Inexpediente EBF* II

Para muchos el partido de la jornada es el Santos-Pumas, y no precisamente por el derroche futbolístico en la cancha, sino por el adiós al estadio Corona. El equipo lagunero dejará los recuerdos en su vieja casa para mudarse al complejo Modelo, infraestructura de primer nivel. Previo al encuentro, una serie de circunstancias surrealistas ligadas de alguna u otra forma a Santos se hacen presentes en el fútbol mexicano.

En El Vaticano. Durante su homilía tradicional de todos los miércoles, el Papa Benedicto XVI hizo un espacio para el balón y pidió por todos los “fieles del Santos de Torreón, Coahuila”. ¡Qué joya! Aquí valdría la pena preguntarse si el Señor Don Papa (como diría Lapuente) es aficionado de Santos, lo que sin suda sería un halago, o bien, conocer si tenía información sobre qué tipo de santos tienen tantos fieles en Torreón. De cualquier forma: fue buena puntada.

En Puebla. El que fuera símbolo y estandarte santista, Jared Borgetti, anda convencido de que quiere ir al Mundial de Sudáfrica 2010. Para él los años no son problema y cree firmemente en que merece una oportunidad. Argumenta que no todo el talento está en las ligas extranjeras, que también aquí tenemos con qué. Aprovechando sus palabras, no estaría mal que Santos lo acoja en su nuevo terruño y le permita un digno retiro a Borgetti. En una de esas… hasta va a la Copa del Mundo.

En Pachuca. Nomás ven que uno se compra un dulce y ellos quieren toda la bolsa. Sabiendo que ya cuentan con instalaciones y servicios de calidad, los hidalguenses no se llenan y van por más. Si alguien no tolera que los demás festejen o estrenen algo es el Pachuca. Apenas se dan cuenta de que Santos está por estrenar estadio y ello acapara la atención de algunos medios, ah no, tienen que darse a notar con la compra de Talleres de Córdoba, y hasta la de un equipo beisbolero, los Tigres. Sana, sana, colita de rana… tranquilos, tranquilos, ustedes son los consentidos de México (gulp).

En CU. Salvo el Pikolín, nadie quiere echarle a perder la fiesta a Santos. Vaya, ni siquiera piensan en ese partido, su objetivo ya está en el América y en el final del torneo. Martín Bravo minimizó el juego contra los laguneros, enfocándose en la victoria sobre el odiado rival de Coapa. Para otros, lo mejor es que termine la pesadilla para sacar conclusiones de cara al próximo torneo. ¡Quién lo iba a decir!, el único que le da la seriedad y respeto debidos al rival es el Pikolín, que no sólo busca las aristas para colarse al Mundial sino que valora la historia del estadio Corona.

En el Auditorio Nacional. Con dignidad y justificación de sobra, los Tigres del Norte no se presentaron a la entrega de Las Lunas. Jamás en su trayectoria artística han cancelado o retrasado un evento por sus puras ganas, algo tienen que hacerles. Y así fue en el Auditorio Nacional: se les pidió que suprimieran de su repertorio la canción “La Granja”, rola que habla de los problemas que vivimos y sabemos todos los mexicanos: seguridad, migración, etc. Como un acto congruente a favor de la libertad de expresión, decidieron no participar. En este espacio nos sumamos a su defensa por dicha libertad, lunas siempre habrá. ¿Esto qué tiene que ver con Santos? nada. Acaso, que ambos colectivos son del norte del país.

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