Barak Fever con ELBUENFÚTBOL* (Parte I)

Estaba acordada la charla. El sitio, Antara, en Polanco. Pasadas las 2 de la tarde, Barak llegó y nos presentamos al fin personalmente. Hasta ese momento, cualquier contacto sólo fue vía electrónica, la mayoría, intercambiando comentarios entre este sitio y FutbolSapiens, su blog.

“Creí que eran más grandes”, dijo al saludarnos, mientras se disculpaba innecesariamente por apenas unos minutos de retraso. “Vengo de jugar futbol”, explicaba mientras decidíamos a qué lugar ir a comer. La zona de fast food fue la mejor opción, variedad de alimentos para distintos paladares.

En un día adornado por un clima inmejorable, sentados en un lugar como diseñado para platicar de la manera más cómoda posible, aquí la primera parte de una charla que se extendió hasta pasadas las 6 de la tarde. Ojalá el texto logre transmitir el buen rato que nos pasamos.

(Sergio) Barak, pues la idea es platicar un poco de fútbol y de lo que sucede alrededor, porque no todo es lo que pasa en la cancha. Platicar contigo además sobre lo que sucede en los medios, porque tenemos una visión de cuestión con lo que pasa en la televisión actualmente, y nos gustaría también tener la tuya, desde que sales de la escuela hasta lo que es laborar en los medios. Nosotros tenemos historias diferentes, estamos en busca de nuestro espacio en esto que es lo que nos gusta, pero mientras tanto vemos, en la televisión y en los medios, cosas que no nos gustan, claro que es fácil criticarlo desde afuera, y por eso también queremos saber cómo llegaste, si estudiaste la carrera, qué es lo que pasaste…

Yo lo tenía muy claro, todos creo que en una chaqueta mental todos quisimos ser futbolistas, pero yo me di cuenta con tiempo que no era mi camino

Barak Fever con ELBUENFÚTBOL*(Jairo) ¿Los pies no daban?

Jaja no era tan malo tampoco, no un troncazo, pero no era ninguna figura. Metía mis goles en el recreo, pero vamos, fui a hacer pruebas de portero a Pumas pero no tenía el hambre para hacerlo. Yo vivía en Polanco, tenía que ir a Ciudad Universitaria en pesero, no había quien me llevara, pero de todas formas yo sabía que lo mío lo mío era ser la máquina que dizque sabía todo, mis amigos me preguntaban cualquier cosa y se supone que yo sabía todo. Entonces yo tenía muy claro que quería trabajar en eso, desde muy chavito, aunque no me lo imaginaba tan rápido como llegó. Había una revista, igual y tú sí la vas a recordar (hacia Sergio), Tiro de Esquina se llamaba…

(Jairo) Yo también me acuerdo. ¿Cuántos años tienes Barak?

28

(Jairo) Yo 27

Ah somos contemporáneos.

(Sergio) Yo tengo 34, Emiliano 21, Elías 28. Pero sí, Tiro de Esquina y Tarjeta Roja, de Basaguren, eran las que se leían muchísimo.

Tarjeta Roja era muy buena, era la mejor. El caso es que yo leía Tiro de Esquina, la compraba siempre, todos los lunes me parece, y un día en las cartas al lector le escribí al editor, Araiza se apellidaba. Le escribí con la inquietud, chicle y pega, “tengo 14 años, sé mucho de fútbol”, no sé, como escribe un chavo de 14 años, que no es ni polite, ni sabe de formas, “me encanta el fútbol y quiero colaborar con ustedes de alguna forma”. Obviamente fue una carta de meterla al sobre y dársela a mi mamá para que la metiera al correo, no era como ahora de un mail y ya. Yo a lo mucho esperaba que me la publicara en la revista, pero para mi sorpresa a las 2 o 3 semanas me grita mi mamá para avisarme que me habla Javier Araiza. “¿Que te interesa colaborar con nosotros?”, Sí, claro. “Mándanos un artículo a ver qué tal”. Le mandé un artículo que se llamaba, y no ha cambiado nada desde entonces, Cruz Azul, el ‘ya mérito’. Le puse otro, pero él le cambió a ese título. Hablaba de que el Cruz Azul siempre llegaba a las liguillas y… pecho frío. Era el de Vucetich, empezaban los torneos cortos. Y me lo publicó. Seguí escribiendo y me siguió publicando, sin pagarme nada. Él quería que reporteara, pero a mí siempre me daba mucha flojera reportear. Sí hice dos o tres entrevistas en las concentraciones, pero nada más. Una vez Humoller me negó una entrevista, me enojé y nunca más. Bueno, enviaba mis artículos por fax, no había mail, así que las mandaba por fax porque también me daba mucha flojera irlos a entregar hasta la colonia Del Valle.

