Su último deseo

¿Acaso piensas salir?
- Sí papá, me voy, regreso al rato.
Pero… no te tardas, ¿cierto?
- Vuelvo antes del anochecer.
Hijo, a tu mamá la vamos a enterrar en un par de horas, ¿qué no piensas estar?
- Papá, es el clásico y no voy a faltar.
¡Carajo chamaco cabrón! ¿Acaso te importa tan poco tu madre? ¿qué diría si te escuchara ahora mismo? ¡Me decepcionas a más no poder!
- No papá, no te pongas así, yo ya le dije lo que le tenía que decir y estamos en paz.
Tengo que aceptar que pocos harían lo que tú vas a hacer, pero, ¿por un partido dejarás de ir al entierro de tu madre? ¡De verdad no puedo entenderte!
– Papá no te enojes, además nunca me has entendido, qué más da…
¡¿Qué estás diciendo?! ¿Ahora inventas y juegas con algo tan delicado para justificar tu actitud?
- Mira papá, no estoy inventando, y te cuento de paso que ayer justo en los minutos que recobró el conocimiento, yo le pregunté que si su entierro se juntaba con el clásico qué me aconsejaba hacer, y ella claramente me dijo: “hijo vete a tu partido y no te preocupes por mí”.
¡¿Y entonces te vas a ir?!
Ese fue su último deseo papá…






























pero q ching@dera de texto!!