Inolvidable Alcorcón

Lo que ha vivido el equipo Alcorcón de 2ª B, que bien puede ser tercera división si le quitamos las letras que subdividen las categorías, es simplemente inolvidable. Partamos de la  posibilidad que había en un inicio, mínima pero la había, porque en esto del fútbol mientras la pelota ruede todo puede suceder. De esa posibilidad mínima que muchos incluso, no se la daban, hoy estamos hablando de una de las sorpresas, historias, emociones, anécdotas o como guste llamarle, más grandes en la historia del fútbol mundial.

Así señores, el Alcorcón terminó lo que había iniciado hace dos semanas cuando venció por 4-0 al Real Madrid, sí, el equipo más caro del mundo y el que fue construido este año para ganarlo todo, aunque ahora Florentino Pérez diga que si no ganan nada no sería del todo un fracaso. Veamos que el señor lo dice partiendo de una base empresarial en la que el entorno del equipo es productivo por donde quiera que se le vea, pero no debe olvidar que lo futbolístico es fundamental cuando uno escucha el concepto Real Madrid.

Alcorcón hizo lo que todo equipo menor sueña. Convirtió en realidad lo que muchos nunca imaginaron, y demostraron que en el fútbol como en la vida, no hay límites. La jugada más traviesa que les haya pasado su imaginación antes de enfrentar al Madrid hoy es cierta, y además terminaron imponiéndose con  presencia de equipo sólido y bien dirigido.

El Bernabéu entendió perfectamente lo que sucedía a pesar de su desesperación. Muchos llegaron, la mayoría diría yo, con la firme convicción de que este martes el Madrid pasaba por encima y se clasificaba, que metía cinco goles caminando y que el pequeñísimo Alcorcón se iba a hacer aún más chiquito ante el coloso que llenaría sus tribunas, como sucedió.

Pues no. Apenas corrían diez minutos y no se veía tan sencillo. Me atrevo a decir que he visto equipos de primera que parecen de tercera en esa cancha y éste  fue todo lo contrario.

La afición merengue estalló contra Pellegrini y peor aún cuando sacó a Lassana Diarra en el segundo tiempo. Era el mejor de la cancha, el que más corría y circulaba el balón. Pellegrini se dio por vencido antes de tiempo. Quizás nunca iban a meter los cuatro goles para empatar, mucho menos cinco para ganar, pero la actitud mató al Bernabéu, estaban furiosos pues este equipo lo menos que puede hacer, por historia, es rendirse o bajar las manos y Pellegrini no lo entendió. El Alcorcón redondeaba su faena en el mismísimo Bernabéu y ahora sí lo creían, pequeña diferencia. Ahora tocaban, triangulaban y hasta contragolpeaban con idea.

Alcorcón perdió 1-0 al final pero ya no importaba. Las palmas se las llevaron merecidamente por una afición que incrédula aceptó, cual grande que es, la derrota del equipo que este año iba a ganarlo todo y que ya no lo va a hacer. Este año no habrá triplete, igual no importa y la afición se recuperará pronto del golpe si es que el equipo sigue en plan ascendente en liga y Champions, pero lo que este martes pasó en Madrid, créanme señores, no se les va a olvidar en muchos años y servirá de experiencia para todos aquellos que siguen pensando que las batallas se ganan antes de pelearlas.

Alcorcón se clasificó en la Copa y su presidente, señor Esteban Márquez Ponce, dijo que estaba bien pero  lo que más les importa es ganar su liga. Vaya clase de humildad.

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