La vecina chismosa en el fútbol

Hoy nacieron los gemelos Pérez  a las 10 de la mañana. Eso lo sé porque me lo dijo la vecina. Julia y Francisco, que hasta ahora sé su nombre, andan vueltos locos y no dejan de presumir su debut como papás. Le llaman a todos sus amigos, enemigos, familiares y compañeros de trabajo para jactarse de tener unos bebés hermosos. Julia jura y perjura que se parecen ella, Francisco la contradice argumentando que tienen todo el perfil del padre. Eso lo sé porque me lo dijo la vecina.

Ya tuvieron el primer conflicto matrimonial posparto: la elección del equipo. Francisco insiste en que le vayan al América, mientras que Julia se aferra a que sean pumas. Eso lo sé porque me lo dijo la vecina.  Él alega que el amarillo y azul son colores sinónimos de éxito y mucho dinero, ella cree firmemente que la playera auriazul es el vivo retrato de la educación y la cultura. Se han gritado, al grado de que médicos y enfermeras han tratado de calmarlos (infructuosamente han intentado inyectarles una sustancia para anestesiarlos). Eso lo sé porque me lo dijo la vecina.

La palabra divorcio se escuchó en toda la clínica, retumbando en los cuneros. Los pequeños gemelos Pérez chillan y chillan, contagiando a los otros bebés. Eso lo sé porque me lo dijo la vecina. Al imbécil de un amigo de Francisco se le ocurre llevar un par de playeritas del Guadalajara en vez de muñecos de peluche o flores. Los padres de los gemelos Pérez olvidan su pleito por un momento para descargar su ira hacia el imbécil amigo. Eso lo sé porque me lo dijo la vecina. Se ha perdido una amistad por culpa de un par de unas playeritas del Guadalajara.

Me vale un carajo lo que pase con los gemelos Pérez y su futuro futbolero. Julia y Francisco me tienen sin cuidado, no me importa si se divorcian: a final de cuentas el que decida ser águila será dichoso del odio o el amor, en tanto el que elija a Pumas será un hombre educado o fósil de la Universidad. Apagué el televisor antes de ver el final del partido, no pude soportar ver el cobro de tiro de esquina ¡intuí que caería un gol! Y así fue. Eso lo sé porque me lo dijo la vecina, que no ha dejado de platicarme (entre lapsos) la historia de los Pérez mientras toca a la puerta como desesperada para preguntarme cómo me siento.

Me siento mal, muy mal. ¿Y cómo quiere me sienta después de que mis Rayos han descendido? El Necaxa se ha ido, no sé si volverá. El televisor estaba apagado al momento de que cayó el gol que nos mandó a la Segunda División. Quería enterarme del resultado en las primeras planas de mañana, pues estando entre la gente no me pesa tanto la soledad de la derrota. ¡Intuí el gol! En este mismo instante mi equipo ya es de Segunda. Eso lo sé porque me lo dijo la vecina.

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13 comentarios

  1. Isaura sábado 28, noviembre 2009 at 15:52

    Jejeje, me gusta, me gusta.

  2. BOMBONA lunes 30, noviembre 2009 at 16:14

    Ya ve como si participan las mujeres, aunque sea chismosas pero ahi están y seguro conocen mucho más de futbol que algunos hombrecitos..

    Una duda, ¿por qué pumas sin la P mayúscula, alguna cuestión personal -jajaja-? y ¿Pérez alguna familia en particular, o solo porque es muy común?

    Saludos.

    • Elías Leonardo lunes 30, noviembre 2009 at 19:12

      Bombona, por supuesto que las mujeres participan. Es este caso como chismosas y aficionada puma, dejando en claro que es un relato, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Respecto a su duda, la p en minúscula no hay referencia personal, tiene que ver con un estilo. Y el Pérez, si bien es cierto que es común casualmente me refiere a un plano personal: un viejo amor Puma. Saludos

  3. Edmundo S.G. miércoles 2, diciembre 2009 at 22:03

    Que de chismosas y pUMAS me libre Dios… ¡arriba el América!

  4. MOLLETUCA jueves 3, diciembre 2009 at 2:24

    Las chismosas y las Pumas somos necesarias.
    Qué peligro eso de que los amores no le vayan al mismo equipo, pero a veces es emocionante.
    Saludos, señor.

    • Elías Leonardo jueves 3, diciembre 2009 at 9:37

      Molletuca, que bueno tenerla por acá. Edmundo ¡aguas!, ya salió una Puma (y chismosa) que ha de ponerte a temblar; no te asustes si un día de estos toca a tu puerta. Híjole, eso de los amores de diferente equipo es un volado bien rifado. Como toda pasión, y si se le agrega el toque del fútbol, puede ser emocionante, excitante, pero también muy sufrida. Un abrazo

  5. Edmundo S.G. jueves 3, diciembre 2009 at 11:25

    Los pUMAS sí son necesarios porque en el fútbol debe haber balance, también los equipos malos pesan, jaja.
    Paz y amor Molletuca.

  6. MOLLETUCA jueves 3, diciembre 2009 at 21:10

    Señores, este torneo ni ustedes ni yo podemos hablar de equipos “grandes”. Así que dejemos la pasión para el que sigue, que espero sea nuestro.
    Saludos, paz y amor, mucho amor, jajajaja.

    • Elías Leonardo jueves 3, diciembre 2009 at 23:37

      Molletuca, recibo con beneplácito la parte que me corresponde de las dádivas de amor, mucho amor que nos desea. En lo particular no me he referido a la grandeza de los equipos al que Edmundo y usted siguen, pero la apoyo en que siga la pasión. Aquí la cosa ya es entre el compañero Edmundo y usted. Haciendo referencia a la nota: así empiezan los chismes. Saludos.

      Edmundo, no hagas enojar a una puma, no sabes lo que te depare el destino. Un saludo

  7. Libertad lunes 14, diciembre 2009 at 12:14

    jajaja!!!!!
    muy bueno, muy bueno!

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