Olvidemos el fútbol por un instante

Estos últimos días voces y plumas del periodismo deportivo han dirigido su atención en crucificar a Memo Ochoa por su actuación ante Venezuela. Vi el partido y faltándole el respeto al amor que le tengo al fútbol me olvidé del juego y puse la mente en otro asunto que considero más importante que el yerro normal que caracteriza a la figura del portero.

El asesinato de Juan Francisco Sicilia, hijo del periodista, poeta y escritor Javier Sicilia, y otras seis personas hiere, lastima. Duele por el hecho mismo, aunado a la forma. Cala más porque mi sangre y amistad fluye en otros cuerpos que se desenvuelven en el ámbito literario y editorial, seres aficionados al fútbol que con justa razón suprimen el apoyo a un equipo o una selección en estos momentos.

Mediante la palabra escrita, poesía en su mayoría, estas personas buscan abrir una puerta a la expresión: esperanza, consciencia, reproches a la injusticia. Misma expresión que buscamos los futboleros a través de textos que vayan más allá de una simple nota o estadística.

Como dice el escritor Eduardo Sacheri: “Hay quienes sostienen que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida. Pero de algo estoy seguro: no saben nada de fútbol”. Quizá en EBF* no sepamos mucho pero lo sentimos de otras maneras. Una de ellas la sensibilidad e indignación ante un suceso que debe ser condenable y no debe silenciarse. Sin embargo, una ruta para protestar, y siempre la más adecuada, es la vía pacífica. Qué mejor que la palabra escrita.

Alzo mi voz y me sumo a las manifestaciones de solidaridad y unidad con Javier Sicilia y los suyos en estos instantes. También extiendo un fuerte abrazo a la comunidad cultural e intelectual que ha sido vulnerada de una forma tan vil y atroz. Que fluyan las letras, que no se cansen las manos ni el pensamiento, mucho menos el corazón.

2 comentarios

  1. Marco Malvido jueves 31, marzo 2011 at 23:00

    Un grande Elías. Que sería del futbol sin las letras, cómo comprenderíamos la historia de este deporte sin textos que han dejado huella y que han hecho aún más grandes a los inmortales y sacado del anonimato a millones. Desde Morelia banderas blancas, repudio a la violencia y fuerza para el maestro Sicilia.

    • Elías Leonardo viernes 1, abril 2011 at 11:52

      Marco, bienvenido por estos lares. El fútbol es más que un simple juego, más que dos horas de obsesión por la táctica (esas cosas del llamado “fútbol actual”); es la vida. Un fuerte abrazo para ti y apoyemos las banderas blancas para repudiar la violencia.

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