Rousseff, una lección más para nosotros

Rousseff, una lección más para nosotrosMuy bien. Mientras en México la política, el sector empresarial y los federativos deportivos trabajan en contubernio para aplacar a la sociedad exprimiéndonos los bolsillos y obsequiándonos miserias, en otros países se trabaja en pro de la gente y sus pertenencias, entre ellas el fútbol. Tal es el caso de Brasil.

La recién electa presidenta Dilma Rouseff de inmediato abordó un tema de interés nacional para los brasileños, el balón. Después de dar cátedra de lo que significa la democracia, ahora también externa con categoría cómo deben colaborar la política y el fútbol en beneficio de este deporte.

Sus ejes fueron claros y precisos: fortalecer las finanzas de los clubes y frenar el éxodo de jóvenes revelaciones hacia el fútbol europeo. Para ello, Rouseff anunció la creación de la Secretaría Nacional del Fútbol y Defensa del Hincha. Así como lo leen. Vaya tunda para nuestra realidad, misma que nos revela la incapacidad que tenemos para formar un auténtico comité de futbolistas, y ya ni qué decir de la unidad entre aficionados para exigir un alto a las burlas que recibimos jornada tras jornada.

La creación de la Secretaría no va sola, estará acompañada de políticas públicas contra la violencia y discriminación. Bajo esta premisa, la presidenta dejó en claro que se trabajará a fondo para que el Estado, en conjunto con los clubes, garantice la seguridad y comodidad en los estadios. De igual manera, otro objetivo es invertir en el fútbol femenil para que se hegemonice a la par del masculino; la intención es convertirse en potencia dentro de la categoría.

Pero Rouseff fue más allá. En vista de que Brasil albergará la Copa del Mundo en 2014, inversiones públicas serán destinadas a la infraestructura social y urbana, que incluirán obras en materia de transporte, habitación y saneamiento. No conforme, la mandataria informó sobre la creación de una red nacional de entrenamiento para potenciar a los deportistas, futbolistas en este caso.

En fin. A nosotros nos consuela que los gobiernos sirvan para tomarse la foto con el campeón del torneo y para abanderar a las selecciones nacionales antes de una competición. Bellos y preciosos ellos, los gobernantes. Para los de pantalón largo, odas y alabanzas nos sobran, más aún al ver los extraordinarios resultados que han dado a nuestro fútbol.

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5 comentarios

  1. Guillermo miércoles 3, noviembre 2010 at 18:38

    La comparación es simplista. Por supuesto que sería diferente si Brasil no fuera sede del Mundial y de los Juegos Olímpicos. Para empezar, ni siquiera habría nota alguna sobre el proyecto deportivo de Rousseff. Supongo, además, que en México pasó lo mismo en ’68 y ’70 y, tal vez, en ’86, cuando “la política, el sector empresarial y los federativos deportivos” sí que “trabajaron en contubernio” — ojalá lo hicieran ahora, pues querría decir que sí pueden ponerse de acuerdo y que sí les importa el deporte.

    Para que la comparación sea más justa habría que decir que la creación de la Secretaría es, hasta el momento, solamente una iniciativa. Una promesa de campaña, acaso.

    Otra atención al lector sería poner la referencia de la nota, para poder tener así más información sobre lo que dijo Rousseff: “Avançaremos na constituição de uma rede nacional de treino, continuaremos a aprimorar a legislação de apoio ao atleta e investiremos na base desportiva. O nosso projeto de governo também inclui implantar o projeto cidade desportiva para propiciar espaço para a formação de atletas.” No me parece muy distinto a cualquier cosa que diga Bernardo de la Garza, por ejemplo. Lo que pasa, seguramente, es que el autor piensa que en México, a diferencia de Brasil, no hay nadie a quien considerar apto para “dar cátedra de lo que significa la democracia”.

    El enlace de la nota:
    http://www.lancenet.com.br/minuto/Dilma-Brasil-sera-potencia-esportiva_0_364763539.html

    La comparecencia de de la Garza en la Cámara de Diputados:
    http://www.teledicion.com.mx/artman2/publish/comunicacion_diputados/COMPARECENCIA_DE_BERNARDO_DE_LA_GARZA_ANTE_LA_COMISI_N_DE_JUVENTUD_Y_DEPORTE.shtml

    • Elías Leonardo miércoles 3, noviembre 2010 at 22:23

      Guillermo, antes que nada bienvenido y agradezco el tono amable de tu comentario. Es enriquecedor encontrar a lectores dispuestos a debatir o polemizar sin ofender.