(Jairo) Entonces, tú siempre con la disposición…

(Risas) Así estuve un año, me dijo Araiza “ya te voy a pagar”. Nunca me pagó, pero nunca me importó tanto. Obviamente están los tíos y las malas influencias, entre comillas, que te dicen, “te están explotando”, “te tienen que pagar”. Me molestó hasta que una vez hice un análisis de todo el torneo, habrá sido Verano ’97 o Invierno ’97, de equipo por equipo, analizándolos con gráficas, y era de los 18 equipos. Al ser una revista de 36 páginas, ese reportaje cubrió la mitad de la revista, y para el ego de un güey de 15 años, que no le haya puesto por Barak Fever, me enojó mucho. Que no me pague, que le esté dando media revista y que no haya puesto mi nombre, ¿qué le pasa? Ahí dejé de mandarle reportajes.

(Emiliano) ¿No le reclamaste?

Sí, le reclamé. Estoy seguro que no lo hizo con mala intención pero son descuidos que no procedían. Al siguiente número pusieron una fe de erratas, “el reportaje de la semana pasada fue escrito por…”. Pasó poco tiempo, dos meses, no sé, y mi tío ve a Faitelson en el aeropuerto, no se conocían de nada pero a mi tío le valió madres, se le acercó a Faitelson y le dijo “tengo un sobrino que le encanta el fútbol, escribe en la revista Tiro de Esquina“, y Faitelson, que es una persona incapaz de decir no, nunca te va a decir que no, le dio su tarjeta. Le hablé y me dijo “Sí, vente aquí a Azteca a las 4 de la tarde”. Fui, no me atendió, me dijeron que estaba en una junta, dieron las 8 de la noche y me dijeron que se había ido. Le hablé y me dijo que fuera al día siguiente. La misma historia pasó cuatro cinco veces, y me acuerdo porque me fui, no trajeado, pero sí bien vestido a la escuela. Yo iba a la escuela en Toreo, tomaba el pesero Canal de Chalco hasta Azteca, lo cual era una patada en los huevos, y lo esperaba cuatro horas hasta que llegaba la noche y me tenía que regresar a la casa. Era sumamente frustrante, y cada vez que le hablaba me decía, “sí, vente mañana, ahora sí te atiendo”. Incluso, mientras esperaba, una secretaria se me acercó y me dijo, “oye nos da pena, te vemos chavito, de buenas intenciones, no te lo tomes personal, pero el señor Faitelson se lo hace a todo el mundo, no es contra ti. No entendemos por qué pero cita gente y cuando le avisamos que la persona está en recepción nos dice que le digamos que no está. Así es él, entonces nos da pena y te lo decimos antes de que sigas viniendo”.

(Jairo) ¿Hasta ahí tú nunca lo habías visto en persona?

No, jamás. Pero bueno, fui una vez más y decidí pasarme. Antes no había torniquetes como ahora. Los policías no sé si se distrajeron o se hicieron güeyes, o me echaron la mano al ver que diario estaba esperando, me metí, pregunté dónde estaba Deportes, entré y vi a todos. Yo esperaba que todos tuvieran su oficina, y no, estaban en un espacio de 5×5 Garay, Marín, Faitelson, Polo Díaz de León, Aguilar, todos menos José Ramón, que sí tenía oficina. Y cuando me vio Faitelson ya no le quedó de otra más que decir “habla con mi secretaria, dale una foto para que te den tu credencial de empleado eventual”. Fui con la secretaria, y resulta que era, según ella, asistente. No le gustó que le dijera secretaria. Le di las fotos y total que nunca me dieron credencial eventual, yo en Azteca jamás tuve credencial de empleado eventual. De los 16 a los 18 años tenían que ir por mí, o los polis se apiadaban de mí si estaban de buenas, pero siempre pasaba de alguna forma. Así entré sin que me pagaran. No hacía nada. Yo veía la pirámide hacia arriba y decía “¿qué hago aquí?”. Arriba José Ramón, abajo Francisco Javier González y Rafa Puente y Gómez Junco, y más abajo Marín y Rosique que ya empezaban, y Garay arriba, y todavía estaban Ciro Procuna, Toño Moreno, Alfredo Ruiz y un equipazo.

