No country for new HUEVOS

Me siento como esos viejos de los que tampoco hablaba antes. Lo cual va a mejorar. Se me pide que simbolice algo en lo que no creo como creía en otro tiempo.

Palabras del Sheriff Bell en el libro No country for old men, de Cormac McCarthy

La vejez no es algo específico del cuerpo; también se manifiesta en el tiempo, en el pensamiento. Reflejo de ello se contempla en las conductas e ideas que desarrollamos con el paso de los años, ateniéndonos a las circunstancias que nos rodean. Las agallas no son las mismas en la juventud, justo en ese instante inicial de la madurez cuando hacemos de nuestros impulsos el anhelo de que podemos cambiar al mundo y teniendo al éxito como el objetivo a cumplir.

Hay piedras en el camino que nos enseñan que el fracaso está ligado al triunfo. La cuestión es levantarse, pero cuando la adversidad es generalizada lo primero que se debe hacer es asimilar la derrota; lo que no implica adoptarla como un nuevo mecanismo de defensa ante las incertidumbres venideras. Existen los sensatos e inteligentes que encuentran en el fracaso una sabia respuesta para encaminarse al éxito: cuando se ha tocado fondo, el mundo se abre para decir “por ahí no es”.

Hace muchos, pero muchos años existió una plaga de agallas que se propagó entre directivos, técnicos y futbolistas que sabían que “triunfo” era la única palabra en su vocabulario. Posteriormente esas agallas invernaron en aquellos hombres, mezclándose químicamente y dando origen a un producto que sería cualidad distintiva de los ganadores: los huevos. Lamentablemente esos hombres sufrieron una mutación natural en su evolución: se hicieron viejos. Algunos ya han muerto, otros van para allá a paso lento de su senilidad.

Dicha desgracia tuvo como consecuencia una alteración genética (hasta el momento inexplicable) en las futuras generaciones. Los futbolistas se hicieron viejos antes de llegar a su plenitud de juego, encontrando en las lesiones y el dinero el vivo reflejo de las canas. Los técnicos gastaron sus propósitos ofensivos y campeoniles en tan solo una temporada. Los directivos dejaron de confiar en el futuro, apostando por un presente sin resquicios del pasado y sin miras a un devenir de campeonatos.

El fútbol mexicano se hizo viejo, y con él sus huevos. Debutamos jóvenes mayores de 20 años, apostamos por las mismas fórmulas técnicas que no han ganado nada desde hace 15 años y se cuenta con directivos que desgastaron sus conocimientos en labores empresariales previas al conocimiento del fútbol. ¿Para qué arriesgar cuando existe el conformismo? Mientras los jugadores sigan cobrando sin exigencias a su profesión, mientras los técnicos sigan con esquemas que no priorizan el gol y mientras sigamos con directivos que no tengan nociones de lo que significa este deporte… seguiremos haciéndonos viejos, huevos viejos.

Los medios no estamos exentos de esa caducidad corporal y mental prematura. De seguir con la condescendencia apapachadora hacia una liga nada competitiva, y sí en extremo irregular, no ayudaríamos en nada a favorecer el triunfo del fútbol como deporte, espectáculo y negocio en las tribunas. Porque eso sí: la afición no se avejenta, sino que se cansa de mantener al asilo repleto de viejos, de huevos viejos. Dicho lo anterior, no es descabellado calificar al fútbol mexicano como el inquilino de una tierra extraña que tiene como aviso: No country for new HUEVOS.

2 comentarios

  1. Zacarias viernes 13, noviembre 2009 at 18:59

    jajaja, esta jocosa tu nota, sin embargo en esos terminos tan singulares, hay una gran verdad. No hay un mecanismo que permita ofrecer en tiempo oportuno a nuevas promesas del futbol, en nuestra liga. Unos cuantos equipos, pero limitados…ojala y den mayor apoyo a los torneos sub 17 y 15 dentro de los partidos previos oficiales de la liga…

    Saludos y sigue escrbiendo asi…ke no falten …

    • Elías Leonardo viernes 13, noviembre 2009 at 19:25

      Zacarias, buen adjetivo el “jocoso”. Siendo así, ten por seguro que seguiremos dándole a textos jocosos (aunque hay situaciones pamboleras que no dan para tanto) Atinado de tu parte decir que se dé oportunidad a los jóvenes de debutar a una edad considerable y no cuando estén al punto de las lesiones y la frustración. Ahora hay juegos preliminares a los primera división donde se observa a las filiales, ahí también la afición debemos apoyar. Un saludo

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