La Orquesta Sinfónica de Londres

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=ARUpFvyO_3w[/pro-player]Ya sabemos que Arsenal juega bien, siempre lo hace. Temporada tras temporada, aun desprendiéndose de sus figuras más preciadas, los Gunners saltan a la cancha con el único compromiso de respetar su fútbol, de tratar bien al balón.

Bien, si hoy decimos que el equipo de Wenger volvió a brillar no anunciamos nada nuevo, pero si decimos que hoy alcanzó un nivel más alto dentro de la finura de su fútbol, no estaremos tan equivocados.

Fueron una máquina, así de simple. Bueno no, porque las máquinas se relacionan con lo mecanizado, con lo brusco. Busquemos otro calificativo más sutil para lo que vimos hoy. Juego delicado, distinguido, ingenioso e inteligente, aunque claro, no por ello menos letal. Arsenal es una orquesta, palabra que viene del griego y significa lugar para danzar, definición utilizada desde el siglo V a.C. cuando las representaciones se efectuaban en teatros al aire libre (¿El Emirates cuenta como teatro?). Y es que ellos danzan sobre el césped, flotan al ritmo del balón. Si quieren encontrarle otra explicación a la danza, lo de hoy también fue un baile espectacular, una pieza donde sólo brilló uno.

Desde el minuto uno los once rojos comenzaron a interpretar lo que mandó su director. Toques, pases, movimientos, viveza, alegría. Todos en su función, Campbell, Sagna, Vermaelen, Song… sí, como si se tratara de violines, violas, violonchelos y contrabajos. Rosický, Clichy y Diaby serían la flauta, el oboe y el fagot; ¿Trompetas y cornos? Arshavin y Nasri. Y sólo falta el golpe, el instrumento que con mayor facilidad se adapta a los demás, que suena según haga falta, la percusión, no importa si son tambores y timbales, aquí lo vamos a llamar Nicklas Bendtner, quien hoy se escuchó tres veces.

Y así como alguna vez Mozart y Joseph Haydn hicieron cambios en la estructura de la orquesta al utilizar clarinetes, o el mismo Beethoven que añadió el flautín, el contrafagot y el bombo, Arsène también se ayudó de Eboué, Denilson y Walcott en los cambios. Todos ofensivos.

El director, por supuesto, no sólo se encarga de mover la batuta. Tiene una función clave, la formación. Si queremos una definición aceptada sobre las obligaciones de un director de orquesta, encontraremos algo como esto: Es una persona que no sólo mantiene el tiempo de la pieza y da las entradas de los instrumentos para que la interpretación sea coherente, sino que debe interpretar la partitura según el concepto “global”, manteniéndose fiel al espíritu original de la obra pero dando una visión personal. Nunca ha habido una tesis sobre un director técnico de fútbol, pero, al menos en el caso de Arsène Wenger, yo propongo la misma.

La obra se llamó 5-0 sobre Porto y el libreto se cumplió cabalmente. La obertura: los dos goles de Bendtner antes del 25′, así como Guillermo Tell de Rossini o Don Giovanni de Mozart. Nasri, sin ayuda de nadie, se encargó del preludio, desarrollado a partir de los dramas musicales de Wagner que se caracterizan por no seguir las formas establecidas. Fue precisamente lo que enseñó el francés. Tomó un balón en los límites del área, condujo, se adentró, amagó con todo el cuerpo y salió entre tres defensores para fusilar a un pasmado Helton. Lohengrin, acaso la ópera romántica más conocida de Wanger, está compuesta para que el personaje del mismo nombre sea interpretado por un tenor lírico-heroico (¿estamos hablando de música o de fútbol?). Y el intermedio, pieza orquestal interpretada normalmente entre dos actos, lo vivimos con el cuarto y quinto gol, Eboué y, otra vez, Bendtner. Vaya regalo del Arsenal mientras esperamos su siguiente aparición, ésta ya por los cuartos de final de la Champions League.

Si preguntan por orquestas famosas seguro que la repuesta será la Sinfónica de Viena, la Sinfónica de Berlín, la de Boston o la de San Francisco. Si me preguntan a mí, a partir de hoy les responderé que mi favorita es la Orquesta Sinfónica de Londres, perdón, el Arsenal F.C.