      Podrá ser simplista la comparación, pero parámetro es. Respecto a los casos citados de México, en esas épocas no les quedó de otra que “trabajar en contubernio” debido a los antecedentes sociales de cada competición: la masacre estudiantil y el terremoto. No se debió a que les gustara o importara mucho el deporte.

      En torno a las palabras de Rousseff, sí, son promesas de inicio de gestión. Sin embargo, con el antecedente de su desempeño con Lula, suele cumplir. Además, seguramente seguirá con la línea del ex mandatario, quien dejó a Brasil en un gran nivel.

      Ahora, comparar las palabras de una mandataria con las de un político convertido a funcionario deportivo también podría calificarse de simplista. Más aún, tomando como rango que las palabras de Rousseff fueron enfocadas al fútbol, y las de la Garza nunca van enfocadas a un deporte específico. Y finalmente, sí considero que hay personas aptas para hablar de democracia en México…pero ninguna aparece en el gobierno actual o en una curul.

      Reitero la bienvenida y la gratitud por dirigirte respetuosamente pese a la diferencia de opiniones. Un abrazo

  2. Guillermo viernes 5, noviembre 2010 at 17:12

    Elías, agradezco tu respuesta. Digo que la comparación es simplista porque no hay más información de fondo, ni argumentación. Me parece que, primero, habría que pensar si en México no hay algo de lo que Rousseff quiere hacer con el deporte en Brasil – la nota original no habla únicamente del fútbol. Me parece que sí hay: CONADE, CODEME, los Institutos del Deporte estatales, CIMA, etc. Por supuesto, no existe ni habrá una “Secretaría del futbol” por lo que, entonces, habría que preguntarse si vale la pena que el futbol esté controlado o regulado por el gobierno y de qué forma: ¿cuáles aspectos? ¿con cuáles recursos?
    Por eso digo que en México seguramente pasó lo mismo – en cuanto al desarrollo de infraestructura y promoción del deporte – en ’68-’70 y ’86. Los años sesenta, como tal vez sabrás, fueron los últimos de lo que se llamó “el milagro mexicano”: el periodo de mayor desarrollo en la historia del país. Y creo que esto también hace más justa la comparación porque, dejando de lado las críticas al sistema político de aquel tiempo, en el plano internacional México tenía una imagen más o menos parecida a la que ahora vemos en Brasil: bonanza plena, por decirlo en una frase. Para el mundial de ’86, se dice, la intervención de Televisa fue determinante para sustituir a Colombia como sede pero, en todo caso, habría que investigar cuándo y cómo fue que la FIFA decidió darle el Mundial a México si estaba en plena crisis.
    Ahora, te equivocas al decir, en ambos casos, que “no les quedó de otra que “trabajar en contubernio” debido a los antecedentes sociales de cada competición: la masacre estudiantil y el terremoto. No se debió a que les gustara o importara mucho el deporte.” En primera, por los tiempos, pues el COI y la FIFA eligieron a México como sede para los JO y los Mundiales mucho antes de que sucedieran el conflicto de ‘68 y el sismo. De nuevo: la comparación me parece simplista porque se sustenta en tu aversión hacia la política mexicana, lo que te hace escribir una crítica superficial sobre la democracia, el futbol, las federaciones y los gobiernos de México y Brasil: ¿por qué ver con mejores ojos al “contubernio” brasileño que al mexicano? ¿Sólo por la imagen que, en estos momentos, proyecta Brasil? La política es lo mismo en todos lados, sólo que tienes más información a la mano sobre la mexicana y por eso conoces más sobre ella y no sólo los casos de éxito.
    Dices que “en otros países se trabaja en pro de la gente y sus pertenencias, entre ellas el fútbol”. De nuevo, lo dicho por Rousseff es sólo un proyecto, no una política pública real. Seguramente se dará, y seguramente dará algunos resultados positivos – no creo, por ejemplo, que los talentosos dejen de salir: pienso que, en buena medida, los clubes viven de eso –, pero creo que sí es muy importante tener en cuenta, en primer lugar, que la entrevista sobre el tema se da porque Brasil será sede de las dos competencias y, en segundo, que el proyecto surge por las mismas razones y no solamente porque se dieron cuenta que los torcedores estaban desprotegidos.
    A lo que voy es que el proyecto deportivo de Rousseff también es producto de una decisión política y seguramente tendrá que pasar por negociaciones con empresarios, con la CBF y con otros grupos políticos. Eso sí, Rousseff tiene probablemente la misma capacidad negociadora de Lula, lo que le facilitará conseguir sus objetivos. Más, insisto, teniendo en cuenta que serán sede del Mundial y los JO. Saludos.