(Emiliano) “El” equipo

“¿Que hago aquí?”, me preguntaba, con mis 16 años no sabía qué hacía ahí pero ya estaba adentro y no podía tirar la toalla. Además tampoco me trataban tan bien, y lo entiendo, si yo hoy viera a un mocoso de 16 que no hace nada y nada más se está sacando los mocos, lo trataría con la punta del pie la verdad. El único que me adoptó fue Alex Blanco, que me trató muy bien. También el señor Alex Lara, el señor Lara también me trató muy bien. Y los demás poco a poco, conforme me fui haciendo popular. Yo era el Niño, hasta que salí de Azteca yo era el Niño ya con 27 años. Después yo me di cuenta que era más útil los fines de semana, porque todos se iban a los partidos. Comencé a hacer las estadísticas para DeporTV, lo que me ayudó mucho porque José Ramón me empezó a conocer. El caso es que a los 18 años me fui de viaje a Europa, cuando acabé la Prepa, le avisé a José Ramón que me iba tres meses, pero que ya quería pagarme la universidad regresando y que me echara la mano con eso. Hasta entonces la excusa para no pagarme, que yo tampoco insistí mucho, era que el RFC es complicado, que había que pedir un permiso especial.

(Jairo) ¿No te daban ni siquiera una ayuda o algo?

Nada. Es más, José Ramón te decía “Deberías estar pagándonos a nosotros por lo que estás aprendiendo cabrón”. Esa era siempre su frase. “Da gracias que no te cobramos por enseñarte” (risas). Total que a los 18 años entré oficialmente, en nómina, con gafete.

La tercera parte de la gente que está en los medios, ni siquiera estudió o no terminó”

Ustedes me preguntaban por la escuela. Mucha gente me decía “ya no estudies Comunicación, la cosa es estar adentro”. La tercera parte de la gente que está en los medios, ni siquiera estudió o no terminó. Están los que dicen que no acabaron la Tésis, los que te dicen que les faltan no sé cuántos créditos, los que de plano no estudiaron y hasta los que no acabaron ni la Prepa. Una tercera parte son así. Otra tercera parte son contadores, abogados, etcétera. Y la otra tercera parte es gente que sí estudió comunicación o periodismo, o cualquier cosa afín a los medios. Entonces mucha gente me decía, “estudia para contador, estudia Administración en el caso de que no sigas en esto”. Yo sí lo analicé pero no tenía ganas de estudiar otra cosa e hice bien, porque veía a mis cuates que estudiaban Ingeniería Biomédica o ingenierías complicadas, yo los veía sufrir y pensaba que no podría con escuela y chamba a la vez. Y mira que Azteca me ayudó mucho a acabar mi escuela, tenía todas las mañanas libres. Hice un plan para hacer 12 semestres, al final fueron 14, en vez de 9, y me la llevé muy tranquila.

(Jairo) ¿Dónde estudiaste?

En la Ibero. Entonces, al menos, no digo que Comunicación en cualquier otra escuela sea una papa, pero en la Ibero es una papa. Si quieres aprender aprendes, pero yo puedo decir que el 99.9%, y eso por darle el beneficio de la duda a un 0.01% que no me acuerdo si algo habré aprendido, en mi caso nada, porque todo lo aprendí en práctica. Pero sabía que era importante tener un título, siempre me lo fijé y pensé en irme por la fácil, la verdad, Comunicación en la Ibero y así la campechanié bien. Podía trabajar y estudiar, cosa que no habría podido hacer estudiando en otro lado. Me la pasé bien, conocí cuates muy padres y ya está.

El campo de trabajo es muy reducido, y la demanda de gente que quiere dedicarse a esto es enorme, entonces se trata, independientemente de estudiar, de tener suerte. Una combinación de suerte, capacidades, pero sobre todo, y es lo que siempre le digo a los chavos, ¡uuta me siento un viejo!, es estar en el momento adecuado en el lugar adecuado, no sólo en esto sino en la vida en general, pero aquí más que en cualquier otro aspecto en la vida. O palancas, que es el camino mucho más fácil, pero hay que tenerlas. Si tienes palancas, después debes demostrar tus capacidades, pero para entrar, ya la hiciste. Entonces la verdad mucha gente sí entra porque es el conocido de, el amigo de, el hijo de. Entonces el campo es todavía más reducido. Si no puedes pelear contra los que tienen palancas, pues ya no sólo es capacidad, sino estar en el lugar adecuado en el momento justo. Yo afortunadamente he tenido esa gracia de poder estar, con mis altas y mis bajas, en el lugar que debo estar en el momento que debo estar.

