¿Qué pensará Silvio ahora?

Silvio Berlusconi y Muammar KadafiInició la ofensiva bélica contra Libia. Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Bélgica comandaron los ataques y aportaron aeronaves y armamento.

Italia también. El principal socio comercial de Libia, encabezado por el no menos déspota Berlusconi, puso a disposición ocho aeronaves, cuatro cazas y cuatro Tornados, y congeló cerca de 7 millones de euros de bienes del líder árabe y de las entidades bancarias libias.

Además, Il Cavaliere se pasó de prudente a la hora de contestar la pregunta sobre una eventual solicitud de exilio por parte Muammar Kadafi. “Ahora es una situación confusa”, respondió en una entrevista publicada por Il Messaggero.

Hagamos memoria. El 30 de agosto de 2008, Italia y Libia, representados por Berlusconi y Kadafi, firmaron lo que pasará a la historia como el Acuerdo de Bengasi, que no era otra cosa que un pacto en el que los italianos se comprometían a indemnizar a Libia por las heridas del colonialismo entre 1911 y 1942. Con ello se puso fin a 40 años de distanciamiento y el país africano se aseguró una inversión de 5 mil millones de dólares por parte de Italia, durante los próximos 25 años. Con ello, el vivo de Berlusconi irónicamente revivió épocas colonialistas, pues aseguró que las inversiones de Kadafi en Italia, las cuales curiosamente se aproximan a la misma cantidad (4,900 millones de dólares), se mantendrían en el país, además de los lazos recientemente reunidos con ese país.

No hace falta decir que el Premier Italiano es dueño de AC Milan. Kadafi, por su parte, se acercó al fútbol vía su hijo Al Saad, ex futbolista del Perugia, Udinese y Sampdoria, y también presidente de la Federación Libia de Fútbol.

Todo esta historia viene a cuento porque según el diario La Reppublica, durante aquel viaje de Berlusconi a Trípoli en agosto 2008, éste sondeó a Kadafi sobre la disponibilidad en venta del Banco Central Libio, del Banco Exterior de Libia y de la Autoridad de Inversiones Libia.

Lo serio del asunto es que, a cambio de todo ese paquete financiero, Silvio ofreció al Hermano Líder y Guía de la Revolución de Libia, la totalidad de sus acciones del AC Milan, pues además de no obtener grandes resultados deportivos, como lo señaló el periódico, también se había convertido en un lastre económico para la familia Berlusconi.

Por supuesto esto no se concretó, pero ante los acontecimientos de las últimas horas, entre ataques aéreos, condena internacional, tozudez dictatorial y el frote de manos de las potencias occidentales por apropiarse de los recursos libios, sería bueno saber qué piensa ahora Berlusconi de lo que rondaba por su cabeza hace apenas dos años y medio. Tal vez hoy tendría un problemita más en la larga lista de dificultades que aún debe enfrentar.

1 comentario

  1. Emiliano Castro Sáenz martes 22, marzo 2011 at 0:20

    Enorme don Silvione. Se derrumba solo pero jala a todo un país entre sus estupideces.

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