    • Elías Leonardo viernes 5, noviembre 2010 at 21:39

      Guillermo, por nada. Al referirme que se preocupan por sus pertenencias, entre ellas el fútbol, habla del valor e importancia que le dan a un deporte que no sólo es tal, sino una cultura-negocio nacional. En México, el deporte para nosotros (lamentablemente) se resume al fútbol y no hemos podido ser capaces de darle la dimensión justa que posee: deportivaeconómicasocialmente hablando.

      La CONADE, CODEME y otros organismos sabemos que son selectivos, no son para todos. Además, entre sus preocupaciones no está el fútbol, y razón tienen, pues al balón dinero le sobra. Lo que le falta es saberlo canalizar. Siendo el fútbol el deporte nacional es increíble que esté donde está. En mi opinión hemos llegado a un nivel de mediocridad que debe orillarnos a replantear hacia dónde queremos ir. De entrada, no puede ser posible que Televisa sea dueña de tres equipos y TV Azteca de dos. Con respecto a Rousseff, el pronunciamiento viene de una mandataria, una voz fuerte; aquí ni a eso llegamos. Un abrazo

  3. Guillermo lunes 8, noviembre 2010 at 2:20

    Elías: no entiendo por qué deduces que el gobierno brasileño se preocupa por las “pertenencias” de la gente a partir de una sola declaración. No desdeño los enormes logros de Brasil, sobre todo a partir del gobierno de Lula, pero no me queda claro por qué un dicho te provoca esa conclusión. Esa es la razón por la que señalo lo que dijo de la Garza: es una declaración de una autoridad (por eso son comparables). De nuevo pregunto: ¿es deseable o necesario que el gobierno meta las manos en el futbol? ¿De qué forma tendría que regularlo? ¿Qué dirán la FIFA o la CBF sobre las funciones de la posible Secretaria do Futebol?

    Tampoco estoy seguro de que en México el deporte se resuma al futbol: habría que ver si en las ciudades del norte lo prefieren antes que al béisbol o al basquetbol, y también habría que ver con más precisión los ratings del futbol americano. Lo apunto solamente porque me parece que estamos acostumbrados a decir cosas que nos parecen ciertas únicamente porque se repiten por todos lados. Ésta es mi crítica principal a tu post: sin dar mayores datos ni argumentos, concluyes que en Brasil sí se hacen cosas a favor del deporte y en México no. No mencionas, por ejemplo, si los preparativos para los Juegos Panamericanos marchan bien o no, y tampoco cuáles han sido los pronunciamientos del gobierno federal al respecto, lo que nos daría un mejor punto de comparación.

    Por eso mismo yo digo que lo que te hace escribir así es tu aversión – compartida por tantos – hacia la política (en el gobierno y en el futbol) en México. No hay, en lo esencial, ninguna diferencia entre lo dicho por el Poder Ejecutivo de Brasil (Rousseff) y lo que podría decir el Ejecutivo mexicano (Calderón, de la Garza, Lujambio incluso). Si, para ti, su interés en el deporte se expresa en declaraciones, estamos en las mismas. Si se expresa en la construcción de instituciones, también estamos en las mismas. Por supuesto, los resultados, en algunos deportes, son distintos y sería más interesante ver por qué: algo tendrá que ver el funcionamiento de esas instituciones – para el entrevistador de Rousseff, sin embargo, los logros brasileños de deben a esfuerzos individuales – , más que las declaraciones oportunas.

    Por último, decir que el nivel del futbol mexicano “ha llegado a un nivel de mediocridad” es repetir los mismos lugares comunes de nuestros medios deportivos. ¿Exactamente a qué se refieren? No digo que esto sea el paraíso terrenal: claro que hay cosas que deberían mejorarse. Pero me parece demasiado drástico decir que el fut mexicano empeoró y también me parece insuficiente decir que es por el sistema de competencia o por la multipropiedad si no se argumenta por qué.

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