El Cielito de Quirino

Dicen que no se siente la despedida. Dile a quien te lo dijo, cielito lindo, que se despida del ser que adora y verás qué se siente, cielito lindo… hasta se llora.

Al momento de pisar tierra extranjera de inmediato nos da por extrañar el chile y la tortilla. Hay estancias que son largas, duraderas e indefinidas; nos consume el deseo de volver a sentir de cerca a los nuestros: abrazar a la jefa, platicar con el viejo, beber con los amigos y besar a la amada. La nostalgia cobra un sentido enorme cuando por azares de la vida nos topamos con algún indicio mexicano, mismo que no nos hace sentir tan solos en la distancia y arropa las lágrimas que generan los sentimientos. Para estrujarnos fuera del país, escondidos en otro idioma, nada mejor que ¡el Cielito lindo!

Desconozco cómo haya amanecido el 10 de mayo de 1862 en Tulyehualco (Xochimilco), ese Día de las Madres en que Juana Cortés de la Rosa y Policarpo Fidelfino Mendoza Ocampo vieron por vez primera al pequeño Quirino, uno de nuestros grandes legados. Organista de la parroquia, Policarpo transmitiría al pequeño Quirino su pasión por la música: enseñándole a tocar piano, flauta, guitarra, violín y evidentemente el órgano. Al igual que su padre, Quirino se iniciaría en el mundo de la música como organista en templos, para posteriormente componer polkas, corridos, valses, huapangos, boleros y canciones rancheras.

Quirino Mendoza

Debido a que la música no le redituaba económicamente, Quirino estudió el oficio de maestro de primaria. Entre la docencia y la composición musical encontró el motivo para vivir, sin embargo algo le faltaba. En sus ratos libres gustaba de irse a la sierra, lugar donde se distraía y podía descansar. Bueno, al menos eso creyó. Un buen día quedó cautivado con la belleza de una mujer que como sello distintivo tenía un lunar junto a la boca. Quirino se juró conquistarla y casarse con ella, y así lo hizo. ¿Cómo? En 1882 compuso Cielito lindo, himno que también merece su distinción a Catalina Martínez, la verdadera causante.

Quirino jamás imaginó que su Cielito lindo, escrito para conquistar a una mujer, conquistaría a todo el mundo. El tema le valió un reconocimiento nacional e internacional que pocos músicos y compositores mexicanos tienen oportunidad de presumir. Menciones honoríficas de los gobiernos de Chile, Honduras, Venezuela, Cuba, así como del mandatario estadounidense Harry Truman y el emperador japonés Hiroito, forman parte de los galardones que generó el Cielito lindo. Esto le valió componer un himno para el monarca español Alfonso XIII, el cual presentó en el Palacio Real de Madrid en 1919.

El 9 de noviembre de 1957 el cielo cantó y no lloró, por el contrario se alegraron los corazones con un par de ojitos negros de contrabando: el legado de Quirino Mendoza y Cortés, que fallecía dejándonos el Cielito lindo. En los años posteriores, los mexicanos adoptamos el tema para inyectarle al fútbol una pasión especial, que terminó contagiando a miles de fanáticos a este deporte en todo el orbe. “Lloraba cuando la escuché fuera de México, pero al cantarla y escucharla en el Azteca te cagas”, me diría mi padre alguna vez.

Cada eliminatoria mundialista y cada cuatro años el Estadio Azteca retumba con el Cielito lindo, y no sólo eso: la mística del Coloso de Santa Úrsula transmite sus vibras a todos los estadios del mundo. En las Copas del Mundo ya se hizo una tradición entonar “ay ay ay, canta y no llores, porque cantando se alegran, cielito lindo, los corazones”, y sin importar nacionalidad o idioma todos los aficionados nos hermanamos al unísono del amor que pregonó Quirino por Catalina.

Sudáfrica nos espera. La fiesta del fútbol se aproxima y la rivalidad deportiva nos coloca frente a Francia, Uruguay y el país anfitrión. La belleza de La Marsellesa, los versos de Benedetti y la narrativa de Gordimer se conjugarán en nuestro canto: el Cielito lindo.

4 comentarios

  1. MxRxNx domingo 14, febrero 2010 at 12:52

    Hace un mes y medio andaba en Cancún, específicamente en Xcarte, un parque temático donde te encuentras gente de todos lados, desde europeos hasta asiáticos. En la noche hacen un espectáculo donde te muestran México, es algo impresionante y hermoso ver todo lo que posee el país. Poco antes de que comenzara el espectáculo, los mexicanos nos pusimos a hacer la ola (pues el lugar tiene forma de un pequeño estadio donde se juega el antiguo juego de pelota maya) y después a canta el Cielito Lindo: fue una sensación de poca madre, pues los extranjeros se veían impresionados por el sentimiento impreso en tan bella canción.

    Lo mismo me tocó una vez en el Azteca, pero fue en un Clásico Nacional, en que Chivas venció al América en el 2008 con goles de la Pina. Fue genial cantar ese Cielito Lindo en la tribuna y saliendo del estadio.

    Saludos a toda la afición mexicana

    • Elías Leonardo domingo 14, febrero 2010 at 19:55

      MxRxNx, gracias por compartir dicha experiencia. Esto evidencia que Cielito Lindo posee una vibra especial que la coloca ya no como una canción, sino como un canto de unidad. Creo, no estoy seguro, que después del canto “gooool”, el más sonado es Cielito Lindo. Estar en el Azteca y entonarlo es una experiencia que todo pambolero debe probar una vez en su vida. Un saludo

  2. Zacarias jueves 25, febrero 2010 at 13:28

    Este Quirino , si que es orgullo nacional…con calidad de exportacion. Y Catalina, como tanta mujer mexicana, fuente de inspiracion y pasion.

    saludos mi buen Elias…interesante tu nota, como para sentirnos como integrantes importantes de la siguiente fiesta futbolera, por el canto que propaga al compositor mexicano, y esperemos que tambien demos la sorpresa en el ambito futboslistico.

    • Elías Leonardo jueves 25, febrero 2010 at 15:56

      Zacarias, ese Quirino era todo un tremendo, un bárbaro. Mira que hacer un himno para quedarse con el luna de Catalina, no cualquiera eh. Gracias por el comentario y lo menos que podemos hacer es conocer nuestra historia y descubrir que no todo nuestro contexto pasado está lleno de sumisión y traición. Ojalá demos la sorpresa en el fútbol. Un abrazo

Your email address will not be published. Required fields are marked *