Antes de lamentar

Cada vez que le debo dinero al abonero termino pagándole más al psiquiatra que a él. ¿Por qué? Pues porque me estresa con su cantaleta amenazadora de que vendrá a cobrarme sin avisarme, dejándome claro que puede ser lunes, martes, miércoles, jueves, viernes o sábado.

Victor Ramathesele

Los domingos descansa, bendito sea el Dios de nuestros padres. Es tanta la tortura psicológica que he me sometido a la adicción de somníferos: así me duermo y ya no tengo que sufrir o por pagarle o por abrirle o por escucharlo. También uno, ¡pa’ qué se endroga!

Con lo anterior quiero referirme al anuncio que realizó la FIFA para pruebas antidoping antes y durante la Copa del Mundo. Según Jiří Dvořák, jefe del servicio médico del organismo, la FIFA se toma “muy en serio la lucha contra el doping”, tanto que agarrarán desprevenidos a los jugadores de las 32 selecciones participantes, ya sea en sus países o prácticas en sus clubes. Hasta aquí la cosa parece congruente, pero la FIFA señala que las pruebas de orina y sangre se harán sin previo aviso, dejando muy en claro que será a partir del 22 de marzo, y en el Mundial después de cada partido. Ojo: a partir del 22 de marzo y en el Mundial después de cada partido. ¡Qué desprevenida!

Aquellos futbolistas que tienen una gripita o se sienten mal y les da por automedicarse o ser víctimas de una receta equivocada están a tiempo de tomarse un buen té de manzanilla para curarse y no esperar a que el antidoping ponga en tela de juicio su integridad: por culpa de una sustancia que vaya a saber si es efectiva para quitar la moquera. En tono serio, pese al aviso, la prevención en materia de doping debe ser obligatoria y no sólo cada cuatro años, sino en toda competición futbolística.

Como diría el Flánagan: “a los jóvenes hay que orientarlos, no prohibirles”.

Una vertiente festiva del Mundial es la fiesta. No, no la que se vive en las gradas. No, no la que se vive con el gol. No, no la que se vive contemplando a los ídolos. Hablamos de la pachanga, sí, esa que se identifica por los tragos, las rolas, los amigos, las nenas, los rorros y los colados. ¿Qué se deriva en una de estas pachangas aparte de una buena cruda? pos el sexo. No seamos mojigatos y reconozcamos que nos late… y mucho (en algunos casos más).

Ustedes se preguntarán qué tiene que ver la pasión carnal y desenfrenada con la Copa del Mundo. Pues resulta que los organizadores del Mundial se preparan para repartir un gran número de preservativos, toda vez que aumentará la demanda de los mismos ante el desenfreno que se da fuera de las canchas.

“Habrá una afluencia importante de gente al país y un espíritu festivo que podría desencadenar una mayor demanda de preservativos”, señaló, responsable médico del Comité local de organización. Seamos honestos: no necesitamos del fútbol para disfrutar de la pachanga y el sexo. ¿Entonces cuál es el fondo? Sudáfrica es el país que más portadores de VIH tiene en el mundo, con 5.7 millones de personas infectadas.

Con una población de 48 millones de habitantes, Sudáfrica pone en marcha medidas de prevención dirigidas a su gente como a los asistentes al certamen mundialista. Actualmente, el país dispone del mayor programa de distribución de medicamentos antirretrovirales a nivel mundial, pero reconocen que aún falta mucho por combatir la pandemia. Un paso es invitar a la gente a practicar responsablemente su sexualidad.

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2 comentarios

  1. Isaura L. miércoles 24, febrero 2010 at 11:32

    Qué gusto que me da esta nota… el tema del VIH y la repartición de preservativos en África es un tema enorme, lo de los antirretrovirales también, es innegable la másacre que el VIH ha perpetrado en el continente, pero también es innegable el daño que han hecho las farmacéuticas y los fabricantes de condones que ven en la urgente situación africana un “buen mercado” de venta y experimentación. Con Mundial de por medio al menos la cajita de Pandora va soltando sus humos densos, algo es algo.

    • Elías Leonardo miércoles 24, febrero 2010 at 13:16

      Isaura, muy buen apunte. Un claro ejemplo del negocio de las farmacéuticas se puede observar en la película “El jardinero fiel”, de Meirelles. Ahí se muestra cómo los africanos son un utilizados como chivo expiatorio de consumo. Ahora que viene el Mundial imagínate. Claro, eso no demerita las campañas de prevención para combatir el VIH y el uso del condón, algo que debe ser obligatorio en todo el mundo. Un saludo

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