Los nuevos ricos (Parte 1)

“Absolutamente, ellos saben que, quien está en la Selección Nacional, primeramente es por deseo, por absoluta motivación, pero también saben que tenemos compromisos comerciales, que estamos en un negocio”, Justino Compeán, presidente de la FEMEXFUT

En días pasados el mandamás de la Federación Mexicana de Fútbol dejó en claro que la Selección Nacional es un negocio que obliga a jugadores y directivos a cumplir con compromisos comerciales, Incluso, añadió que es un negocio del cual nadie puede quejarse pues todos salen remunerados. ¿Tú lector y nosotros como aficionados también nos vemos beneficiados? Como siempre a los de pantalón largo se les olvida la afición.

Más que cínicas, resultan ofensivas las declaraciones de Compeán. Más aún después de que se dieron a conocer las cifras de salarios que recibirán Chepo de la Torre e integrantes de su cuerpo técnico. Simple y sencillamente la FEMEXFUT destinará la modesta cantidad de 67 millones 260 mil pesos anuales al pago de sueldos. Además de la cantidad base se contemplan bonos por objetivos.

El técnico nacional se embolsará dos millones 800 mil pesos mensuales, 33.6 millones al año. El primer auxiliar, Luis Fernando Tena, ganaría 795 mil pesos al mes. El segundo auxiliar, Eduardo de la Torre, 495 mil pesos. El tercer auxiliar, Salvador Reyes, 355 mil pesos. Claro está que antes de delinear calendarización y objetivos primero hubo que determinar la billetiza. Ahora, ¿cuáles son los proyectos?, pues los mismos de siempre. Pero ¿en caso de no cumplirlos? ¿Se les sancionará con disminución de sueldos? ¡Nhombre! No queda duda, Justino tiene toda la razón: el Tri es un negocio.

“Hay gente que sí trabaja para servir a mi Patria. Otros, fingiendo ayudarles, resultan ser unas ratas (…) De la noche a la mañana son pocos los millonarios, mientras que el pueblo se hunde pues no le alcanza el salario (…) México es un gran país y no hay forma de negarlo, pues lo han robado tres siglos y no se lo han acabado”, El Reportero, Los Tigres del Norte.

Es aficionado al fútbol y el equipo de sus amores es el América. Ha tenido que alejarse del estadio y de comprar artículos de su equipo debido a que el salario percibido apenas le alcanza para cubrir las necesidades escolares y del hogar. Tiene 20 años de edad, estudia la licenciatura en Comunicación y trabaja 10 horas en una agencia de medios para ganar apenas cuatro mil 500 pesos al mes. Con este sueldo tiene que pagar colegiaturas, luz, agua, teléfono, pasajes, comida y uno que otro inconveniente relacionado con su salud.

Por si fuera poco, labora bajo el régimen de Honorarios, es decir no cuenta con prestaciones servicio social ni bonos por horas extra. Afortunadamente no vive solo pero aún así tiene que cooperar con los gastos de la casa, pues a sus padres apenas les alcanza para sortear el mes. Roberto, al igual que muchos aficionados, han derrochado grandes cantidades por amar a un deporte que nos ha pagado con desprecio.

ELÍAS: ¿Cuánto gastabas en promedio al mes por apoyar al América?

ROBERTO: Pues saca cuentas. Primero te compras la playera, te cuesta entre 500 y mil pesos. Los boletos te salen de 100 a 180 pesos. Agrégale los pasajes al estadio y lo que consumes dentro de él, como unos 200 varos más.

ELÍAS: Si exageramos, que ante la situación actual del país no lo es, súmale cuando juegan de visita. Digo, pagas luz e imagino consumes una chela o una botana.

ROBERTO: La luz ha subido muchísimo. Nosotros pagamos un recibo de mil 200 al mes y yo doy una parte porque sí veo muchos partidos, entre ellos los del América.

Su escasez monetaria se relaciona a la pobreza deportiva que nos ha ofrecido el fútbol mexicano en los últimos años. Consciente de que la realidad financiera del país es devastadora y ante los gastos que tiene, Roberto ha decidido apartarse de la pasión pambolera para enfocar sus ingresos en el deseo de ser un profesionista, además de contribuir a los gastos del hogar.

ELÍAS: ¿Por qué dejar de lado el fútbol y no otras cosas?

ROBERTO: Te deprimes. Cuando ves que dedicas tiempo y dinero a un equipo, a un deporte, que nos paga con malas actuaciones, juegos nefastos, te sientes engañado, traicionado. No se vale que gastemos y gastemos, apoyemos, y que a cambio nos den nada. No se vale.

Al referirle las cifras de sueldos que percibirán Chepo y su cuerpo técnico, Roberto externa que es una grosería. “Se llevan un dineral por nada. Quiero decir que de no cumplir con sus objetivos no pasa nada, de cualquier forma se llevarán ese dinero”. Dejando a un lado su pasión águila, se enfocó a su identidad como aficionado a la Selección Nacional; el otro negocio.