13 comentarios

  1. Sergio Sánchez martes 9, marzo 2010 at 17:48

    El ritmo de juego es fenomenal, esos equipos están en otro nivel. Combinan velocidad con precisión y la verdad es que esos partidos se disfrutan aunque no le vayas a ninguno.

    El tercer gol, pppfffff!!! lo hizo fácil!!!!
    Una orquesta futbolística realmente. Los cuartos de final prometen ya un nivel muy importante, por eso es el mejor torneo del mundo, desde mi percepción.

    Slaudos Jairo!!!

  2. Jairo Martínez martes 9, marzo 2010 at 20:21

    Completamente. Y mira que ahorita estoy viendo el Columbus Crew vs Toluca… pffff

  3. Sergio Sánchez martes 9, marzo 2010 at 21:06

    jaaaaaaaaaaaa qué es eso?????
    jaaaaaaaaaaaaaaaa

  4. juans miércoles 10, marzo 2010 at 1:54

    me gusto el articulo Jairo y muy bueno lo de las comparaciones que haces, en fin otro nivel de futbol, espero que algun dia el futbol mexicano pueda alcanzar esos niveles pero seria imprecindible cambiar muchas cosas ,e mpezando por los directivos y la mentalidad de tecnicos y jugadores, aunque hemos subido de nivel este no es todavia tan bueno y si nuestra liga premia a la mediocridad e inconcistencia quiza nunca alcanzaremos ese nivel deseado.
    saludos y muy buen articulo.

  5. Jairo Martínez miércoles 10, marzo 2010 at 11:52

    Efectivamente estamos lejos. Es más, creo que de repente vemos un buen fútbol en México, pero me da la impresión que resultan de forma fortuita, al azar, casi sin querer. Allá vemos, sobre todo en este caso del Arsenal, una postura frente al juego, una convicción de lo que quieren mostrar, y lo hacen.

    Gracias por darte la vuelta por acá y por el comentario juans.

  6. Zacarias miércoles 10, marzo 2010 at 12:56

    Andale Jairo !, en lo particular esta nota te da un estilo para escribir un partido de primera, con una descripcion imaginativa y sobresaliente.

    Saludos y sigue escribiendo asi.

  7. Jairo Martínez miércoles 10, marzo 2010 at 13:01

    Es que el Arsenal da para eso. Por más que intento escribir así de Indios, no puedo ja. Saludos, gracias por el comentario.

  8. MxRxNx miércoles 10, marzo 2010 at 15:26

    excelente artículo. No vi el partido, pero con este tipo de equipos uno imagina como se juega el futbol del torneo mas importante y competitivo.

    fuiste tu también el que hizo la redaccion de “Ajedrez en el Rose Bowl”?

    saludos y… coman frutas

  9. Jairo Martínez miércoles 10, marzo 2010 at 16:29

    Gracias MxRxNx. Y no, ese corrió a cargo del joven Emiliano.

  10. adrian miércoles 10, marzo 2010 at 18:13

    Nasri es la llave para que Francia jugara un mundial de campanillas. Y Wegner seria su DT ideal. Que bueno que no sea asi-para nosotros.

  11. Jairo Martínez miércoles 10, marzo 2010 at 19:30

    Eso sí, mejor dejémoslos como están. Saludo adrian.

  12. yan jueves 11, marzo 2010 at 9:54

    para mi wenger es el mejor técnico del mundo, siempre lo he dicho, juega con jóvenes y juega bien, muy bien….se merece la champions, el arsenal fc es el sueño de todo club ¿por qué?….porque invierte “poco” y gana mucho….el negocio perfecto y mi segundo equipo favorito despues de la juve….

  13. Jairo Martínez viernes 12, marzo 2010 at 21:31

    Por lo menos es un técnico que nunca se traiciona. Inculca su idea, pide jugadores que se adapten a ella y desarrolla un proyecto de fútbol. Dirigir lo hace cualquiera, pero enseñar, eso lo hacen pocos. Saludos yan.

Your email address will not be published. Required fields are marked *