Grupo A. La otra Sudáfrica

Se aproxima la gran fiesta del fútbol y la sede es Sudáfrica, el primer representante del continente africano en estos certámenes. Previo a su designación como albergue mundialista, uno podría imaginar que las opciones más viables eran Egipto o Libia. En el caso del primero por su rol protagónico a lo largo de la historia e inmediata identificación, mientras que el segundo por el poderío económico reflejado en el mandato de Gaddafi. La FIFA y el destino decidieron otra cosa, Sudáfrica es la tierra elegida.

Telling tales de Nadine GordimerUno se cuestionaría por qué Sudáfrica. ¿Por qué un país del cual sólo conocemos lo que escuchamos: enfermedades, pobreza, Sida, violencia? Con la Copa del Mundo, la FIFA (y Blatter) consiguieron de alguna manera que el mundo voltee hacia África y nos demos cuenta que su realidad no está tan alejada de la nuestra. Sin embargo, atrás de ese mosaico desalentador, también hay rostros e historias del triunfo sobre el racismo, la injusticia y la discriminación; gente capaz de enfrentarse a esa pandemia histórica.

Jugadores como Zinedine Zidane, Ronaldo y Didier Drogba son Embajadores de la Buena Voluntad para la lucha contra la pobreza, esto como parte del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). El objetivo de dicho programa es combatir el analfabetismo, la discriminación, el hambre y las enfermedades; en el caso de los futbolistas es llevar un mensaje esperanzador más allá de los campos de juego. En este programa también participan actores, escritores y otros deportistas. Sudáfrica no es la excepción.

Sin duda los personajes que inmediatamente asociamos al país africano son la actriz Charlize Theron y el ex mandatario Nelson Mandela (del cual ya Clint Eastwood se encargó de retratarlo en Invictus), pero no son ellos de quien hablaremos en esta ocasión, sino de Nadine Gordimer. Habrá algunos letrados que la conozcan. A los que no la ubican les digo que es una escritora, mujer de mil batallas que se adjudicó el Premio Nobel de Literatura en 1991 por la obra «Historia de mi hijo».

La escritora posee una pluma cargada con la tinta del dolor. Se ha encargado de retratar narrativamente las injusticias cometidas en Sudáfrica, desde la exclusión de la raza negra para hacer valer sus derechos hasta condenar masacres u homicidios basados en la intolerancia. Ha sido la encargada de mostrar psicológicamente al sudafricano, dejando ver sus complejidades y demonios. Como muestra de su trabajo basta leer «Un arma en casa», una novela actual que aborda los privilegios que aún ostenta la burguesía de raza blanca para humillar a la ya muy golpeada raza negra.

Como parte de su apoyo en el combate a la pobreza publicó Telling tales, una antología de cuentos de 21 escritores que mostraban su apoyo contra el Sida. Autores como García Márquez, Susan Sontag y Günter Grass fueron algunos que colaboraron sin pedir nada a cambio, y sí con la intención de hermanarse con Gordimer. Así que para conocer un poco más de la sede mundialista sabemos que también son letras, arte y cultura. Sudáfrica, tierra de dos Premios Nobel de Literatura: Nadine Gordimer (1991) y J.M Coetzee (2003). ¿Y la relación con el fútbol?, Zidane, Ronaldo y Drogba combaten la pobreza junto a la escritora. Moraleja: las virtudes del balón también pueden trascender otras fronteras, otro tipo de canchas.

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6 comentarios

  1. Luis Guerrero miércoles 19, mayo 2010 at 10:12

    Y de que manera trascienden, una similitud más entre la literatura y el Futbol es su universalidad, gracias Elias por mostrar un rostro distinto de Sudáfrica…

    Saludos!

  2. Libertad jueves 20, mayo 2010 at 18:51

    bien por esa perspectiva!
    bienvenidas las artes, la literatura, la cultura.

    saludos!

  3. Isaura L. jueves 20, mayo 2010 at 21:34

    Don Elías, qué bueno que ofrezca usted estas posibilidades. Saludos.

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