Carlos ‘Sobuca’ García

SOBUCA Y SU PASIÓN TATUADA EN EL ALMA

Carlos el Sobuca García ha construido su vida alrededor de los colores del Club Universidad. Fue un jugador de excelentes condiciones, un mediocampista innovador para su tiempo. Acostumbraba a estar en el momento justo cuando era requerido, era un lector preciso de las jugadas gracias a su colocación en el campo, de tal suerte que al ser uno de los precursores e ingeniosos del medio de contención en México, parecía evocar al Kaiser Franz Beckenbauer.

Hoy, el Sobuca es auxiliar técnico de Enrique López Zarza en Pumas Morelos y comparte la responsabilidad de encaminar a los jóvenes de las fuerzas básicas del club hacia el primer equipo, por medio del trabajo. Es un observador nato, detallista, estricto. Sabe combinar la disciplina con la tolerancia y se sabe una persona de mentalidad abierta y logra transmitir confianza y pasión entre las nuevas generaciones.

AMOR ETERNO

Sobuca García describe cómo su vínculo con el club de sus amores se le ha tatuado en el alma: “mi relación con Pumas comenzó desde pequeño, tendría trece años cuando empecé a jugar y de la escuelita de fútbol me trajeron a las fuerzas básicas. Luego pasé a las reservas profesionales, jugué el Torneo Nacional de Reservas. Más tarde llegué al primer equipo y así cumplí uno de mis más grandes anhelos. De aquí soy, este es mi hogar. Estuve en otros equipos, pero aquí en Pumas es donde he construido mi vida. He conocido a grandes personas, amigos todos”.

LOS MOMENTOS DEL ‘SOBUCA’

“Compartí la cancha con grandes figuras de Selección Nacional como Enrique Borja, la Calaca González, el Cadáver Valdés, y de todos aprendí algo. En mi etapa como auxiliar y entrenador, dos de los mejores momentos fueron el Bicampeonato junto a Hugo Sánchez, y aunque doloroso, el subcampeonato contra el América con Héctor Sanabria”, cuenta.

El Sobuca tuvo la dicha de compartir el terreno de juego con el rey del balompié al enfrentarlo en los Estados Unidos: “Antes del partido platicamos largo y tendido, y descubrí que el fútbol, la gloria y la humildad se pueden conjugar sin dificultad. Aquella vez habían mil periodistas expectantes, cuando de pronto un balón salió volando hacia la tribuna. Todos corrieron eufóricos pensando en que El Rey saldría y lo chistoso fue que Pelé entró al campo justamente por el lado contrario e hizo lo mismo al despedirse”.

INFALIBLE AMIGO

Carlos estudiaba la secundaria en una escuela nocturna. En ese momento habían unas revistas de caricaturas de aventura y una de las que más se leían era la de Chanok. Resulta que el ayudante e infalible amigo, que siempre salvaba al héroe Chanok se llamaba Sobuca. Era un personaje alto, fornido y de piel morena, muy oscura. Así que “uno de mis amigos me comenzó a llamar así y se me quedó hasta ahora y así me conoce todo el mundo”.

LA MIRA BIEN PUESTA EN EL BANQUILLO

“Mi máxima ilusión es representar desde el banquillo al primer equipo, dirigir a los Pumas. Es un sueño por el que todos luchamos, pero entiendo las etapas que se deben respetar y sé por el momento por el cual estoy transitando y estoy muy agradecido por todo lo que he vivido”.

El Sobuca se queda mirando fijamente a López Zarza que lo está llamando. Es hora de volver al trabajo y concluir la plática. Los jóvenes canteranos lo esperan en un sector de la cancha del Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, que está vacío, dispuesto para probar la nueva iluminación. Las luces le dan color al inmueble, el templo del mítico “seis” de los Pumas. Las gradas se pintan de oro y azul y de momento parece que corean al unísono un Goya y vitorean en conjunto al humilde y sencillo Sobuca, una leyenda viva del fútbol mexicano.

**Publicado en la Revista Oficial Pumas en la edición de agosto.

Comentarios

  1. Alejandro uribe zambrano domingo 17, enero 2016 at 14:18

    Hola mi querido amigo sobuca García eres un gran amigo humilde y sencillo cualidades k destacan a tu persona suerte. Alejandro uribe zambrano

Your email address will not be published. Required fields are marked *