En EBF* nos sumamos al llamado de Javier

En EBF* nos sumamos al llamado de JavierHoy se lleva a cabo una manifestación, fragmentada en diversas marchas pacíficas, convocada por Javier Sicilia para exigir un freno a la violencia ocasionada por una guerra sin sentido y que ha tenido como consecuencia un atroz derramamiento de sangre plasmado en miles de víctimas y muchas de ellas desafortunadamente anónimas.

Tras la muerte de Juan Francisco Sicilia y otras seis personas, su padre, el poeta y escritor, decidió morir con él. Dijo adiós a las letras y poemas, despidiéndose así de un mundo que no le hacía daño a nadie: pensamientos, emociones, imaginación; palabra escrita que sólo ofende a la circunstancia del lector que las absorbe.

El fútbol, o por lo menos ELBUENFÚTBOL*, no es ajeno a su convocatoria. Durante los últimos días hemos sido testigos de mosaicos terribles que atentan contra el balón y su sustancia, afición y jugadores. En Grecia se atentó contra Scocco lanzándole explosivos afuera de su casa y se puso en riesgo su vida y la de su familia. Asimismo, en pleno partido al portero Sebastián Saja le aventaron bengalas y afortunadamente salió ileso.

También tenemos el caso de Egipto, donde una batalla campal derivó en jugadores tunecinos heridos y se plasmaron imágenes decadentes: hinchas con piedras, palos y artefactos a la caza de lo que tuvieran enfrente adentro de una cancha. Acto seguido, la Federación Egipcia de Fútbol analiza llevar los partidos a campos militarizados.

Nosotros no estamos tan alejados a la realidad. Pese a que todavía contamos con estadios seguros, habría que pensar en el trayecto para dirigirnos a ellos. La muerte ronda en cada esquina, en cada metro de camino. Podemos ir al templo sagrado con la ilusión de cantar un gol o adentrar a nuestros hijos en el deporte más bello del mundo, pero imposible gritar una anotación cuando al festejarlo miles de inocentes son despedidos de una manera vil afuera del inmueble. No sabemos cuándo nos puede tocar.

Tristemente es más viable la expansión de la violencia y en cualquier momento podría anidarse en el fútbol. En contraste, cómo nos cuesta dar un abrazo, otorgar un perdón o sonreírle a la vida misma.
Sicilia sepultó su palabra escrita, su poesía, para dar a luz una voz atrofiada por el dolor que nos invita a salir de las coladeras de la indiferencia y tomar partido por el derecho más elemental que poseemos, la vida.

Me sumo a su llamado y seré el primero en firmar este texto a manera de solidaridad con él y todos aquellos que claman por justicia, paz y tranquilidad. Si algún pambolero, y no pambolero, desea sumarse deje escrito su nombre.

1.- ELÍAS LEONARDO

2.- EMILIANO CASTRO

3.- ISAURA ELE

4.- JORGE CRUZ

5.- GUADALUPE RAMÍREZ

6.- EDUARDO CAMACHO

7.- SERGIO SÁNCHEZ

8.- RUBÉN MÁRQUEZ

9 comentarios

  1. isaura ele jueves 7, abril 2011 at 8:40

    3. Isaura Leonardo

  2. Molletuca jueves 7, abril 2011 at 11:41

    Guadalupe Ramírez

  3. Eduardo Camacho viernes 8, abril 2011 at 17:57

    Eduardo Camacho

  4. ARMANDO OJEDA domingo 1, mayo 2011 at 2:19

    Tu comentario

  5. necro jueves 19, mayo 2011 at 16:00

    Llego tarde pero me uno al movimiento.

    Rubén Márquez.

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