Europa nos dejó las pastillitas para dormir

Messi vs TévezEl fútbol argentino aburre con más de lo mismo. Los técnicos se cruzan acusaciones y los dedos que señalan nunca apuntan al pecho propio; la autocrítica no es un bien de los que vivimos acá abajo del mapa. Entonces Miguel Russo, entrenador de Racing, dispara: “Así no se puede jugar”. Caruso Lombardi, de Tigre, no aguanta la afrenta y devuelve: “Mi equipo no es pegador, es fuerte, metedor y ordenado. Además, ¿me van a decir que Cahais, Martínez, Aveldaño, Ayala y Yacob son Papá Noel, bebés de pecho o la Cenicienta? Se quejan porque están jugando mal”. Tigre-Racing fue un cero a cero del fin de semana, que tuvo otros partidos tan somníferos como ése, a pesar de algunas migajas de goles.

Confundido, le pregunté a un amigo muy futbolero cuánto hacía que no veía un partido completo, sin caer en la tentación del zapping. Pensó tanto que su silencio fue la respuesta adecuada.

Entonces reflexionamos: a este circo le faltan los juglares. La lista es tan extensa que se entiende por qué se juega como se juega, con equilibristas que apenas hacen pie. Será que Europa nos compra la mejor carne de vaca y, también, las mejores carnes de futbolistas. Sí, los señores del otro lado del océano nos cortaron las piernas. Messi, Kun Agüero, Tévez, Diego Milito, Higuaín son los mejores productos de exportación, pero no son los únicos. La sangría es más grande, mucho más grande, extremadamente más anónima.

Ante el vacío vernáculo, muy cada tanto algún equipo o futbolista se escapa del molde y la travesura se festeja como un campeonato. Pero ocurre con una fugacidad que casi nunca se repite. El fútbol argentino se ha convertido en una montaña rusa; arriba, abajo, vértigo y otra vez la calma. Sospechados de resignación, ya tenemos sentencia: mientras acá nos aburrimos, allá andan a las risas con gambetas que eran de nosotros.

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2 comentarios

  1. El Negro sábado 2, octubre 2010 at 10:23

    Tu comentario Muy de acuerdo con la nota, por eso cada vez es mas protagonista la gente con su colorido en las tribunas (que no se mal entienda, colorido, NO violencia)

  2. Marcelo Rodríguez sábado 2, octubre 2010 at 22:22

    Negro, por suerte los hinchas no se compran en el mercado. En todo caso, los europeos tendrían que importar idiosincracia y folclore futbolero para animar sus tribunas.
    Igual, la esencia del fútbol está dentro del campo, el único sitio posible para que haya fiesta de gambetas y goles.

    Gran abrazo

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