Giovio en lo público

Tomando como ejemplo el programa conducido por Andrés Roemer y Fernanda Tapia, Entre lo público y lo privado, me puse a pensar sobre el rol de las mujeres periodistas en el ámbito del fútbol. Con una dinámica ágil y entretenida, los conductores hacen hablar a sus invitados partiendo de dos preguntas: una pública y una privada; logrando que el televidente conozca una perspectiva distinta (e inmediatamente certera) del personaje o figura en turno.

Jugando con ese mismo ejercicio me pregunté en lo público, ¿crees que las mujeres periodistas pueden llegar a ocupar mejores espacios en el fútbol?  Esto dentro del contexto machista y misógino que concibe a la mujer como un ser incapaz de comprender en todas sus dimensiones el sentido del fútbol, y peor aún, practicarlo o transmitirlo. Bueno, me respondí que sí, no hay duda de que merecen mejores espacios. Mientras tanto, mi pregunta privada fue, ¿conoces a alguna periodista que te sorprenda por sus conocimientos futbolísticos y merezca un reconocimiento? Aquí la cuestión es que los varones nos negamos a conocer a esas mujeres que nos dan clases de fútbol, que no son precisamente aquellas que aparecen luciendo pierna y sonriendo todo el tiempo a cámara. Total, la respuesta es que sí, conozco a una. Digo, no hemos tomado juntos un café ni mucho menos, o séase bien a bien no la conozco: la he leído y su trabajo habla por ella y da para mucho más que un simple reconocimiento.

Les hablo de Eleonora Giovio, una mujer a quien no he visto en televisión, ni escuchado en radio; la ubico por sus textos en el ciberespacio. Desconozco si es guapa o atractiva, si bebe whiskey o café, y siendo sinceros, eso no importa cuando es capaz de conquistar con la palabra escrita. Sin trivialidades ni visiones vanidosas, se ha introducido al fútbol con entrevistas, reportajes, artículos y notas que dejan ver otra cara del balón con un toque periodístico no peleado con cuestiones de género o nacionalidad. En todo caso dependería de oportunidades, mismas que ella ha sabido construir y aprovechar al máximo sin displicencias.

Atrevida y feroz, cuestionó la presencia de Zinedine Zidane como asesor del Real Madrid. ¡Qué mujer se atreve a cuestionar al Real Madrid y a Zidane con argumentos! Señaló que el francés debía ser el encargado de recibir a Kaká y Ronaldo, pero como andaba cumpliendo compromisos publicitarios en Canadá no pudo darles la bienvenida. Posterior a dicho evento, Giovio lanzó una aseveración sin tanteos “hasta la fecha no se ha visto a Zidane en el Bernabeú”. No sin antes, poner un aguijón sutil  con forma de pregunta en el merengue de Florentino: Fichó a Zidane como asesor, ¿en qué lo ha asesorado hasta el momento?

Entre sus entrevistas, se encuentra la realizada al italiano Genaro Gattuso, jugador del Milan y conocido por su festejo de estrangulamiento sobre Marcelo Lippi. Su trabajo no consistió en preguntas sobre qué tipo de mujeres le gustan o qué loción es su preferida. No, ella sabe que teniendo a un tipo como Gattuso enfrente no puedes desperdiciar el tiempo en cuestiones irrelevantes; por el contrario: hay que exprimir al hombre detrás del jugador. Así lo hizo, definiéndolo como El hombre proviene de Gatusso.

Gracias a Eleonora Giovio algunos sabemos que el italiano cuenta con un amplio sentido del humor involuntario, llevándolo a límites casi tragicómicos, enfundado en el disfraz de Homo Sapiens y con entrañas de un animal salvaje. Descubrimos que lee en voz alta a Dostoievski antes de entrar a la cancha, con el objetivo de quitarse la presión. De igual manera, nos arranca la risa con un pequeño detalle que a lo largo de la historia ha encarnizado una sangrienta intolerancia: un católico (italiano en este caso) ignora que la reina sea la imagen  sacra en el vestuario de un equipo protestante, Glasgow Rangers. La periodista nos permitió conocer a un joven pescador que encontró en el fútbol un escaparate para su carácter (controlar al animal) y el motivo para sacar de la pobreza a su familia (la redención del futbolista como hombre).

Así como Giovio escribe y sabe de fútbol en lo público, ¡qué no sabe en lo privado! Honor a quien honor merece y esta mujer periodista ha logrado lo que muchos hombres desearíamos: eliminar prejuicios, vencer miedos, conocimientos futbolísticos y ponerse al tú por tú con los grandes. Mujeres (y hombres), no la envidiemos: mejor acerquémonos a aprender de ella.

FacebookTwitterWhatsAppEmail

2 comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *