La vida, desde la Conciencia Fútbol

Fede Gianni con ELBUENFÚTBOL*

El martes pasado platicamos con Fede Gianni. Como ya contaron mis compañeros, nos vimos en Insurgentes y hablamos en compañía de cafés, cervezas y fútbol, buen fútbol. Los siete años que lleva en México, le han servido para abrir concepciones sobre el deporte que le ha construido una vida, convivir con en fútbol más apagado, familiar y condescendiente. A mí me impactó la charla.

Las frases, que son memorables, como la de no donar sangre al hincha enemigo; quemar la ropa que llevaba el día del 5-0; no concebir la idea de sentarse junto a alguien de otro equipo en un estadio… todas me abrieron un panorama diferente: vivir en función o a partir del balón.

Cierto es que aquí en ELBUENFÚTBOL* estamos locos, desayunamos, comemos, cenamos, leemos, escribimos, respiramos y palpitamos fútbol. Pero como sociedad, ¿existe la Conciencia Fútbol? Fede, dice, es un cuatro. Yo jugué en todas las posiciones de la cancha así que fui 22, 4, 8, 7, 21, 20, 17… pero Fede es un cuatro.

Aquí en México podemos interpretar el cuatro como un defensa central, si nos ponemos a pensar en las alineaciones, en Rafa Márquez, en Tena; pero un público que acostumbra a ver rodar el esférico en vez de ver el juego en su totalidad, los movimientos, las posiciones, no puede acertar en que un cuatro es un lateral, en la Conciencia Fútbol. A mí me impactó.

Y todo deriva de la alineación histórica que nació a partir de la regla del fuera de lugar, de 1925: la formación WM. Gracias al fuera de lugar, los equipos se dieron cuenta de que carecían de una sólida defensa y estaban expuestos a recibir goles, se comenzaron a preocupar en defender, comenzaron a olvidar el ataque y comenzaron a “sacar” resultados.

Así, se establecieron cinco defensas y cinco delanteros, pero de manera intercalada. Se asemejaba a una W y una M contrapuestas, la colocación de jugadores podría describirse mejor que un 5-5 lineal, un 3-2-2-3. Más tarde, al menos en Argentina, se determinaron números para cada lugar, comenzando por el portero y de izquierda a derecha.

La formación histórica se modificó más tarde a la tradicional 4-3-3, de la que en México se habla un poco más, o se logra entender (casi todos juegan 4-4-2). Los números establecidos en la WM se mantuvieron, pero las posiciones no, retrasando a uno de los contenciones y otro de los enlaces, además de adelantar un delantero. El cuatro, terminó siendo el lateral derecho.

Nuestra cultura futbolera puede identificar el nueve, o el diez, pero hasta allí. “Soy un diez” dice el repartidor de balones. “juega como nueve y medio”, dice Martinoli al ver que se retrasa un poco el delantero centro. Fede es un lateral derecho cada que juega y piensa en fútbol desde la banda diestra. Aquí no conocemos la labor del siete o del seis, mucho menos del once. De alguna manera podríamos acercarnos por las atribuciones defensivas con las que identificamos cierto número, pero para el futbolista estilo Fede, la situación numérica es menor a la identificación de la vida a partir de una posición, a partir del fútbol.

Hoy se han perdido varios valores de la esencia pambolera. Se exige velocidad contra poesía, se pide resultado contra juego total. Más allá de la inmediatez y falta de identidad de los clubes, están los que crean, creamos diría el otro, en moldear una vida con base en una posición, con base en la Conciencia Fútbol.

FacebookTwitterWhatsAppEmail

4 comentarios

  1. Pingback: Domingo de Futbol » Blog Archive » La vida, desde la Conciencia Fútbol | ELBUENFÚTBOL*

  2. Edmundo S.G. miércoles 2, diciembre 2009 at 22:47

    Conozco a Fede, jugué a su lado algunos partidos y lo vi de “cuatro lateral”, es verdad. Fui su compañero de trabajo y en él se desempeñaba como un seis, un seis como Roberto Josh ese del América de los setentas uno muy luchón que recuperaba balones. El Fede Gianni nos recuperaba las computadoras.

  3. Francisco sábado 5, diciembre 2009 at 15:51

    Excelente nota. Creo que estaría buenísmo si hay un artículo dedicado a cada posición. La extinción del 10, la soledad del 11, la multiplicación del 6…

  4. Emiliano Castro Sáenz domingo 6, diciembre 2009 at 0:11

    Edmundo,
    Interesante lo de Fede. Es un personaje de aquellos con quien quisieras seguir hablando de fútbol horas, días, semanas… Buenísimo lo de las computadoras, todo un recuperador nato. Graciar por contarnos y leernos. Un saludo!

    Francisco,
    El fútbol tiene tantas aristas y qué mejor que adentrarnos en su escencia, la cancha. La estratégia es muy apasionante y no dudes en que se tomarán en cuenta estas peticiones sobre las posiciones.
    Saludos!

Your email address will not be published. Required fields are marked *