Yo afortunadamente he tenido esa gracia de poder estar, con mis altas y mis bajas, en el lugar que debo, en el momento que debo”

(Sergio) Comentabas que sabías que Azteca era el lugar adecuado, ¿por qué Azteca y por qué no Televisa, cuando la generalidad quiere entrar a Televisa?

No, por lo menos para los chavos que sabíamos de fútbol en esa época no. Para nada.

(Jairo) Entonces, ¿no querías compartir micrófonos con Sarmiento?

(Risas) No sé si tanto con Sarmiento, porque en esa época todavía era narrador de Lucha Libre. Era más el no querer estar con Bermúdez… ¿quién más?

(Sergio) Juan Dosal…

Exacto, era esa generación. Lo que no me gustaba era Televisa en general, desde chiquito era muy antiamericanista y está ese cliché de televiso americanista. Y si veías el equipo de Imevisión, ya en ese tiempo Azteca, era the place to be para alguien que de veras supiera de fútbol, era ahí. Por eso DeporTV y no Acción. Aunque de muy chiquito Acción sí me gustaba y DeporTV me aburría, y me enojaba con mi tío que veía DeporTV. Mi tío es el único futbolero de la familia, por eso lo menciono tanto. Pero conforme fui creciendo, ya de 11 o 12 años, era DeporTV y Gómez Junco… guau. A José Ramón y a Gómez Junco siempre los admiré muchísimo, yo quería trabajar ahí, en la mesa de Los Potagonistas de la tarde, donde era un show…

(Jairo) Además comían papitas y todo…

Sí, y tenían el muñequito de los Thundercats (risas)

(Sergio) ¿Y cómo ves ahora las propuestas de Televisa y Azteca en los Mundiales y Juegos Olímpicos? Porque Televisa siempre muestra su tecnología, apuestan por cómicos, El Compayito, Derbez, El Güiri Güiri, Facundo…

En Beijing eso ya explotó.

(Emiliano) Fue demasiado. ¿Y hacia adentro se dan cuenta?

Se han ido desmoronando terriblemente, no se dan cuenta. Te das cuenta tú como colaborador, pero los que toman decisiones no se dan por enterados. Yo hago ahorita mi valoración desde afuera que es más fácil, pero también se las hubiera hecho hace dos o tres o cuatro años. Todo se empezó a desmoronar…

(Jairo) Cuando José Ramón se pintó la cara. Ahí se acabó

Exactamente, ése es el parteaguas.

(Jairo) Sí porque se podían haber pintado la cara los demás, pero José Ramón no. No sé si Rafa Puente tampoco…

Gómez Junco no se la pintó

(Jairo) Y en Televisa cuando sale El Compayito, Gómez Junco no aparece

Gómez Junco mis respetos porque ha sabido mantenerse al margen

(Sergio) Quedó la impresión como que a José Ramón no lo respetaron. Dudo mucho que él haya querido pintarse.

Fue algo de mucho tiempo, no es que un día estuvo José Ramón y al otro ya no. Hubo gente que durante muchos años quería que se fuera José Ramón e hizo lo imposible porque se fuera, y él aguantó. Incluso su momento más alto fue en el 2000, cuando lo nombraron director de noticias. Después en Japón 2002 y Atenas 2004 ya no fueron las grandes cosas, pero manteníamos el nivel. José Ramón ya se las olía, en Atenas había broncas enormes y en Alemania ya era insostenible, era estar en el filo de la navaja y lo obligaron a hacerlo, y ya no estaba en posición de decir que no, a diferencia de sus 30 años anteriores.

(Jairo) ¿Y había grupos marcados? “Yo me pego a José Ramón o yo veo que lo van a echar y mejor no”. Lo pregunto por que leímos recién esta semana la revista Proceso.

A mí me tocó navegar con bandera suiza porque justo ese año me fui a vivir a España. Más que nada me fui de intercambio de la Universidad. Hice corresponsalía y mandaba notas de Márquez, de Torrado… de Marigol. (risas)

(Jairo) Una mujer muy guapa como dijo el Chuchillo Herrera…

(Sergio) Dos semanas allá y regresó hablando con acento catalán…

(Jairo) Que le preguntaron en la Expofútbol qué opinaba de que venían muchas figuras, y respondió “Sí, venimos muchas figuras…”, pfff.

