Odiarse, la ley primera

Campeón de campeones, Estudiantes goza de prestigio internacional y, por supuesto, local. Gimnasia es la sombra. Pasado oscuro, presente oscuro; futuro, idem. No importa. En Argentina no se celebran tanto las victorias propias como las desgracias ajenas.
Dos escarnios, como ejemplo.
Cuando Estudiantes descendió, en 1994, los hinchas de Gimnasia salieron a las calles. Velas en mano, miles y miles marcharon en silencio a manera de duelo. El muerto era Estudiantes.
Ese día, además, fue campeón Independiente. Uno de sus futbolistas era Néstor Craviotto. Cuando se le preguntó al defensor si estaba feliz, él les soltó a los periodistas:
—No, es uno de los días más tristes de mi vida.
Craviotto había surgido de las divisiones menores de Estudiantes.
Hubo revancha al año siguiente. Paralelamente a la vuelta de Estudiantes a Primera sucedió el hecho que mejor les cayó a sus hinchas: que Gimnasia perdiera el campeonato en la última fecha, en su cancha, con toda la fiesta preparada.
Aquel 25 de junio de 1995, el Tripero jugaba contra Independiente; el segundo era San Lorenzo, que visitaba a Rosario Central. A nadie se le ocurría otro final que no fuera con Gimnasia campeón. Ni a los de Estudiantes. Abrumados por la eventual vuelta olímpica de su rival, hubo exilio masivo. En La Plata quedaron sólo los de Gimnasia.
San Lorenzo ganó, como se suponía. Pero Gimnasia tropezó con su historia misma; Independiente le ganó 1 a 0, con gol de Javier Mazzoni. Al otro día de sus regresos a La Plata, los hinchas de Estudiantes fundaron la peña que, actualmente, lleva el nombre de aquel goleador que nunca jugó en Estudiantes. Inédito. A los que hicieron el homenaje les alcanzó con que Mazzoni le arruinara la vida a Gimnasia. Para ellos, nada más parecido a la felicidad.




































muy bueno, el futbol argentino tal vez es de la mayo historia y cosas como esta hace que un amante del futbol se sienta orgulloso de haber elegido este deporte.
felicidades
MUY BUENA LA NOTA
Gracias POP y JORGE_PINCHARRATA por sus comentarios.
Saludos.
Que buen texto Marcelo, muchos piensan en el Boca – River y nadamás, y claro, es el clásico más pasional quizás del mundo, pero hay otros clásicos regionales con tanta pasión que incluso logran trascender más allá de su lugar de gestación. Al menos yo trato de no perderme estos juegos nunca, se viven de manera muy intensa.
Un abrazo!!!!
Sergio, Boca-River es el superclásico del fútbol argentino por cuestión de jerarquías y cantidad de hinchas. Pero los más pasionales son los de La Plata (Gimnasia-Estudiantes) y Rosario (Newell’s y Central)
Abrazo grande!.
Jajaja, lo que hace la enemistad, ¿no?
Futbolísticamente Incorrecto, es así nomás. Gracias por tu comentario.
Saludos.
No bueno , y hay mas clásicos buenos, el de avellaneda entre racing e indepediente, el san lorenzo huracan, el belgrano vs talleres jaja, el de el oeste entre velez vs ferro.. un banfield vs lanus en el sur, el de sta fe entre colon y union, el clasico tucamano, todas las combinaciones entre los 5 grandes, y me quedo corto creo jajaja
es un odio por todos lados..
Gerson, es como decís. Hay muchos clásicos y buenísimos. Yo marqué los dos que, creo, tienen más color y odio concentrados.
A tu lista le agrego Atlanta-Chacarita.
Saludos.
Impresionante! Soy MEXICANO 100 % orgulloso de serlo, pero si algo envidio de los argentinos es la DEVOCIÓN con que viven el futbol. Saludos!!
Una tipica rivalidad GALLOS BLANCOS vs putosinos