Refrescante brisa de buen fútbol

España, brisa de buen fútbolSe acomodó la final más inédita de todas, pero no por eso sorpresiva. Dos subcampeonatos del mundo llegarán encamisados de naranja por un lado; unos iniciados en esto de las finales, que practican un fútbol que en muchos momentos parece haber sido robado de la escuela holandesa, llegarán por el otro.

Aire fresco para el fútbol. España despachó a los desconcertantes alemanes. Ahora queda mal que lo diga con el resultado puesto, porque nunca ventilé esta sensación en estas páginas, pero durante todo el Mundial Alemania me mandaba mensajes raros, siempre me transmitía una monstruosa debilidad defensiva, y todo el tiempo me hacía sentir que lo podían golear. Hoy se fueron sólo con uno en contra, pero quedó expuesta la fragilidad que anunciaban. Su defensa resultó hasta incómoda de ver. ¡Se paró todo el partido en la línea del área grande! Eso sólo significa una cosa: total inseguridad. Sus resultados igualmente no validan mi sospecha, al contrario, pero hoy se llevaron una derrota sin impugnarla.

El juego de España es el que más nos gusta a todos los de paladar futbolero. El gol no los está acompañando al nivel de su juego, por eso habrá quienes al revisar sus marcadores no detectan gran potencial. Pero en el desarrollo del partido no sufren casi nunca. Del Bosque muestra el trabajo más placentero de un director técnico: tomar su lugar en la banca y disfrutar de todo lo que ya inculcó. Se levanta de vez en cuando a dar alguna pequeña indicación, pero en general todos sus jugadores tienen claro a qué juegan. Conceptos, señores, los conceptos enriquecen el juego, y España los sabe todos.

Ahí está el fútbol que tanto pregonamos, el de tener el balón, jugar el pie. Ojalá y se haga tendencia, que vaya quedando en el olvido eso del fútbol físico, de presión, de encerrarse. Revisen los partidos de España, ¡nunca presionan! ¿Y para qué van a presionar si son ellos los que siempre tienen la pelota!

De este lado del Atlántico nos identificamos con una forma de jugar (en América se juega al pie, en Europa al espacio), y así como Eduardo Galeano dijo en Francia ’98 que el equipo sudamericano que más le gustó fue Holanda, ahora le robo un poquito la idea y completo con lo dicho hoy mismo por Pagani y Lagares, España fue, a final de cuentas, el mejor exponente de lo que siempre se llamó tiqui-tiqui en Sudamérica, y que los españoles recientemente han bautizado como tiqui-taca. Furia Roja… ¡por favor! Que se olviden ya de ese mote que no les dio nada. Al fútbol se juega jugando fútbol, y ahí están los resultados.

Ya tendremos algunos días para hablar de la final, pero antes les suelto un tema que podríamos desmenuzar. Los holandeses siempre tuvieron una escuela y un estilo, aquel que viene desde 1974. Los españoles ya encontraron el suyo, que podría localizar algunas de sus bases en los primeros. Sin embargo, el domingo veremos un choque de estilos antagónicos. Por suerte para nosotros, ambos priorizan siempre el buen trato al balón.

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2 comentarios

  1. Isaura L. jueves 8, julio 2010 at 14:34

    Hola, Jairo, me quedo pensando cosas con tu post, no entiendo tanto de futbol (y no veo tanto como ustedes) como para repasar tus ideas, pero con lo que has escrito y lo que yo alcancé a ver del mundial puedo decir que esa noción «histórica paradigmática» persistente en las prefiguraciones de cada encuentro entre selecciones va quedando fuera de lugar. Lo que digo es que este mundial ha mostrado que la «historia» ya no es la que juega. Los equipos se paran en la cancha a jugar un juego que conocen «profesionalmente», los 90 minutos que dura un partido, 1 a 1, los 11 contra 11. España, creo, logró algo que casi no vi: pararse en su presente y jugar aquí y ahora sabiendo que se trata de los mejores jugadores en cada posición, con la seguridad de un equipo armado, bien dirigido, con ánimo de levantar la copa, con gusto, con futbol en la cancha y mente serena en la banca.

    Independientemente de si «esta selección representa al país y a su sociedad» (porque quien no se sienta representado no tiene obligación de aceptarlo) o a una Federación o una liga (incluso), este equipo salió a jugar futbol en la máxima justa del deporte y no a una expo de pruebas turísticas o comerciales.

    Saludos.

  2. Jairo Martínez sábado 10, julio 2010 at 16:59

    La historia siempre cuenta y siempre influye. A veces hasta define partidos que desde la lógica no tendrían explicación. Pero por otro lado no es lo único y, además, también se va construyendo poco a poco. Holanda y España no traen la carreta llena de gestas y títulos, pero con su fuerza actual descarrilaron a las otras, y sólo con ella podrán definir al campeón. Saludos Isaura.

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