(Elías) “Me gustan leer los libros de Miguel Ángel de Quevedo” (risas). Barak, ¿sí existe la lealtad?

¿Hacia José Ramón?

Si eres leal en la vida serás leal en el trabajo, pero la gente no suele ser leal en la vida”

(Elías) Al grupo que sea, dentro de los medios de comunicación…

No. Si eres leal en la vida serás leal en el trabajo, pero la gente no suele ser leal en la vida. Directivos de Azteca ya no querían a José Ramón, Deportes siempre fue una autonomía, y a estos directivos les gusta el poder, en noticias, en novelas; entonces esta gente dice “si yo mando y dispongo en noticias, entretenimiento, novelas, ¿por qué chingados en deportes no?”. Fue toda una trama y un enredado que podría ser una novela, un best seller muy bueno de intriga y lucha por el poder muy interesante. Fue el golpe de estado que pudieron dar directivos de la mano de gente de José Ramón que ustedes bien conocen.

(Sergio) ¿Y al hijo de José Ramón? Porque muchos desde afuera supusimos que él se quedaría en su lugar.

Ésa fue la razón que dividió al grupo. Por eso les digo que fueron varias cosas, se compaginaron muchas cosas de mucho tiempo. Trajo al hijo y mucha gente sintió que los estaba desplazando y que José Ramón estaba preparando una especie de sucesión, y de eso se agarraron los directivos para convencer al dueño, al que nunca lo podían convencer, de que José Ramón estaba preparando una sucesión, como si se sintiera el dueño. Porque no es lo mismo que el dueño piense así, a que lo haga un empleado que no es dueño de nada, y ése fue el argumento del que se agarraron.

(Elías) ¿Y cómo fue tu salida de Azteca? Porque sin que parezca oda o halago, oye, las Contracrónicas eran… tenías raiting. Estoy hablando en comparación a gente como Rosique o Marín, gente que es apática, seria, y que no demuestran una pasión o una creatividad o un ingenio para hacer las cosas. Tú hacías las Contracrónicas y Los Valedores.

Yo pude crecer por la salida de José Ramón, y no sólo la de él, de Rafa, de toda la gente que se fue antes, la gente de Francisco Javier González, Toño Moreno, Ciro. Como cualquier equipo de fútbol, tú llegas chavo y eres el suplente del suplente, y empiezas a jugar partidos y a hacer cosas, y a animarte a hacer cosas y es lo que me pasó a mí. Obviamente si vemos la primera Contracrónica, en 2002 o 2003, te diría qué cosa tan más patética y asquerosa, pero me tuve que atrever una vez. Me gustaría verla, no, ni me gustaría verla.

(Jairo) ¿La tienes?

No, estará archivada en algún lugar de la videoteca de TV Azteca. Es normal, se va la gente, comienzas a agarrar otras responsabilidades, y entre 2006 y 2008 es cuando los productos que yo había hecho, que siempre mis notas las intentaba hacer más o menos así, pero no pasaba de hacer una nota del entrenamiento del América que al otro día moría, que si Beenhakker se quejaba trataba de hacerlo un poco chistoso, no cómico, pero sí desmitificar al fútbol, quitarle esa seriedad, porque hay que quitarle seriedad, entonces yo siempre trataba de hacerlo chistoso, buscarle el sarcasmo, lo ácido, lo diferente. Después me di cuenta que podía convertir eso en secciones y poco a poco me fui animando, y la Contracrónica no surgió de un día a otro, la hice en 2003 a Cardozo, creí que iba a hacerlo una vez en la vida, no lo contemplaba como algo que haría toda la vida, cada semana. Lo vi como un experimento y a pensar en otra cosa. Dos años después tuve que ir a hacer color al América-Tecos, pues qué flojera hacer color, qué tal si hacía otra vez lo que hice con Cardozo, que ni se llamaba Contracrónica, era El Seguimiento, y se lo hice a Cuauhtémoc Banco, uuta qué cagado quedó, y a los seis meses a Hugo Sánchez con Necaxa, y a la siguiente ya te la pide el productor, “oye güey, ¿por qué no haces una de esas mamadas que haces?”, hasta que ya se convierte en una sección en 2007, de todas las semanas.

