Brindis por las gambetas que vendrán

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=3zhTHp0JJ04[/pro-player]El dilema es que sea o que cambie. Si es, que se vaya. Si cambia, mejor. ¿Y entonces? ¿Se quería al que es o al que se pretende que sea o que fue? Ariel Ortega es el último gran ídolo de River. Al punto que su documento de identidad queda inútil ante la evidencia: no hay hincha millonario que le diga Ariel; mucho menos, Ortega. El hombre de la cintura de plastilina es el Burrito y ya. El apodo como única referencia le otorga al futbolista la doble impronta de crack y tipo entrañable.

El diez, el más Dios en el Monumental, el que salió de River, jugó en Europa y hasta hace unos días estaba en su club de siempre; y se fue por la ventana. Una tarde de enero los dirigentes y el entrenador dieron por completa la lista de privilegios del Burrito y decidieron no conceder más ante su adicción al alcohol.

Enseguida, All Boys (recién ascendido a Primera y de buen torneo Apertura) puso la plata y el ídolo de River ahora viste nueva camiseta. Por él, los hinchas de ese club chiquito andan borrachos de alegría.

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4 comentarios

  1. Negro martes 1, febrero 2011 at 6:37

    Por fin volviste a escribir, un homanaje más al Gran Burrito.-

  2. Marcelo Rodríguez martes 1, febrero 2011 at 8:44

    Gracias Negro por esta bienvenida, aunque nunca me había ido. Simplemente me refugié un ratito en el silencio, porque andaba rengo de palabras.

    Abrazo!

  3. Jairo Martínez martes 1, febrero 2011 at 21:09

    Cuando el retiro se acerca, siempre me entristece un poco no volver a ver jugadores geniales. Pero con Ortega duele más. Será por él, por su persona, supongo.

    Brindaré desde acá por estas últimas ocurrencias, porque seguro todavía nos tiene guardadas unas cuentas.

    Abrazo Marcelo..

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