El caso de Roberto es uno de tantos en nuestro país. Sin embargo, este desfalco cometido por directivos y federativos mexicanos trasciende fronteras. La gallina de los huevos de oro para la FEMEXFUT está en la población migrante que radica en diversas ciudades de la Unión Americana. Es en los paisanos donde encuentran una minita para saciar las arcas del seleccionado nacional; no en balde los juegos del Tri se llevan a cabo en Estados Unidos.

Pasándose por el arco del triunfo estatutos de la FIFA, los de pantalón largo pactan juegos amistosos pese a no ser fechas establecidas por el máximo organismo del fútbol. Peor tantito, dichos encuentros se disputan con combinados repletos de suplentes y ante selecciones que en un momento dado no desarrollan un proceso con miras a competiciones internacionales, por ejemplo: Bolivia, El Salvador, Guatemala.

El costo del boleto en un partido efectuado en Houston o Pasadena oscila entre los 20 y 50 dólares; saquen la cuenta de un estadio lleno con capacidad de 50 a 70 mil aficionados. A ello habría que sumársele la cifra recibida por conceptos de mercadotecnia y publicidad, además de los gastos derivados por consumo de productos y playeras antes y durante los partidos.

Lastima el hecho de saber que paisanos acuden con fervor y devoción a estos partidos y no por ignorancia o capacidad económica elevada, sino por sentir de cerca un símbolo de identidad nacional que para ellos representa el vínculo afectivo con una patria; país que dejaron para mejorar su calidad de vida y dejando a padres, hijos y amigos…

4 comentarios

  1. luistua lunes 24, enero 2011 at 13:03

    y así habemos varios, yo dejé de ir a estadios en 2005 después de un Mex-Costa Rica nefasto, a pesar de que ganaron,y ahora se me haría grosero pagar después de lo que veo por TV. Después del mundial 2006 me propuse dejar de lado todo el futbol y enfocarme en mi vida profesional, igual no logré ningúna de las dos…
    alguien traiga una soga para ahorarme; jaja no es para tanto. Sigo sin tener NADA aadémicamente pero con más moral que en esos tiempos, “osease” no me voya rendir.
    Saludos

  2. lazaro lopez lunes 24, enero 2011 at 15:34

    Esta facil y te has quedado corto; vivo en el sur de california-nunca voy al estadio- desde el mundial aqui en USA, efectivamente los precios de los boletos estas bien, sumale 10 dlls. por el estacionamiento, cada chela cuesta 8.00 los hot-dogs.8.00, y la lastima de ver una ” bola de borrachos cantando el himno con una cerveza en la mano”

  3. pepe corvina martes 25, enero 2011 at 12:48

    DESAFORTUNADAMENTE ELÍAS, LA FMF ES UN FIEL REFLEJO DEL PAÍS. ES LA CÚPULA DEL PODER DEPORTIVO, CON LO CUAL FINALMENTE ES UNA DE LAS CÚPULAS DEL PODER EN GENERAL. MUEVEN CIFRAS DE DINERO ENORMES, EL FUTBOL ES UN NEGOCIO MUY GRANDE, SUSTENTADO PRECISAMENTE POR LOS MÁS POBRES, QUE CON GRAN SACRIFICIO ASISTEN A LOS ESTADIOS, Y MALGASTAN SU TIEMPO VIENDO LOS PARTIDOS POR TV. ENTONCES, EL FUTBOL FUNCIONA MÁS O MENOS COMO EL RESTO DEL SISTEMA, PERO HAY UNA DIFERENCIA MUY IMPORTANTE: EL TRABAJADOR NO TIENE ALTERNATIVA PARA ZAFAR DE ÉL: O CHAMBEA O NO COME. EN CAMBIO EL AFICIONADO (EL DE AQUÍ Y EL QUE VIVE EN E.U.) TIENE TODO EN SUS MANOS PARA IMPEDIR QUE ESTOS TIPOS SE ENRIQUEZCAN EN FORMA TAN OBSCENA, Y PARA ELLO SOLAMENTE TIENE QUE IGNORARLOS, ASÍ DE FÁCIL. SI NO CONSUME EL FUTBOL -DE MALA CALIDAD- QUE LE OFRECE LA FMF, A ÉL NO LE VA A PASAR NADA. INCLUSO PUEDE SER MUY BENÉFICO PARA ÉL, SI OCUPA EL TIEMPO QUE DEDICABA AL FUTBOL A LEER, O SI DE VERAS TIENE AFICIÓN, A PRACTICARLO. PERO TAL PARECE QUE EL AFICIONADO NO REACCIONA Y NO ES CONSCIENTE DEL PODER QUE TIENE, Y SIGUE SIENDO EL MISMO BORREGO DE TODA LA VIDA (ESPECIALMENTE LOS PAISANOS DE EE.UU., QUIENES SIGUEN PERMITIENDO QUE LUCREN CON SU NOSTALGIA Y LES METAN LA MANO EN EL BOLSILLO. ME ENTRISTECE SU IGNORANCIA, DE LA CUAL SON PRESAS, ES UNA PENA

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