Siempre Omar

Guadalajara ha quedado eliminado en el presente torneo y con ésta son ya tres temporadas consecutivas que no participará en la lucha por el campeonato. Este sábado por la noche en el estadio Jalisco, el Cruz Azul lo venció por 0-1 y lo dejó fuera de la fiesta grande. Chivas ha fracasado rotundamente y eso nadie lo puede negar.

En este torneo que para los tapatíos ayer terminó hubo muchas situaciones raras e inesperadas, una de ellas, el regreso de Omar Bravo al equipo después de haber fracasado en España y en Tigres, donde estuvo unos meses antes de firmar con el equipo de sus amores, sí, las Chivas.

Bravo se fue a España como un goleador consolidado en el equipo más mexicano del país, era determinante y con cualidades interesantes, tiempo después regresó disminuido en todos los sentidos. El regreso a Chivas llenó de ilusiones a sus aficionados pues junto a Medina, Arellano y el famoso Chicharito, se pensaba en un cuarteto explosivo, pero no fue así.

Ciertamente la llegada de Arias al banquillo en pleno torneo fue un caos y si Omar no metía goles a su regreso, pues con ese entrenador menos, pero la realidad es que Bravo se ha caracterizado por fallar frente al marco contrario y eso es algo que vive con él.

Este sábado ante Cruz Azul, Guadalajara tenía que ganar y esperar a que San Luis perdiera en su visita a Querétaro. La combinación de resultados se estaba dando pero a Chivas le faltaba marcar el gol que los pusiera en la fiesta grande,  y máxime después de haber escuchado que el San Luis estaba siendo arrollado por los queretanos. Inmediato se dio la jugada clave y sí, Bravo fue el actor principal. Robó el balón a las afueras del área, entró solito y su alma al área, tuvo todo el tiempo, toda la calma para definir y Omar simplemente falló, se la estrelló a Corona y dejó ir, en ese momento, la clasificación a la liguilla. Falló porque no confió en él y eso se notó al momento en que tiró a gol, sin fuerza, sin colocación y sin intención de nada.

Usted dirá que soy muy rudo con el delantero mexicano, pero es que a la hora de la verdad, Omar siempre queda a deber los “veinte centavitos” que lo separan de ser un jugador de elite, y lamentablemente para muestra ya son muchos botones.

Al final Chivas no mereció calificar pues el torneo fue malísimo, es más, era hasta risorio pensar que pudieran ser campeones si lograran entrar, pero ya sabemos que en nuestro fútbol todo puede pasar y más con un sistema de competencia mediocre como el que tenemos.

La afición se metió fuerte con Omar, a quien por cierto quieren mucho, pero llega a causarles impaciencia, esa que los goleadores natos transmiten cuando andan “fallones” ante el marco. El problema es que Omar siempre falla jugadas claves, y al menos ayer, tuvo en sus botines la virtual clasificación del equipo tapatío, pero como siempre, la dejó escapar.

Ni hablar, no culpo a Bravo del fracaso rojibalnco, que quede bien claro, pero incluso su presencia al frente ha dejado de inquietar a los rivales por más triste que esto suene para el que aguna vez fuera centro delantero titular de la Selección Mexicana en un Mundial de fútbol.

Omar, siempre Omar…

1 comentario

  1. M. Damián martes 17, noviembre 2009 at 23:08

    “Ahí está la incansable entrega de Omar Bravo” .. eso dicen siempre en la tele, pareciera que el hecho de correr como chiva loca (maldita ironía) le diera al delantero los bonos necesarios para jugar todos los partidos, y es que sí, es carismático y corre y lucha, pero raya en la exageración, ¿se han dado cuenta que incluso cuando entra de cambio entra todo sudado, con el pelo alborotado, como si fueran a empezar los tiempos extra?.

    Fue campeón de goleo, sí, pero pareciera que nadie se dio cuenta que en esa temporada fallaba cinco claras por cada tanto que hacía bueno (sin exagerar) y es que ese equipo tiraba centros y paredes hasta cansarse de verlos fallar a él y a Medina, me atrevo a especular que si el delantero de esa temporada hubiera sido alguien como Cardozo mete 30, sin dudarlo.

    Por otro lado el Chicharito -que no es muy bueno, pero es menos malo- se quedó esta temporada con los mismos 11 que hicieron a Bravo campeón, sin tantos fallos claros. Yo creo que si él jugara en ese equipo -que es casi el mismo- de Efraín Flores de hace dos años hubieran sido aún más.

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