“Grazie Kaká”

El regreso de Kaká a San Siro era una de las cosas que el público milanista esperaba con ansia este martes allá en Italia. La vuelta del ídolo, del consentido, fue todo un suceso y más allá de vestir ahora los colores del rival de Europa, la gente supo reconocerle al brasileño su paso por el equipo rossonero. Desde el calentamiento previo, las miradas apuntaban al túnel de acceso de los equipos. Esperaban a Kaká.

Salió en ropa deportiva a pisar la cancha y la ovación no se hizo esperar. Los gritos de agradecimiento provocaron inmediato la respuesta del jugador levantando los brazos y aplaudiendo a los fanáticos milanistas que hicieron la entrada grande en el estadio San Siro.

Kaká fue tratado con respeto y añoranza, pero ya en la cancha era un contrario y la presión se le hizo sentir cuando tocaba el balón, pero esa era parte del juego que en la tribuna jugaban los miles de aficionados que apoyaban al Milan.

El rendimiento de Kaká y del Real Madrid en general, fue bueno. Una primera mitad muy bien jugada y el empate a un gol que marcó el final de esos primeros 45 minutos, quizás los mejor jugados del Madrid y del crack brasileño desde que llegó a la entidad blanca, sin duda alguna.

Tenía que ser en San Siro y ante el Milan, en una cancha ya conocida y en donde brindó actuaciones soberbias con la casaca rossonera, que Kaká diera muestras de lo que sabe hacer y que lo ubica nuevamente en esa posición de jugador determinante, pues venía pasando, al igual que el equipo, momentos difíciles en el actual torneo.

El partido en sí resultó agradable, bien jugado, mucho mejor que el de ida que a pesar de haber tenido más goles en el marcador, no tuvo la calidad que este juego llegó a mostrar sobre todo en los primeros 45 minutos. Hubo de todo, goles buenos, y anulados. Penal dudoso y convertido extraordinariamente por Ronaldinho que aún está lejos de llenar los zapatos de Kaká en el equipo. La segunda mitad jugada con garra, con espíritu por parte de los dos equipos y con un Milan mucho más intencionado a ganarlo aunque las oportunidades terminaron siendo peligrosas para los dos, sobre todo en los últimos minutos cuando Raúl estuvo a nada de poner el segundo pero Dida tuvo una actuación estupenda y evitó la caída de su meta.

Un encuentro donde pudimos ver a Ruud Van Nistelrooy palpitando nuevamente un juego de Champions League, donde la garra de Filipo Pipo Inzaghi pudo haber sido determinante en pocos minutos que jugó y donde vimos a dos colosos europeos buscando la identidad perdida que desde hace algunos años anda merodeando sin ser vista y que hoy en San Siro tuvo apariciones esporádicas.

El regreso de Kaká el cual muchos pensaban, iba a ser un drama tampoco lo fue, y por el contrario, jugador y fanáticos se dispusieron a brindarse y sin ser de lo mejor que se la ha visto al brasileño, sí se percibió que en su poco tiempo como jugador del Real Madrid, hoy Kaká se acordó de quién es y para qué se le contrató en el Club merengue.

“Grazie Kaká”, así se despidió meses después la afición milanista del jugador brasileño y dejaron claro que los recuerdos serán gratos hasta que algún día, por qué no, el destino los vuelva a juntar.

FacebookTwitterWhatsAppEmail

Comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *