Siete años en siete momentos

Han transcurrido siete años desde que el polémico Jorge Vergara Madrigal adquirió al Club Deportivo Guadalajara, el 31 de octubre de 2002. Con momentos ilustres, negros y gris, el mandamás tapatío se ha ganado el respeto y el odio de los protagonistas del balón.

Aquí apuntamos siete momentos de la vida del dueño/presidente del rebaño sagrado, que sin duda alguna siempre ha dado de que hablar, jugando con lo bueno y lo malo del fútbol.

Filosofía Chiva. Desde que en 2002 apareció en la vitrina de la Femexfut, Jorge Vergara le imprimó a las Chivas una “filosofía” que hablaba del buen fútbol, ir al frente, agredir al rival y siempre con el trabajo de fuerzas básicas de por medio. Aunque en ocasiones, llámese Azkargorta o Arias, la ideología ha quedado atrás.

Desfile estratégico. Un total de 15 entrenadores han pasado por las filas del club en los siete años de gestión vergarista. Si bien Vergara ha debutado a varios de ellos en primera división (técnicos que hoy están en la élite nacional), ha terminado por correrlos a todos y la gran mayoría sin explicación alguna. Hoy las manijas las tiene Arias y su tiempo en el club no parece que durará mucho tiempo.

Declaracionitis. Uno de los pocos dueños del fútbol mexicano que está en el punto de mira es el magnate tapatío. Entre regaños a su propio equipo, decir que reanimará al Campeonísimo, hasta apuestas que no se han cumplido, la labor de JVM al frente del micrófono ha sido en todo momento polémica. Si de algo no se puede culpar a Vergara es de apático, y con ello ha llegado a influir más allá de su propio club.

Limpieza rayada. Cuando llegó al Guadalajara, Jorge Vergara prometió una serie de cosas, entre las que destacó su ilusión por “limpiar la camiseta” de anuncios publicitarios. Cumplió y durante dos años las rayas rojiblancas lucieron a más no poder. En 2006 regresó la publicidad con BIMBO y más tarde con TOYOTA, olvidando la sobriedad que alguna vez llegó a tener.

El “templo mayor”. Un proyecto ambicioso, pero que ha sido retrasado por distintas razones, es lo que significa el nuevo Estadio Chivas. Desde 2006 el dueño chiva pretendió construir el inmueble, pero se vio postergado el sueño hasta el 7 de mayo de 2007, cuando oficialmente comenzó la construcción. Hoy se encuentra en la etapa final, faltando detalles, con la esperanza de que se inaugure en noviembre próximo.

Sequía. En 14 torneos cortos, las Chivas rayadas del Guadalajara han obtenido un solo campeonato. De la mano del director técnico más rentable de la era Vergara (José Manuel De la Torre), el invierno 2006 fue para Guadalajara al imponerse a Toluca en el Nemesio Diez. En la plantilla habían jugadores que vivían momentos notables en sus carreras, como el Bofo, Oswaldo, Venado y Bravo.

¿Todo legal? Cuando Jorge Vergara compró a las Chivas por 400 millones de pesos y le cambió la razón social, de asociación civil a sociedad anónima, no imaginó que a estas alturas del partido estuviera metido en juicios y con la alta posibilidad de perder el “club de sus amores”. Guadalajara como marca y negocio sigue trabajando financieramente en números rojos, y los que eran socios en la A.C. le reclaman sus derechos. Las audiencias continúan y nada ha sido formalizado aún.

Además de quedarse con el Guadalajara, Jorge Vergara ha incursionado en el fútbol costarricense y norteamericano, comprando al Saprissa (de manera similar que a las Chivas) y aprovechando la expansión en la MLS, adquiriendo a Chivas USA.

Siete años es poco tiempo para determinar si las cosas han sido buenas o malas. Sin embargo se puede aplaudir lo positivo de la gestión y denunciar lo negativo. El dueño del rebaño tiene los años por delante para demostrar que el Campeonísimo está de vuelta, siempre y cuando la ley y su criticada “filosofía” se lo permitan.

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