Después a Valedores también le fue muy bien. Además son adaptaciones, todo el mundo sabe que existía Atlas, pero también todo el mundo sabe que una cosa es dramática, telenovelesca y muy bien producida, y la otra era burla, sátira, comedia, y con una producción patética. Era el éxito de Los Valedores. El origen es el mismo: cubre al peor equipo de la peor División del país, Fox le da un enfoque muy entretenido, que duró además ya muchos años, y yo intenté darle la vuelta. En España hacen cosas muy similares a la Contracrónica también. Cuando se hizo semanal fue para sustituir al Color de Faitelson, por eso te decía que conforme la gente se va yendo te debilitas como grupo, pero te da la oportunidad de crecer.

Entonces, cómo se da la salida, fueron dos años muy buenos en lo individual, en lo grupal pudo haber estado mucho mejor, pero en lo individual, Azteca que ya estaba en pleno declive, al menos mantenía los raitings y la opinión general lo avala. Habrá gente que lo odie eh, tanto Valedores como Contracrónica, sobre todo Valedores que divide un poco más la opinión, con Contracrónica hay más consenso pero también hay gente que dirá “¿esta mamada qué es?” y es perfectamente comprensible. La cosa es que a mucha gente sí le gustaba y los raitings lo avalan, está mal que yo lo diga, pero esos dos años de Latapí, que fue como el interino entre José Ramón y la gente de noticias que está ahora, nos mantuvimos y era por estos trabajos y por la pareja Martinoli y Luis García, que ya ahorita para muchos está enviciada, para muchos sigue siendo la mejor, también divide muchísimas opiniones. Son mis cuates, la verdad, estaría mal pronunciarme al respecto, son dos personas muy capaces y sí entiendo a la gente que piensa que ya están cayendo demasiado en la falta de respeto, por más que sean mis cuates, podría decir que sí, quizá se les está yendo un poco la mano, pero sí son novedosos…

(Jairo) ¿Te refieres a la burla sobre los jugadores?

Sí, sí, generalmente la gente se queja de eso, de que se burlan demasiado, y mira que yo hable que se burlan del jugador, está cañón, pero es diferente. A veces siento que sus ataques sí son demasiado directos en una narración.

(Jairo) Yo a veces siento que más que la burla en sí, lo que les molesta es que Luis García sí jugó. Si no hubiera jugado te puedes burlar de lo que no sabes, no conoces, no viviste, pero sí jugó y además siempre mantuvo una imagen seria. Por ejemplo, una Contracrónica que me gustó mucho fue la de Davino, que no sé si fue en la final en Pachuca…

No fue final, sí en Pachuca pero no fue final

(Jairo) En esa, además de poner los soniditos y las vocecitas, que le dan el toque de humor, a mí me llamó mucho la atención que describía perfecto todo lo que hacía Davino como central, se ve cómo dirige, manda, y esas cosas no se ven normamente. Es tal cual el seguimiento, más que la burla. Ahí él estaba enfermo de gripa, y se le vio moviendo a todos

yo nunca voy a ver el fútbol solemnemente”

Calentura, no sólo gripa. Se le veía mal. Si a mí me pidieras definir la Contracrónica creo que está en el justo medio, entre lo periodístico, porque no es pura broma, pero no es solemne, porque yo nunca voy a ver el fútbol solemnemente, pero trato de que esté en el justo medio entre lo cómico y lo reflexivo. La diferencia es que una transmisión de un partido es un collage que sigue al balón, jugadores, técnico, bancas, árbitro, aficionados, y aquí seguimos a uno solo, que puede ser cualquiera de ellos.

(Jairo) ¿Y te ha pasado que decides seguir a un personaje y al final no te dio para hacerla?

Sí, muchísimas veces

(Jairo) ¿Y la sacas igual o sigues a dos jugadores por si las dudas?

Depende, a veces hago plan b. Sigo a alguien el sábado, veo el material, y sino sirve, seguimos a alguien el domingo. Otra es sacarla, o si el partido fue el domingo ya no tienes plan b, pero siempre, o casi siempre hay algo. Hay de todo, yo trato que todas sean buenas, pero hay buenas, muy buenas y excelentes. Yo trato, como productor de ellas, que por lo menos sean buenas, y sacas la chamba, a lo mejor algunas son regulares, pero tratas que por lo menos lleven el sello. La ventaja es que son sólo dos minutos. De este año la de Itamar no fue muy buena, y tuve que sacarla. Tuve la suerte con la de Davino, que lo mandé sin saber que tenía calentura. Esta temporada tuve muchos comentarios de que la de Chelís no estuvo tan buena, y es que ese día estuvo muy tranquilo. Toda Contracrónica implica un riesgo. Hay cheques al portador que sabes que siempre te van a dar, el Cuauh, Ferreti y Hugo Sánchez. En el Abierto Mexicano quise hacer una de Venus Williams y no dio nada. No la hice.

