Ya no es lo de antes, estamos viejos

Se dispone uno muy contento a redactar, fumar y tomarse un café, cuando de repente vecinos de mesa comienzan a decir una serie de barbaridades respecto al América-Pumas. Al escucharlos, de inmediato sentí el peso de los años. Confundido, volteé a verlos y me vino la revelación de la incertidumbre: “o yo estoy muy viejo o ellos están muy verdes”.

Preparatoriano, un chaval quiere dárselas de muy acá con su plebe y solamente hace el ridículo. Claro, los demás ni en cuenta, pues están peor que él: no saben de lo que les está hablando. Aunque para no ser tan drástico, bendita sea su ignorancia sobre el tema. La cosa es que el muchachito se dice fiel seguidor y fanático puma desde que acudió a CU y quedó maravillado con el nivel de Hugo Sánchez (como futbolista).

Con ganas de ser abogado del diablo o cuchillito de palo, le pregunto cuántos años tiene. “En diciembre cumplo 17”, dice con harta seguridad. Le creo; se le nota. Saquen ustedes cuentas y díganme si en 1993 Hugo todavía jugaba en Universidad. Obviamente su anécdota estaba cargada de hazañas ficticias: “un golazo de media cancha”, “se hincó en la portería para meter el gol de cabeza”, “ese día metió cuatro”. ¡Háganme el favor!

Herido en mis canas y nostalgias, me cambié de mesa. Para mi suerte, una jovencita, también de 17 años, se dirige a mí para pedirme un encendedor. Con la obligación de agradecer el préstamo del prendehumo, me pregunta quién ganará: América o Pumas. “Creo que América”, le respondo. “Yo le voy a los dos. Mi papá le va a al América y mi mamá a los Pumas, soy de los dos”, presume como si fuera un logro. ¡¿Qué educación es esa?! Ganas no me faltaron de pedirle el teléfono de sus jefes para regañarlos. Digo, están encaminando a esta criatura al desastre. O se es americanista o se es puma, jamás de los dos.

Fastidiado por la cercanía de estos petulantes y pirrurris entes, me dieron ganas de mear. Ahí va uno muy de prisa al baño y nuestro amigo el puma interrumpe la marcha. “¿Verdad que el técnico que le dio el bicampeonato a Pumas fue Javier Aguirre?” / “Sí, pero no fueron dos, sino cinco títulos los que ganó con ellos” / “Ah, neta. Ahora que recuerdo si fueron cinco. Y creo que uno con Pachuca”.

En verdad, poco faltó para que lo meara a él.

FacebookTwitterWhatsAppEmail

20 comentarios

Your email address will not be published. Required fields are marked *