cierto. Un desastre el Guadalajara de esta tarde.

América mostró personalidad y ganar el clásico es satisfactorio por donde quiera que se le vea, así haya sido por un gol y con un final medio trabado por causas ya mencionadas. La recompensa es justa para ambos pues los mostrado en el terreno de juego así lo demandó. Lo que me sigue sin gustar de estos equipos son sus estrategas, Ramírez y Arias, pues pienso y sigo creyendo que no están al nivel de los equipos que representan y hoy lo demostraron.

América ganó 1-0 el clásico y pudo haber sido peor.

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