(Elías) ¿Cómo surge el guión?

¿Proceso? Elijo un jugador. Lunes, bueno, primero debe ser de un partido que transmita TV Azteca porque con Televisa no hay ninguna relación, entonces los nueve juegos quedan reducidos a cuatro que transmite Azteca, y ahí eliges según tu intuición, o que sea el jugador de moda, como Ochoa hace poco o Chicharito antes de que se vaya al Mundial y ya no regrese. Mandar a la cámara, a veces acompañarla, pedirle que grabe absolutamente todo, desde la bajada del autobús, el calentamiento. Recibo todo, hay que calificarlo, que es una patada en los huevos porque tienes que echarte otra vez todo el partido, y esos 3 o 4 minutos muy divertidos que resultan son a costa de 98 o 100 minutos que no sirvieron para ni madre, que son muy aburridos. Veo todo lo que me llama la atención, lo diferente, o lo repetitivo, lo apunto, que esto me lleva más de las dos horas que dura, porque es verlo en tiempo real y retrasarle, verlo y retrasarle, y ya ni se diga la lectura de labios, que debería tomar un curso para ahorrarme tiempo. Hay que repetir, repetir, repetir.

10 comentarios

  1. fredy martes 27, abril 2010 at 7:01

    BUENA ENTREVITA CON BARAK JAIRO POR LO VISTO FUE UNA CHARLA MUY ENTRETENIDA,SALUDOS

  2. Jairo Martínez martes 27, abril 2010 at 8:17

    Así es, un buen rato el que pasamos. Gracias por el comentario fredy y esperen la segunda parte…

  3. Estaca Brown martes 27, abril 2010 at 10:12

    Buena entrevista, aunque mi lectura se vió bruscamente interrumpida cuando dijo que era antiamericanista, qué carajos me interesa la vida de este güey.

  4. Jairo Martínez martes 27, abril 2010 at 10:20

    Bueno en realidad la idea no es conocer su vida en sí, sino la trayectoria, su formación, etc, y necesariamente, todos los futboleros desde niños tenemos un equipo favorito, y obviamente, a otros como rivales. Además en la segunda parte de la entrevista nos dice que dejó atrás su antiamericanismo.

  5. fredy martes 27, abril 2010 at 11:17

    estaca brown;

    acuardate que por lo dicho en la entrevista para barak sus idolos son jose ramon fernandez y gomez junco entonces que mas se puede esperar de el,saludos

  6. Estaca Brown miércoles 28, abril 2010 at 12:32

    “Lo malo de decir lo que uno siente, es que muchas veces siente uno haberlo dicho”… pues ya me pasó a mi (otra vez). Mira que “este güey” es el autor de las Contracrónicas y Los Valedores… humildemente retiro lo dicho.

  7. Estaca Brown miércoles 28, abril 2010 at 12:39

    Fredy, lo malo es que este chavo (Barak) va tras el camino del peor de todos, esperemos que no se contamine. Saludos.

  8. luistua jueves 29, abril 2010 at 12:01

    como me identifiqué con la entrevista en el sentido de que cuando eres niño, sabes muchas cosas de futbol,más que la mayoría pero al jugarlo te das cuenta que no eres tan bueno, o lo eres pero simplemente no tuviste a nadie que te acercara a ese mundo de las fuerzas básicas.
    Por cierto ya había escuchado de alguien que estuvo de terco hasta entrar, pero no recuerdo quién y fue de deportes…

  9. Jairo Martínez jueves 29, abril 2010 at 13:25

    Es la historia de muchos luistua, que desde que tenemos memoria vivimos de fútbol pero las condiciones no te dan para jugarlo más allá de las cáscaras.

    En fin, siempre nos queda el periodismo para disfrutar el juego y lamentarnos eternamente ja. Saludos, gracias por el comentario.

  10. Marco Malvido miércoles 14, diciembre 2011 at 0:05

    No la había leído completa. De oro.

Your email address will not be published. Required fields are marked *