No podemos estar ajenos

El fútbol es un deporte llevado a dimensiones artísticas por todos aquellos que amamos y nos apasionamos por el balón. Pero también puede ser apreciado como un símbolo de identidad nacional, apoyándose en sus entornos social y cultural, dado que es una práctica de y para las masas. Dentro de ese factor social no debe estar ajeno a los problemas que aquejan a un país, un pueblo, toda vez que ha demostrado ser un factor de unidad o disfraz para calmar conflictos bélicos, dictaduras y decisiones políticas.

Por lo anterior, y en relación directa a periodistas o comentaristas del ámbito deportivo, es decepcionante comprobar que los profesionales de los medios enfocados al fútbol son soldados que no deben pensar ni opinar al respecto de temas que a todos nos atañen, siendo uno de ellos la libertad de expresión. Y si bien nos va, comprenden los aspectos sociológicos y culturales del fútbol con simples ejercicios de poner a un chino a hablar como alemán o a un ruso cantando el Cielito Lindo.

En estos momentos de supuesto respeto a la libertad de expresión, se ha perpetrado un nuevo atentado a ese derecho por externar opiniones críticas, veraces y reflexivas. Una de las periodistas más ejemplares que tenemos en el país ha sido despedida (mano dura de la censura) por haber solicitado a la Presidencia una postura sobre el presunto alcoholismo del mandatario mexicano. Y la respuesta fue callarla, silenciándola, sacándola del aire, bajo el argumento de haber roto un “código de ética”.

En ELBUENFÚTBOL* no nos hacemos patos y nos sumamos a las voces de apoyo para Carmen Aristegui, quien lo único que hizo fue dar la nota y solicitar más información para corroborar la misma. Mientras que medios deportivos ensalzan la figura presidencial con abanderamientos a selecciones o fotografías con equipos campeones, nosotros nos cuestionamos por qué tiene que reprimirse la libertad de expresión. ¿Por qué cuando es coartada esta libertad ningún integrante de los medios deportivos se posiciona al respecto?

Carmen, estamos contigo.

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