Envidias que caen del cielo

[pro-player]http://www.youtube.com/watch?v=ZM4TF3B5lQo[/pro-player]Los Mayas creen que en el principio de las cosas, antes de la nada siquiera, los dioses nos diseñaron con la capacidad para ver bien lejos, incluso detrás del horizonte. Pero de inmediato corrigieron. No tardaron en echarnos tierra a los ojos para que no fuéramos tan poderosos.

Esa envidia sigue como norma allá arriba. Esos creadores, esos que delinearon todo desde quién sabe dónde, viven en la resignación eterna por no poder admirar ni ser parte de un jueguito que creó el hombre. Hoy, algunos pocos de esta especie, se convirtieron en dioses y hablaron a través de un balón.

Y los celos volvieron a aparecer. El castigo que nos endosaron fue emparejar a los dos equipos que mejor entienden el fútbol, y privarnos de admirar este choque divino en una instancia más acorde a su magnitud.

Ni hablar, pagaremos el costo por lo de hoy, pero nos vamos a quedar con ese partido por muchos años, por muchos sueños, por muchos recuerdos… Ellos, los dioses, en cambio, sólo se quedarán con la pura envidia.

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